El veranito tardío que dio tregua a los mendocinos durante el inicio del otoño parece haber llegado a su fin, y con el cambio de tiempo, el mapa epidemiológico de Mendoza empezó a mostrar sus colores habituales.
La última quincena las consultas crecieron con fuerza. Advierten que el 70% son cuadros leves y piden no saturar las guardias. El impacto de la vacunación
El veranito tardío que dio tregua a los mendocinos durante el inicio del otoño parece haber llegado a su fin, y con el cambio de tiempo, el mapa epidemiológico de Mendoza empezó a mostrar sus colores habituales.
Tras un inicio de año con registros inusualmente bajos, las consultas por enfermedades respiratorias pegaron un salto y ya se siente el aumento en las guardias de los principales hospitales públicos de Mendoza.
Es lo mismo que había sucedido el año pasado: los primeros días de mayo aún presentaban temperaturas primaverales, lo que dilató la circulación. Los análisis apuntaban a cómo el cambio climático está reconfigurando estos escenarios.
“Las cuestiones climáticas son determinantes para el inicio de la circulación de virus respiratorios y fundamentalmente atacan los extremos de la vida”, explica la doctora Beatriz Montenegro, directora del Hospital Carrillo. Según detalla, la circulación que están detectando actualmente es de influenza y los virus habituales de la época.
“Las consultas por guardia por patologías respiratorias altas y bajas se han incrementado un 30% con respecto al mes pasado”, advirtió Montenegro
Dijo que han detectado virus sincicial respiratorio fundamentalmente en menores de dos años. Lo que más han tenido en internación son neumonías, sin aislamiento de germen, en niños pequeños y con buena evolución.
En el Hospital Paroissien de Maipú, el panorama es similar, aunque con un matiz temporal. El doctor Fernando Armentano, subdirector asistencial, señaló que en ese centro de salud la situación “se ha adelantado aproximadamente dos semanas epidemiológicas con respecto al 2025”.
De acuerdo a sus registros, se observa un incremento de las consultas por guardia en estas últimas dos semanas de aproximadamente el 25% respecto al mes anterior. No obstante, Armentano aclaró que “aún no hemos llegado a los valores del año pasado” y que lo que predomina son los cuadros respiratorios virales.
Por su parte, desde el Hospital Notti reconocen que el incremento de la circulación propio de la época se demoró, pero que hoy la demanda diaria en la guardia se mantiene firme entre 300 y 400 pacientes por día. “Entre el 70% y el 80% de las consultas corresponden a códigos verdes y azules, es decir, cuadros de baja complejidad”, explicaron desde el gigante pediátrico, solicitando a la comunidad acudir a la guardia "únicamente ante situaciones de emergencia" para no saturar el sistema. En casos leves, preferir la atención primaria, por ejemplo, en centros de salud.
“Los cuadros más frecuentes presentan síntomas compatibles con gripe, como fiebre alta, dolor de cabeza, decaimiento y tos. En la gran mayoría de los casos no se trata de situaciones graves, gracias también al importante avance de la vacunación y a la cobertura en los grupos priorizados”, destacaron desde el nosocomio.
Ante esto, remarcaron: “El hospital continúa funcionando normalmente, adecuando la atención a la constante demanda registrada en las últimas semanas”.
A pesar de este repunte reciente, los datos duros del último Boletín Epidemiológico de Mendoza (con corte al 11 de abril) muestran que el año arrancó sereno. Si se toma el promedio de los últimos cinco años, la influenza solía presentar un pico a partir de las primeras semanas de abril, pero este año no se presentó con la misma intensidad.
Las cifras son elocuentes: el año con menos casos es 2019 cuando se notificaron 19.174 hasta la misma semana epidemiológica de abril (N°14), mientras que en el mismo lapso de 2026 fueron 1.835. El máximo se registró en 2022 con 48.033.
Andrea Falaschi, directora de Epidemiología de Mendoza, analizó la situación actual: “No hay sobresaturación en los hospitales, pero sí hay circulación viral desde hace varias semanas. Entiendo que por la cobertura de vacunación que hemos tenido, no hay saturación en las internaciones”. Falaschi precisó que “el 70% de lo que está circulando es rinovirus o virus de la influenza”.
Efectivamente, puede suponerse el beneficio de la vacunación, en tanto se advierte que no hay impacto fuerte en las internaciones con casos graves, ni en pediatría ni en atención de adultos.
La bronquiolitis y la neumonía se mantienen por debajo de los registros promedio del último quinquenio. En el caso de la bronquiolitis, el marcado descenso se atribuye a un hito sanitario: la incorporación de la vacuna a embarazadas, que protege a los recién nacidos, históricamente los más vulnerables.
Las determinaciones de laboratorio hechas de pacientes de Mendoza, dan cuenta que 36% de los casos corresponden a rinovirus (causante del resfrío común), seguido por la Influenza tipo A (18%) y en tercer lugar el Covid (15%). En tanto, la influenza tipo B es el 6%, por lo que sí se suman ambos tipos, la influenza o gripe queda en segundo lugar en incidencia.
Desde Salud insisten: ante síntomas leves como fiebre, dolor de cabeza o tos, la recomendación es fortalecer el uso de la atención primaria en centros de salud y dejar las guardias hospitalarias para cuadros de dificultad respiratoria severa, traumatismos o intoxicaciones. Solicitan además completar esquemas de vacunación en niños menores de 2 años, embarazadas y grupos de riesgo. Lógicamente sumar medidas de prevención de los contagios.
Montenegro, hizo especial hincapié en la necesidad de “completar todas aquellas dosis de vacunas que estén faltando en la población general y en los grupos de riesgo para disminuir los contagios y las complicaciones”. Y agregó: “Debemos tener nuestro sistema inmune en condiciones para poder hacer frente a las patologías respiratorias”.