domingo 9 de mayo de2021

Simbiosis: 10 duplas icónicas de directores y actores en el cine
Anderson con Hoffman / Scorsese con De Niro / Leone con Eastwood
Espectáculos

Simbiosis: 10 duplas icónicas de directores y actores en el cine

Más allá de la amistad y del respeto mutuo, estos artistas logran atraer al público simplemente por sus nombres y, en la mayoría de los casos, dejando un legado a la altura de su talento.

Simbiosis: 10 duplas icónicas de directores y actores en el cine
Anderson con Hoffman / Scorsese con De Niro / Leone con Eastwood

Mantener una sólida carrera en la industria cinematográfica, es decir, una que combine éxitos, premios y un legado que trascienda generaciones, a veces es posible gracias a la fuerza creativa de un director y su actor fetiche a lo largo del tiempo. Es tal el vínculo entre ambos que sortea dificultades y potencia los atributos de cada parte. Hay amistad, seguro, pero también un gran negocio.

A continuación, diez parejas creativas e icónicas de cineastas e intérpretes.

1. Martin Scorsese y Robert De Niro

A mediados de los 60, un joven y por entonces desconocido Robert De Niro había logrado su primer protagónico en “Greetings” (1968), película de un cineasta en ascenso llamado Brian De Palma. Tras repetir en la secuela y en la comedia “The Wedding Party” (1969), el director quedó fascinado con el intérprete y decidió presentárselo a su amigo Martin Scorsese, quien justo buscaba a un compinche canchero para Harvey Keitel en “Calles salvajes” (Mean Streets, 1973). El flechazo fue instantáneo.

Todas las películas que vinieron después, directo al panteón de la historia del cine. “Taxi Driver” (1976), “New York, New York” (1977), “Toro salvaje” (Raging Bull, 1980), “El rey de la comedia” (The King of Comedy, 1983), “Buenos muchachos” (Goodfellas, 1990), “Cabo de miedo” (Cape Fear, 1991), “Casino” (1995) y la crepuscular “El irlandés” (The Irishman, 2019).

Otra dupla: DiCaprio y Scorsese (cinco películas entre 2002 y 2013)

Otro actor de relación simbiótica con Scorsese es Leonardo DiCaprio (cinco películas entre 2002 y 2013). El placer de ver juntos a De Niro y DiCaprio en una película de Marty está a la vuelta de la esquina: “Killers of the Flower Moon”, a estrenarse en 2022. Sí, ya existe el corto “The Audition” (2015), pero es otra cosa.

2. Wes Anderson y Bill Murray

Pocos estilos (y humor) convergen orgánicamente como el del director obsesionado con la simetría y los colores pastel y el veterano actor. Desde “Rushmore” (1998), Murray apareció en todas las películas de Anderson, incluyendo su voz en “El fantástico Sr. Zorro” (Mr. Fantastic Fox, 2009) e “Isla de perros” (Isle of Dogs, 2018). Si bien sus trabajos, ya sea como protagonista o dando un cameo, siempre han estado por encima de la media, acá nos inclinamos por el explorador submarino de “Vida acuática” (The Life Aquatic with Steve Zissou, 2004).

En el caso de Murray también podría destacarse su vínculo con el director, actor y guionista Harold Ramis, pero por como terminaron después de “El día de la marmota” (Groundhog Day, 1993), mejor dejarlo para otra ocasión.

3. Pedro Almodóvar y Antonio Banderas

Podríamos dedicar una nota completa al director español y sus musas Carmen Maura, Penélope Cruz, Cecilia Roth y Rossy de Palma (entre tantas), pero es Antonio Banderas quien más le debe a Pedro Almodóvar. Su salto del teatro al cine con “Laberinto de pasiones” (1982) fue trascendental para su reconocimiento crítico y la fama mundial.

En total, Banderas suma ocho filmes (“¡Átame!” y “La piel que habito”, los más recordados) con Almodóvar, quien, de ser honestos, es el único que sabe exprimir el talento del actor. Nuestra preferida de esta dupla: la hermosa “Dolor y gloria” (2019).

4. Billy Wilder y Jack Lemmon

Entre 1959 y 1981, Jack Lemmon estuvo en siete películas del director austriaco, con quien logró algunas de las mejores comedias de todos los tiempos: “Una Eva y dos Adanes” (Some Like It Hot, 1959), “Piso de soltero” (The Apartment, 1960) y “Por dinero, casi todo” (The Fortune Cookie, 1966). En esta última se sumó Walter Matthau, quien congenió a la perfección con la dupla.

Si bien es cierto que Wilder dirigió a varias estrellas a lo largo de décadas y que Lemmon también dejó otras actuaciones memorables, juntos eran dinamita. El actor humanizaba el cinismo del director, mientras que éste le otorgaba los personajes y las líneas justas para lucirse.

5. John Ford y John Wayne

Más allá de que cada uno es legendario per se, ¿es posible nombrar a uno sin acordarse del otro? Después de pequeños roles sin acreditar, John Ford finalmente “formalizó” a John Wayne para convertirse en Ringo Kid en “La diligencia” (Stagecoach, 1939). Desde allí compartieron más de una docena de filmes, entre los inolvidables “El hombre quieto” (The Quiet Man, 1952), “Más corazón que odio” (The Searchers, 1956)  y “Un tiro en la noche” (The Man Who Shot Liberty Valance, 1962).

6. Akira Kurosawa y Toshirō Mifune

Dieciséis películas unen las carreras de estos dos emblemas del cine japonés. La simbiosis empezó en “El ángel ebrio” (1948), donde el actor interpretó a un gángster de los yakuza que le complica la vida a un médico encarnado por Takashi Shimura, otra leyenda asociada a Kurosawa.

Luego, Mifune alcanzó popularidad en Occidente gracias a “Rashōmon” (1950) y “Los siete samuráis” (1957), dos de las obras máximas del cine. Ambos de carácter fuerte, Kurosawa y Mifune separaron sus caminos después de 1965. Y de manera irreconciliable, según algunas fuentes.

7. Paul Thomas Anderson y Philip Seymour Hoffman

PTA construyó para su ópera prima “Hard Eight” (1996) un personaje en la sintonía del rebelde bocazas que Hoffman interpretó en “Perfume de mujer” (Scent of a Woman, 1992). Pero luego ambos se alejaron de ese arquetipo: Hoffman fue un patético integrante de una producción porno en “Boogie Nights” (1997), un sensible enfermero en “Magnolia” (1999), un supervisor de sexo telefónico en “Punch-Drunk Love” (2002) y un temible líder de secta en “The Master” (2012). En todas las películas, siempre fue el mejor del elenco.

Para los próximos meses, PTA prepara su noveno largometraje, “Soggy Bottom”. Y el protagonista es Cooper Hoffman, el joven hijo de Philip.

8. Alfred Hitchcock con James Stewart y Cary Grant

Ambos actores encabezaron cuatro excelentes películas del maestro del suspense. Stewart participó en el “único” plano secuencia de “Festín diabólico” (Rope, 1948), hizo de fotógrafo fisgón en “La ventana indiscreta” (Rear Window, 1954), protagonizó la segunda (y mejorada) versión de “El hombre que sabía demasiado” (The Man Who Knew Too Much, 1956) y propulsó la soberbia “Vértigo” (1958).

Pero Grant no tiene nada que envidiarle en su vínculo con Hitchcock: se alejó de la comedia y compartió pantalla con Joan Fontaine en “La sospecha” (Suspicion, 1941), hizo de espía junto a Ingrid Bergman en “Tuyo es mi corazón” (Notorious, 1946), enamoró a Grace Kelly en “Para atrapar al ladrón” (To Catch a Thief, 1955) y huyó hasta el hartazgo de lugares impensados en “Intriga internacional” (North by Northwest, 1959).

9. Sergio Leone y Clint Eastwood

La dupla del Spaghetti Western quedó inaugurada en “Por un puñado de dólares” (A Fistful of Dollars, 1964), donde Eastwood logró su primer papel protagónico y dio inicio a la “trilogía del dólar” con ese cazarrecompensas que adoptamos como el hombre sin nombre. Años más tarde, el actor tomó su camino paralelo como director, con notables influencias de su “maestro”.

10. Christopher Nolan y Michael Caine

Desde “Batman inicia” (Batman Begins, 2005) hasta “Tenet” (2020), Michael Caine apareció en todas las películas de Christopher Nolan. Incluso, en “Dunkerque” (Dunkirk, 2017), tiene un cameo de voz por radio, más precisamente al principio de la tercera línea temporal (la del piloto que interpreta Tom Hardy).

A esta altura, Caine ni siquiera debe ser consciente de lo que hace: ha reconocido desconocer de qué trataba “Tenet” al momento de recibir su parte del guion… al igual que nosotros después de verla.

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