martes 26 de enero de 2021

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Los empresarios Mario Groisman, Diego Pérez Colman y Fernando Barbera son optimistas con el comienzo del 2021.
Economía

Expectativas: la visión de los empresarios para el año que comienza

De cara al nuevo año, la mayoría sostiene cierto optimismo. Consideran que hay problemas estructurales que aguardan respuesta.

  • domingo, 10 de enero de 2021
Los empresarios Mario Groisman, Diego Pérez Colman y Fernando Barbera son optimistas con el comienzo del 2021.
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Después de un 2020 marcado por una contracción económica general y que puso sobre las cuerdas a más de un sector, el nuevo año es recibido por muchos empresarios con los brazos abiertos (en su justa medida según cada cual). Así lo revelan 10 empresarios mendocinos entrevistados por Los Andes, cada uno referente en su sector.

Ya sea por la llegada de la vacuna, el esperado rebote en la economía mundial, el aprendizaje del primer aislamiento o porque 2021 “no puede ser peor que el año que pasó”, en todos se repite cierto optimismo. Después de hacer un balance de 2020, la mayoría de los entrevistados también comentó planes de inversión para este año y se repitieron críticas al gobierno por las dificultades laborales, los vaivenes o el alto costo impositivo.

Preocupación en la construcción

Carlos Ruiz, CEO del Grupo Cartellone, comenta que el nuevo año se inició para la empresa constructora con un nivel de actividad de un poco más del 60% de su capacidad, con obras en el país y el exterior. Tiene una buena expectativa sobre que se retomen obras viales que se detuvieron, por lo que es “un panorama aceptable”.

“Preocupa mucho todo lo que es obra pública porque va a depender de la situación financiera del gobierno. Ahí entran a jugar un montón de factores: si tenemos un segundo brote, qué sucede con la economía, cómo se empieza a poner en marcha y rogando que no tengamos un contexto adverso que obligue a retraer la actividad económica”, señala Ruiz.

El empresario recuerda que el sector ya venía golpeado desde el fin del gobierno nacional anterior y que esa crisis junto a la pandemia hizo perder 150.000 puestos de mano de obra directa.

En cuanto a inversiones privadas, este referente de la construcción civil considera que las posibilidades serán mínimas en tanto no mejore la macroeconomía y haya señales promercado. “No se puede esperar mucho del sector privado hasta que este país no demuestre seguridad jurídica y requerirá de muchos años de buena letra y medidas promercado, como una reducción del nivel de la presión fiscal”, analiza Ruiz.

Energía para continuar creciendo

Desde el sector energético, Raúl Stasi, secretario general de Edeste, considera que 2020 fue muy difícil para el sector debido al congelamiento de tarifas y un endeudamiento generalizado, y que 2021 se inicia con mejores perspectivas con financiamiento nacional.

“Es importante que no se vuelva a cometer el error de cobrar la energía barata a quien la puede pagar; es un pecado mortal. Los subsidios no están mal, pero deben apuntar a quien los necesita”, señala Stasi.

Tras señalar que durante el año pasado se mantuvo el consumo eléctrico para riego, creció el residencial y disminuyó en sectores como el turismo. El directivo considera que el futuro cercano está ligado a la evolución de la pandemia: “Hay que volver a la concientización. Se pueden tener actividades perfectamente con protocolos, con la base del barbijo, alcohol y el cuidado pesonal. Según cómo avance la pandemia veremos qué pasa”.

Sabor agridulce para el primer semestre

Desde un sector muy golpeado durante 2020, Fernando Barbera, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero, Gastronómica y Afines (Aehga), analiza que este 2021 esperan tener un enero y febrero relativamente bueno con turismo interno y nacional.

“El trabajo se concentra en la zona de montaña, el sur provincial, Potrerillos, Cacheuta, que representa 25% de las camas habilitadas. En la zona céntrica, ya sea en los hoteles de Gran Mendoza o San Rafael, las reservas están muy bajas. El cierre de fronteras internacional afectó mucho porque esperábamos tener un verano con chilenos y brasileños”, sostiene el empresario gastronómico.

Barbera parte desde la idea de que van a tener un primer semestre muy duro y que con la vacuna todo se puede ir normalizando: “La verdad es que no hemos cumplido ninguna de las predicciones que hemos tenido pero pensamos que vamos a tener un primer semestre complicado. Lo grave es que muchas empresas ya están en una situación crítica porque agotaron la capacidad de crédito”. En ese sentido, están en conversaciones con el Gobierno para que no se exija ahora el pago de impuestos, pidiendo plazos y consideraciones.

Continuar con la digitalización

En el caso de Montemar, si bien algunos segmentos como el cambio de divisas tuvieron buenos rindes, en el financiamiento la situación no fue buena. Así reflexiona Federico Pagano, gerente general de la compañía financiera y presidente del Consejo Empresario de Mendoza (CEM).

“Después de un 2020 muy complicado, pensamos que algún rebote podemos tener. Eso dependerá de lo que pase en la parte sanitaria. Si hay una situación compleja y hay un nuevo cierre, probablemente eso nos afecte. Pensando que eso no va a pasar o que no va a llegar al nivel extremo del año pasado, suponemos que desde el punto de vista de la demanda vamos a estar un poco mejor”, opina sobre el arranque del año.

Para Pagano, en 2021 las cosas no serán sencillas y seguirán con la digitalización: “Una de las decisiones fue no aflojar en la inversión de nuevos desarrollos, por lo que a pesar de que no fue un año comercial, hemos avanzado en tecnología. También cerramos una alianza con Credencial Argentina en la parte tecnológica y fintech. La empresa dentro de poco -dos o tres meses- se va a transformar en un agente pagador más de jubilaciones de Anses. Ya tenemos la habilitación y estamos ultimando desde la parte tecnológica la integración de los sistemas”.

La expectativa de Pagano es poder seguir trabajando y buscando fruto con las alianzas estratégicas con otras empresas de Mendoza, algo que vienen implementando desde hace ya varios años. “Creemos que poder hablar de mendocino a mendocino tiene mucho sentido y hay empresas importantes de rubros parecidos al nuestro con las que estamos haciendo convenios para potenciarse cada uno en su especialidad”, anticipó.

Combinar hotelería y casino

El gerente general de Enjoy Casino & Sheraton Mendoza Hotel, Ariel Hernán Pérez, comentó que arranca 2021 con una esperanza más propia de él que acorde al sector: “Me imagino un 2021 que de ninguna manera va a ser peor que el año que pasó, o por lo menos es mi deseo. Si tengo que definir este inicio de 2021 con una palabra, es incertidumbre. Nosotros podemos generar acciones para que la gente venga a Mendoza, pero la falta de certezas sobre la posibilidad de un rebrote o la falta de claridad en cómo se tiene que mover la gente, genera dudas”.

Asimismo, contó que los planes del hotel eran reabrir sus puertas en febrero, pero la escasa demanda los ha llevado a postergar esa decisión. “Espero que las cosas empiecen a estar más claras para poder tener un panorama más certero de cómo vamos a encarar este año. Lo peor que nos puede pasar es volver para atrás”, analiza Pérez.

Por el lado del casino el ya estar operativos, con las restricciones actuales, las perspectivas son un tanto más alentadoras. En tanto que en el hotel la esperanza es poder explotar al máximo el potencial turístico de Mendoza. “Cuando vemos que en los destinos emisores el panorama se complica, uno se preocupa. Las expectativas son optimistas siempre y cuando esto esté un poco más claro desde lo pandémico”, señala el empresario.

El principal proyecto es una combinación de ambos rubros con una inversión muy importante para una sala vip de juego, una iniciativa que ya estaba en marcha justo cuando debieron cerrar en marzo. “Queremos continuar con esto en 2021; queremos atraer gente que venga a Mendoza no sólo por el vino, la naturaleza o los eventos, sino que también se sume el atractivo del juego, como pasa en otros destinos como Las Vegas o Punta del Este”, detalla Pérez.

Obras nuevas y remodelaciones

Después de atravesar tantas tormentas económicas, Diego Pérez Colman, gerente de Hipercerámico, considera que 2020 fue un año “más diferente que difícil”, porque “cada decisión que se tomaba estaba atada a cuestiones de salud”. El empresario, reconocido por AEM (Asociación de Empresarios Mendocinos) como Ejecutivo del Año 2020, cree que las expectativas de 2021 son mejores porque ya hay distintas vacunas y eso abre un panorama distinto.

Pérez Colman considera que la construcción tendrá un mejor año: “Las ayudas como los IFE tienen que transformarse en empleo genuino, y creo que la construcción ayudará en eso, ya sea en obras nuevas o remodelaciones. Va a ser una alternativa concreta con demanda de mano de obra. Creo que en 2021 hay una apuesta del gobierno nacional y provincial para reactivar la vivienda”.

Por otro lado, el gerente de Hipercerámico se entusiasma con la construcción de una nueva sucursal en San Juan que planean iniciar entre marzo y abril, además de trabajar sobre un terreno en Godoy Cruz, Mendoza. “Yo siempre digo que un empresario tiene que tener lo que uno espera de la economía: expectativas. Es el motor que a uno lo motiva para levantarse cada mañana y hacer algo”, señala.

Metalurgia para el mundo

Para Juan Carlos Fernández, CEO de IMPSA, 2020 fue un año complejo en el que los esfuerzos para cumplir los contratos fueron extremos: “La crisis no sólo se vivía en Argentina sino que se daba en China y en Europa, de donde nosotros nos proveemos de materiales. Fue un año de mucho aprendizaje, creatividad y extrema comunicación”.

Si bien considera que en 2021 hay “una altísima incertidumbre”, también cree que IMPSA tiene buenas expectativas por haber sido declarada empresa estratégica por el gobierno nacional. “La incertidumbre sale de que no sabemos cómo va a seguir avanzando el virus. Las buenas expectativas son porque ya aparecieron vacunas y los expertos sugieren que es una cuestión de tiempo, lo cual nos hace pensar que hay una lucecita al final de este túnel”, analiza Fernández.

El referente del sector metalúrgico comenta que IMPSA trabaja en un plan para volver a vender sus productos en el exterior, ya que históricamente ha vendido el 75% de su producción afuera, a más de 40 países. “El 2020 nos enseñó a operar con coronavirus. Hoy tenemos proyectos que vamos cumpliendo con Covid y todo. Desde componentes para un reactor nuclear hasta un parque eólico en La Rioja. Nos está dando una gran continuidad para este año”, comenta.

Otra posibilidad que daría un impulso a 2021 sería el arranque de Portezuelo del Viento, “no sólo por IMPSA sino por Mendoza. Tenemos vinculadas a más de 50 empresas mendocinas referidas a ese tema”. Además, planean seguir apostando en investigación y desarrollo, manteniendo el liderazgo en desarrollo de turbinas para centrales hidroeléctricas e invirtiendo en el desarrollo de un nuevo aerogenerador y en inteligencia artificial.

Mucho más que real estate

Mario Groisman, CEO del Grupo Presidente, considera que 2020 será recordado como uno de los de mayor crisis económica mundial, con un efecto aún más profundo en Argentina. “Si el país no sale del círculo vicioso de déficit fiscal, inflación, endeudamiento, altísima carga tributaria, exceso de regulaciones y cambios permanentes de reglas de juego, las chances son nulas”, analiza a la vez que pide “un plan económico que genere confianza en la actividad privada” y que genere resultados que quizás se vean en años, pero con bases sólidas.

Referido a 2021, Groisman se define con las mismas fuerzas y ganas de emprender como cuando empezó hace 50 años, optimista a pesar de las adversidades. “La clave es adaptarse de manera permanente a los cambios, sobre todo a la nueva dinámica de los negocios y a los avances tecnológicos, y rodearse de un recurso humano que interprete el ADN pero en versión siglo XXI”, reflexiona.

Este empresario aclara que, si bien la construcción e inmobiliaria fueron el puntapié inicial, desde hace más de 25 años se han diversificado incorporando actividades como barrios cerrados, agricultura, hotelería, centro comercial y venta de camiones. “Cada una tiene un análisis particular. En algunas vemos posibilidades de crecimiento. En otras, una situación complicada hasta que desaparezcan los efectos de la pandemia; en otras, una performance similar a la de 2020”, analiza.

Referido a inversiones, han iniciado un desarrollo de oficinas en Palmares Valley y viviendas en Palmares Valley y en la Quinta Sección, además de comercializar metros cuadrados de la última ampliación del Centro Comercial Palmares.

En agricultura, planean ampliar hectáreas y capacidad industrial de nogales, trabajando en el acceso al agua. En hotelería tienen pocas expectativas “por lo menos hasta mediados de este año”, y en automotriz esperan un mercado similar a 2020 con la marca de camiones Iveco, liderando en Cuyo con un 30% del market share.

El software puede generar aún más

La economía del conocimiento fue una de las estrellas de 2020, y uno de los referentes en ese sector es Luis Robbio, fundador de Belatrix. Si bien su 2020 fue especial porque la pandemia le afectó en medio del traspaso de su antigua empresa, considera que el sector creció mucho y contribuyó a la reconversión de muchas empresas que empezaron a vender online.

“Nosotros, a pesar de las dificultades del Covid, supimos adaptarnos y superamos las expectativas. En el caso de Belatrix, antes de entregarla teníamos que lograr un crecimiento de 20% y terminamos con un 37%; lo superamos”, ejemplifica Robbio. El sector contaba con la ventaja de que para muchos de sus trabajadores era habitual trabajar desde sus casas y por ello no sufrieron la reconversión.

Mirando hacia adelante, las empresas de software tienen una gran capacidad de crecimiento. “El problema en todo el país es la falta de recursos humanos. Es un sector sin desocupación, cuando la desocupación general está por las nubes. Si los gobiernos no miran estas cosas están locos”, señala Robbio. Un aspecto auspicioso es que a fines de 2020 finalmente se reglamentó la ley de Economía del Conocimiento, aunque por otro lado Robbio es muy crítico con la ley de Teletrabajo, por considerar que pone trabas a la contratación.

En cuanto a nuevos proyectos, el empresario trabaja ahora en un proyecto internacional de tecnología para animales domésticos, en una iniciativa con una empresa constructora de primera línea de Mendoza y colabora con la institución educativa EGG, que trabaja en un proyecto de plataforma para modernizar el proceso educativo.

Por otro buen año para el vino

Eduardo Sancho, presidente de Fecovita, resalta que 2020 fue un año importante para la vitivinicultura y este nuevo año puede también serlo. La primera razón es que ya cuentan con el plan estratégico vitivinícola para 2030, “que fue un trabajo bastante arduo de distintos sectores. Tener el objetivo a largo plazo nos ordena bastante”. La segunda es el aumento del consumo durante 2020, con un equilibrio que es probable que se mantenga porque se espera una cosecha similar al año anterior (aunque, aclara, esto también depende de las exportaciones y el valor del dólar).

Sin embargo, el arranque de 2021 se da con un factor negativo: el aumento de las retenciones.

“Tenemos que conversar bastante con las autoridades nacionales, porque creo que se está cometiendo un error. Por supuesto, puede afectar los planes de crecimiento que teníamos en las exportaciones, algo en lo que veníamos trabajando y que puede ingresar los dólares que necesita el país.

Aumentar las retenciones de una economía regional que da tanto valor agregado es un tema que hay que replantear de forma urgente”, manifiesta.

Una necesidad que resaltó Sancho es el financiamiento a largo plazo, sobre todo para el cambio de estructura: “Nosotros somos todos productores chicos y medianos. Entonces, son estructuras de 50 u 80 años que necesitan una renovación”. A lo que añadió la idea de seguir consolidando el liderazgo en las exportaciones de vino a granel y mosto y ganar terreno en media y alta gama.