8 de agosto de 2025 - 11:51

PBI, tasas y crecimiento: la agenda para después de octubre

Así lo destacó un informe de la Fundación Mediterránea que pidió un compromiso de todo el espectro público.

“Un estancamiento económico se afianza en 2025 y frena la inflación, pero también el crecimiento del empleo”. La situación es descripta por un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea reveló una gran disparidad entre los diferentes sectores. El trabajo expresó la necesidad de conciliar la estabilidad económica con el crecimiento y se refirió a las altas tasas crediticias.

Esta situación se refleja en la involución en el ranking del PBI por habitante que el trabajo califica como “notable”. Y agregó que mientras en 2011 estábamos 9 puestos delante de Uruguay, en 2024 pasamos a estar 11 lugares detrás. “Significa que somos mucho más pobres como país que en 2011”, señaló el trabajo que alertó sobre las soluciones mágicas que se suelen proponer en etapas preeleccionarias.

En el ranking de PIB por habitante (a paridad de poder de compra), el año pasado la Argentina ocupó el lugar 75 entre 200 países computados por el FMI, habiendo descendido 16 puestos desde el nro 59 registrado en 2011. En aquel año, previo a la irrupción de los cepos, nuestro país no era un gran ejemplo, pero al menos se encontraba varios lugares delante de Uruguay, que en ese entonces tenía la posición 68 en el ranking. Para 2024, la situación cambió de modo significativo, ya que Uruguay pasó a ocupar el número 64.

El informe de la Mediterránea, agregó que la baja de inflación es un logro, todavía no se ha consolidado por completo, el objetivo del crecimiento no solo depende de la implementación de reformas estructurales sino también de establecer un marco macroeconómico más duradero. Esto incluye la eliminación completa del cepo cambiario para empresas.

El reto actual es gestionar una transición fluida desde el esquema de bandas cambiarias y control monetario hacia un sistema monetario y cambiario permanente. Para que esta transición sea exitosa, las medidas a corto plazo deben ser coherentes con los objetivos a mediano y largo plazo.

El trabajo apunta a que luego de las elecciones será clave lograr un equilibrio dólar/tasas por el que la tasa real de interés pase a un nivel de un dígito anual, para lo que se requiere haber minimizado las expectativas de devaluación y reducido la prima de riesgo país. Pero ese objetivo de una tasa de interés que aliente al mismo tiempo el ahorro y la inversión no es solo una cuestión macro.

El informe se refirió con esto a las sobretasas que imponen los impuestos distorsivos, especialmente los de origen provincial (ingresos brutos) y municipal, son un tremendo obstáculo a la expansión de los préstamos, situación agravada por el hecho de que en el Congreso corre peligro el régimen de Garantía Recíproca, que facilita la toma de créditos por parte de las pymes.

Es clave que exista una tasa de interés que aliente al mismo tiempo el ahorro y la inversión no es solo una cuestión macro. “Las provincias deberán hacerse cargo de esta agenda, si es que en verdad apuestan a la recuperación de la inversión y el empleo privados.”, precisaron desde la Fundación Mediterránea.

Agregaron que se necesitan asociar reformas estructurales y reconfiguración de la macro para que la tasa de inversión y la productividad se enlacen, de modo de remover el “techo de cristal” que aparece cada vez que la economía inicia un proceso de recuperación, tras cada una de las crisis recurrentes. “Se necesita de un federalismo pro-crecimiento ya que el peso de los impuestos distorsivos es tremendo, y en ese plano la responsabilidad es mayoritariamente provincial y municipal”, señaló el trabajo de la Fundación Mediterránea.

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