Opinión Lunes, 28 de septiembre de 2015 | Edición impresa

Persiste la expectativa por el gravamen del vino

Hay una promesa de "sacar" el artículo que habla del financiamiento de la ley del deporte, pero no se aclara tampoco que lo hará el Estado nacional y eso preocupa.

Luis A. Fermosel - lfermosel@losandes.com.ar, de nuestra redacción

A pesar de que ya se habían realizado los anuncios en relación a que no sería considerado el financiamiento en la ley que establecía un gravamen a las bebidas alcohólicas, en las que se incluía al vino, dirigentes del sector viajaron a Buenos Aires para explicar, al propio autor de la iniciativa, los serios perjuicios que su posible aplicación ocasionaría a la industria vitivinícola.

El grupo de mendocinos estuvo integrado por dirigentes y el titular de la Federación Económica, Adolfo Trípodi, entre otros, quienes concurrieron al despacho del legislador autor del proyecto acompañados por los diputados nacionales por Mendoza, Guillermo Carmona y Anabel Fernández Sagasti. 

Cabe recordar que la iniciativa presentado por el diputado nacional por Santa Cruz, Mauricio Gómez Bull, impulsa la creación de la "Asignación Universal por Hijo en el Deporte", que debía financiarse -según indicaba el proyecto original- a través del gravamen en el precio de las bebidas alcohólicas, analcohólicas y energizantes, con 0,45 pesos por unidad, porque pagaría tanto una botella de 2,25 litros como una lata de 354 centímetros cúbicos y una alícuota de 1,5 por ciento sobre la venta de cigarrillos. En la cuenta final, de los 4 mil millones de pesos que estimaba recaudar, 600 millones debían ser aportados por la vitivinicultura.

"Estamos conformes porque nos recibió pero no estamos tranquilos", resumió con una fuerte dosis de preocupación uno de los asistentes a la reunión con el legislador santacruceño de La Cámpora.

Para fundamentar esa inquietud, el informante indicó que "hubo un compromiso de hacer caer el artículo que hacía alusión al financiamiento, pero el mismo no ha sido cambiado por otro que diga que será el Estado Nacional el que se haga cargo…", razón por la cual se trataría de una ley que, por el momento, no tiene financiamiento.

"Nadie lo ha dicho pero nos preguntamos qué puede pasar si ese financiamiento surge en el mismo recinto o si sale por una ley aparte gravando a las bebidas alcohólicas y al tabaco. El resto de las bebidas, como las cervezas, no van a dejar que se excluya sólo al vino", destacó la fuente.

Para finalizar, el dirigente destacó que "con la reunión hubo un avance, pero la película no terminó. Va a terminar el 29 (el martes) cuando el proyecto sea tratado en el recinto". 
 

Preocupación
Nadie lo dice abiertamente, pero lo dejan traslucir en las conversaciones privadas. Hay una preocupación evidente en la industria, especialmente entre los dirigentes de los sectores, por lo que consideran una "verdadera agresividad" desde el sector público hacia el privado, "muy especialmente de parte de autoridades nacionales".

Las críticas recaen especialmente sobre el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Casamiquela, "que se cansó de alabar a la industria y de ponerla como ejemplo de lo que se debe hacer a nivel dirigencial y ahora no sólo no nos recibe, sino que nos critica cada vez que puede".

Para algunos bodegueros consultados, esa reacción del ministro nacional puede haber respondido a las críticas que desde la industria se virtieron durante el último desayuno de la Coviar, realizado durante la Fiesta de la Vendimia.

Expresan que a esa situación le deben sumar la permanente aparición de proyectos o de resoluciones a nivel nacional, sin que exista ningún tipo de consulta previa.

"No puede ser que nos enteremos de lo que va a pasar a través de los diarios y que tengamos que recurrir a legisladores nacionales para poder tener llegada a quienes tienen el poder de decisión", destacó un dirigente, quien expresó que "también hay una falta de cumplimiento de las promesas. Esta industria se hubiera equilibrado si se hubieran sacado 200 millones de litros de vino que estaban sobrantes, pero nadie hizo nada para alcanzar ese objetivo".

Recordaron en ese marco que el 14 de enero la industria fue recibida por la Presidenta de la Nación y que desde aquel momento hasta ahora han pasado ocho meses sin que se haya implementado alguna medida efectiva para llevar soluciones a la industria.

"A esta altura del año resulta difícil que surjan medidas de ese tipo porque las actuales autoridades ya se van. Habrá que esperar entonces a que asuman los nuevos gobernantes y estos lo harán cuando ya estemos con la cosecha encima", se indicó.

Hay opiniones unánimes también en el sentido de que la industria necesita reglas claras y permanentes para poder seguir funcionando. "No puede ser que debamos estar pendientes en forma permanente para salir a enfrentar nuevos impuestos o decisiones que modifiquen la comercialización y que para colmo de males nos debamos enterar a través de terceros. ¿Dónde están nuestros legisladores nacionales o nuestros funcionarios provinciales?", se preguntó el dirigente.

Una de las fuentes, que prefirió mantener el anonimato, nos indicó que "estamos llegando al hartazgo. Surgen iniciativas permanentes, como la bodega para los contratistas, otras bodegas municipales, etc. que buscan soluciones que no llevarán a nada porque la única existente es sacar los 200 millones de litros de excedentes. No hubo una sola medida que favoreciera esa situación, ni tan siquiera algún incentivo para exportarlos a granel".

También preocupa la pérdida de liderazgo de Mendoza en el plano vitivinícola. "San Juan nos ha superado e incide sobre las decisiones", destacó la fuente, la que indicó que "lo que sucede es que a nivel nacional estamos manejados por tecnócratas que no respetan a las instituciones. Esto provoca descreimiento y nadie quiere invertir en la industria porque no sabe qué es lo que viene. No inventen más, busquen las soluciones consensuadas. De hecho, estamos retrocediendo hacia un país unitario", concluyó.