sábado 24 de octubre de 2020

After Hours (1985), 12 Angry Men (1957), Cléo de 5 à 7 (1962) y Before Sunset (2004)
Espectáculos

Contrarreloj: 10 películas que ocurren en menos de 24 horas

No hace falta apelar a la elipsis excesiva para narrar una gran historia. Y tampoco es al azar que estupendos directores estén detrás de cada filme destacado en la siguiente lista.

After Hours (1985), 12 Angry Men (1957), Cléo de 5 à 7 (1962) y Before Sunset (2004)

Una de las tantas posibilidades que permite el cine es la de jugar a su antojo con el espacio y tiempo. En la siguiente lista, elegimos diez películas cuyos directores exprimen sus técnicas en relatos sin demasiada elipsis, con hechos que transcurren en un período menor a 24 horas.

1. 12 hombres en pugna (12 Angry Men, 1957)

Si de grandes debuts fílmicos, el de Sidney Lumet es uno de los ejemplos notables. La sinopsis la sabemos de memoria: un jurado de 12 hombres debe definir si una persona es inocente o culpable de asesinar a su padre. Y cuando todo parece indicar que el joven será sentenciado a muerte por meros prejuicios y pruebas superficiales, el integrante número ocho (Henry Fonda) está en desacuerdo y genera un profundo (y vigente) debate moral.

Salvo el inicio y la escena en el baño, la acción sucede durante una jornada en una sencilla sala, que se dota del talento del director para manipular la tensión y las motivaciones de sus personajes numerados. Comienza con planos abiertos que reflejan la distancia entre ellos hasta lograr, de manera orgánica, unos primeros planos casi sofocantes.

Otra de Lumet que cumple la premisa es “Tarde de perros” (Dog Day Afternoon, 1975), con el protagónico de Al Pacino.

2. Después de hora (After Hours, 1985)

En la década de 1980, la más diversa en la filmografía de Martin Scorsese, destaca esta ácida comedia sobre un oficinista neoyorquino (Griffin Dunne) que decide romper la rutina, aunque con unos resultados de pesadilla. En busca de adrenalina, pacta una cita con una chica y queda atrapado en las calles del barrio Soho, donde es perseguido por las excéntricas almas que lo habitan de madrugada.

Una cátedra de Marty realizada con escasos recursos, pero envidiable ingenio.

3. Antes del atardecer (Before Sunset, 2004)

De ser justos, la trilogía protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy debería aparecer completa en la lista (aunque la última ocupa más tiempo ficticio de desarrollo). No obstante, es la segunda parte donde Richard Linklater explota el concepto íntegramente, en tiempo real.

Jesse y Céline se reencuentran nueve años después en París. Pero ya no hay una madrugada para compartir sueños, miedos y suspender la mortalidad. Ambos tienen apenas una hora hasta la partida del vuelo de Jesse a Estados Unidos. Y precisamente así dura el recorrido por la opaca ciudad francesa, que simboliza los remordimientos, las frustraciones y las promesas incumplidas de la pareja.

Linklater, experto en retratos humanos que enfrentan la dictadura del tiempo, tiene otras tres películas que encajan en esta lista: “Tape” (2001) es también en tiempo real, mientras que los hechos de “Slacker” (1990) y “Rebeldes y confundidos” (Dazed and Confused, 1993) suceden en escasas horas.

4. Rashomon (1950)

En la que resultó ser la película más influyente en Occidente, el maestro japonés Akira Kurosawa se vale de la excusa de una tormenta para reunir a un puñado de personajes en un mismo sitio, quienes, a través de flashbacks, recrean el crimen de un samurái y la violación de su esposa desde la realidad subjetiva de cada persona involucrada.

5. Duro de matar (Die Hard, 1988)

John McClane (Bruce Willis), un policía de Nueva York, pasa la Navidad más ardua de su vida en el interior del Nakatomi Plaza de Los Ángeles, a donde había acudido para reconciliarse con su esposa. Sin embargo, unos terroristas liderados por Hans Gruber (Alan Rickman) se camuflan en el edificio para cometer el robo perfecto sin levantar sospechas de las autoridades.

La secuela, estrenada dos años después, calca la historia, pero trasladándose a un aeropuerto, con eventos que también ocurren en un lapso menor a 24 horas. “Duro de matar 3: la venganza” (Die Hard with a Vengeance, 1995) comprime más el tiempo con otro ataque (el más divertido de la saga) en Nueva York.

6. Festín diabólico (Rope, 1948)

Alfred Hitchcock emplea un “único” y largo plano secuencia para dar una lección sobre el montaje y las posibilidades surgidas en la relación espacio-tiempo. Como la cámara de entonces podía albergar unos diez minutos en el rollo de celuloide, el director debió ingeniárselas con la aplicación de una decena de cortes y transiciones disimuladas que mantuvieran el truco.

Aquí, el suspenso se desarrolla en menos de 80 minutos, en la transición de la tarde a la noche con los rascacielos de Nueva York de fondo.

Dos estudiantes asesinan a un compañero en su departamento para demostrar su presunta superioridad intelectual a un profesor (James Stewart). Mientras se realiza una fiesta con amigos y familiares, el cadáver queda oculto en un cofre de madera, una especie de corazón delator entre los invitados hasta la revelación final.

7. Magnolia (1999)

A los 29 años, cuando ya tenía “Hard Eight” (1996) y “Boogie Nights” (1997), Paul Thomas Anderson presentó la soberbia “Magnolia”. Tom Cruise, Philip Seymour Hoffman, Julianne Moore, John C. Reilly y William H. Macy, entre otros, conforman un mosaico de personajes cuyas vidas, culpas y arrepentimientos empiezan a unirse insospechadamente en una noche de Los Ángeles.

8. Cleo de 5 a 7 (Cléo de 5 à 7, 1962)

Este bellísimo filme de la francesa Agnès Varda se centra en una joven cantante que debe esperar 90 minutos para conocer los resultados de un estudio de cáncer. Entretanto, emprende un recorrido sobre lo absurdo de nuestra finitud humana, el amor y el rol de la mujer en la sociedad. Cada fotograma es digno de enmarcar. Y para los curiosos, hay cameos de varias caras familiares.

9. Dr. Strangelove… (1964)

Con humor negro, Stanley Kubrick no teme en meterse con la amenaza nuclear y satiriza el accionar de políticos y militares frente al bendito “botón rojo”, siempre listo para destruir el planeta tal como lo conocemos… o lo creemos conocer.

10. Nueve reinas (2000)

Gastón Pauls y Ricardo Darín interpretan a un par de estafadores que, durante un día, entablan una relación que va mucho más allá de la necesidad de supervivencia.

“Son descuidistas, culateros, abanicadores, gallos ciegos, biromistas…” Dos décadas más tarde, el clásico de Fabián Bielinsky exuda el mismo vigor y, lastimosamente, los mismos dilemas sociales y económicos de nuestro país.

Otras recomendadas que cumplen la regla

“His Girl Friday” (1940), de Howard Hawks; “La noche” (La notte, 1961), de Michelangelo Antonioni; “American Graffiti” (1973), de George Lucas; “¿Y dónde está el piloto?” (Airplane, 1980), de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker; “El club de los cinco” (The Breakfast Club, 1985), de John Hughes; “Perros de la calle” (Reservoir Dogs, 1992), de Quentin Tarantino; “Escape from L.A.” (1996), de John Carpenter; “Colateral” (2004), de Michael Mann; y “Good Time” (2017), de los hermanos Safdie.