El camino hacia un mayor equilibrio de la macroeconomía empuja a las empresas a enfocarse en aumentar su productividad. Esto, en la mayoría de los casos, demanda inversión. La baja de las tasas había favorecido un incremento del nivel de crédito con esta finalidad, pero la eliminación de las LEFIs cambió el panorama.
Federico Pagano, gerente general de la compañía financiera Montemar, explicó que, hasta hace tres semanas, la tasa de liquidez corta de los bancos estaba en el orden del 28% y esto marcaba el piso de interés para el financiamiento para empresas. Durante meses, sumó, se mantuvieron bastante estables en esos niveles (aunque todavía no aparecían opciones de largo plazo).
Pagano señaló que la financiación está casi cortada por estos días, porque los bancos no están dispuestos a financiar a mediano o largo plazo con tanta incertidumbre, por lo que es difícil que se estén concretando proyectos de inversión importante. En cambio, sí se mantienen las opciones de corto plazo, como el descuento de cheques.
El también directivo del CEM (Consejo Empresario Mendocino) indicó que el nivel de crédito venía creciendo porque el sector privado empezaba a demandar más fondos y las tasas estaban bajando, lo que lo hacía más atractivo. Pero, como todo proceso virtuoso, planteó, cuando aparece la incertidumbre, el movimiento se frena.
Elecciones en el horizonte
El gerente de Montemar evaluó que parte de esta turbulencia se explica por la cercanía de las elecciones, por lo que podría tranquilizarse si el oficialismo gana en la provincia de Buenos Aires -algo que consideró sería una “victoria muy llamativa”- y que, de lo contrario, habrá que esperar a las elecciones generales, con la esperanza de que se calme el escenario.
Juan Viciana, presidente de la UCIM (Unión Comercial e Industrial de Mendoza), expresó que sabían que, cuando se acercaran los comicios, podía complicarse todo. Señaló que las condiciones de financiamiento eran bastante buenas y que las tasas venían decreciendo, adaptándose a la realidad del mercado y a una inflación que también venía a la baja.
Pero cuando se rescataron las letras, se produjo un exceso de liquidez que provocó el aumento en las tasas y en el tipo de cambio. “Creo que va a ser un fogonazo. Ojalá que no sea el comienzo de un incendio de esos imparables”, aventuró.
Tasas elevadas y freno
Viciana planteó que las tasas prácticamente se han duplicado, después de haber llegado a estar por debajo del 30% para quienes accedían al sistema de garantías recíprocas. Expresó que deben converger con la inflación real, por lo que no es sostenible que, cuando la suba general de los precios está en el orden del 2% mensual, el interés está a más del doble.
Añadió que incluso el descuento de cheques ha aumentado mucho y en el Banco Nación ronda el 45%, mientras que en las entidades bancarias privadas está diez puntos por encima como mínimo.
“El descubierto no baja del 60% en los bancos privados. Y eso con acuerdo. Si no tenés acuerdo, está en el 90%. O sea, bajó toda la operatividad. No es un poquito de freno. Es un parate”, indicó.
Viciana comentó que el mercado iba dando señales que favorecieron las operaciones a largo plazo, como la venta de autos nuevos y usados, que aceleraron el proceso de reactivación de ciertos sectores de la economía. Pero esto se detuvo de manera abrupta y, si bien es de esperar que se revierta, la pregunta es en qué plazo; en particular, en el marco de un clima electoral “no de rivalidad, sino de lucha”.
Proyectos en suspenso
Carlos Messina, directivo de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), coincidió en que las tasas están realmente muy altas y que esto hace que muchos proyectos, incluidos los del sector del transporte, como la renovación de unidades y equipamiento, estén frenados, “porque no hay negocio que pueda soportar estas tasas”.
“Las empresas dejan de hacer esas inversiones que tenían previstas”, manifestó, aunque aclaró que las tasas antes de la suba reciente tampoco estaban en valores que permitieran generar una inversión importante en el sector. Señaló que están en una situación diferente quienes tienen operaciones vinculadas al mercado externo y pueden financiarse en dólares, con tasas más razonables, pero con un riesgo.
Perspectivas
Pagano comentó que la expectativa es que la suba de las tasas -que incluye la de los plazos fijos, que ahora es positiva, cuando históricamente siempre ha estado un poco por debajo de la inflación-, se debería corregir por cuestiones técnicas. Precisó que gran parte del movimiento se dio por la salida de las LEFIs, que provocó un sobrante de liquidez.
Esto no sólo elevó las tasas, sino también el dólar(que no subió, aclaró, porque la gente haya salido a comprar moneda extranjera, sino porque lo demandaban los bancos). Explicó que las entidades financieras tienen que cerrar el día en equilibrio -o de lo contrario reciben un sumario- y que, hasta ahora, recurrían al Banco Central para resolver los sobrantes o faltantes de liquidez, a través de estas letras.
Ahora, en cambio, deben recurrir a otros bancos y se produjeron pujas por las tasas. Sumó que, en otros países, el mercado de valores tiene mayor fortaleza y es el que mayormente resuelve estas posiciones técnicas. Pero estimó que, en un par de semanas, el desajuste debería resolverse, si no aparece otro factor que altere el panorama.
Financiamiento pyme: récord diario de cheques de pago diferido
El titular de la UCIM expresó que, en una reunión reciente de directorio, predominó el optimismo, aunque no en el corto plazo, de que la financiación llegue a valores razonables, como la que tienen los países vecinos.
Precisó que hubo coincidencia en que “es un momento para bajar los productos de la estantería” para reducir las pérdidas, porque no se puede financiar la operación con un descubierto del 90%, ya que será imposible compensar con el precio.
Y con la mirada un poco más allá de la coyuntura, Pagano analizó que, “si Argentina empieza a crecer en serio, el Gobierno va a tener que emitir para compensar la demanda de pesos que genera ese crecimiento”, contó y acotó que, como la economía necesita ese dinero, no se eleva la inflación. En cambio, si no emite, se puede desatar una suba inflacionaria, porque se elevan las tasas.