En mayo, una familia mendocina de cuatro integrantes necesitó $1.382.821 para no ser considerada pobre, lo que implica un aumento de 1,6% con respecto al valor de la canasta básica total en abril, según difundió la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia. Esto, cuando la inflación registró una suba mensual del 1,9%.
Sin embargo, cuando la comparación se lleva a mayo de 2025, cuando se necesitaban $ 1.008.470 para cubrir la Canasta Básica Total, el incremento alcanza el 37,1%; mientras que la evolución interanual del IPC fue del 32,2%.
En tanto, un grupo familiar integrado por un hombre de 35 años, una mujer de 31, una niña de 8 y un niño de 5 -hogar tipo 2 del Indec- tuvo que alcanzar en mayo ingresos de $ 578.586 para estar por encima de la línea de indigencia en Mendoza. Esto es, un 1,6% más que en abril, pero un 39,4% por encima de mayo de 2025.
Mendoza y Nación
La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia (DEIE) dio a conocer esta tarde el valor de la Canasta Básica Total (CBT) y de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marcan las líneas de pobreza e indigencia, respectivamente.
También lo hizo el Indec para el Gran Buenos Aires. En este caso, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en mayo $1.498.741 para cubrir la CBT (2% más que en abril) y $681.246 para alcanzar la CBA (2,4% de incremento mensual). Con respecto a mayo de 2025, la CBT tuvo una suba del 34,9% y la CBA del 36,2%, mientras que el IPC promedio nacional registró una variación interanual del 33,2%.
Pobreza e indigencia
La CBT representa el conjunto de bienes y servicios que satisfacen las necesidades comunes de las personas, teniendo en cuenta los hábitos de consumo de una población determinada. Por lo tanto, los hogares que cuenten con un ingreso menor al valor de la CBT se consideran pobres.
En tanto, el valor de la CBA se calcula en función del precio de los alimentos que ese mismo grupo familiar necesita para poder cubrir sus necesidades alimentarias. Si sus ingresos están por debajo de esa cifra se califican de indigentes.
Un informe reciente de la Universidad Católica Argentina (UCA) analizó la pobreza multidimensional en el país. Para construirla no sólo se toman los ingresos, sino también factores vinculados a las condiciones de vida, como situación de la vivienda, acceso a servicios básicos, composición sociodemográfica, nivel educativo del jefe de hogar, situación laboral y región de residencia.
Del total de hogares de Argentina, el país obtuvo un índice de 32, el puntaje promedio del índice de pobreza multidimensional extrema. En tanto, la región de Cuyo se posicionó por encima de ese promedio y alcanzó un 35,1. Mendoza también superó la media nacional, con un indicador de 34,4.