Podría decirse que el consumo de suplementos está en una época dorada en el cuidado de la salud, impulsado por tendencias en redes sociales y góndolas llenas de promesas de bienestar instantáneo. ¿Ciencia o marketing? Entre la sobreoferta y la desinformación, la línea entre la evidencia médica y el negocio publicitario suele volverse borrosa.
En diálogo con Radio Aconcagua, la licenciada en Nutrición Lorena Narpe analizó este fenómeno y fue contundente: los suplementos son solo un complemento de la alimentación y de los hábitos saludables, nunca un reemplazo.
“En redes sociales me consulta un montón el tema de suplementación porque primero es un tema controversial y hay tanta cantidad que a veces genera confusión en las personas”, explicó la especialista. “Suplementación es cuando cualquier compuesto -pueden ser vitaminas, minerales, compuestos activos- vienen a complementar nuestra alimentación, ese sería la función principal, no a reemplazar”.
Narpe desmitificó la idea de compensar una dieta deficiente con pastillas: “Si yo digo: 'Bueno, no tengo una buena alimentación o me alimento a ultraprocesados, pero voy a tomar un suplemento como para reemplazar esta mala alimentación'... bueno, no, esa no es la función. Igual que el buen descanso, el dormir bien, el hacer ejercicio”.
La necesidad real de suplementos
Al ser consultada sobre los conocidos multivitamínicos comerciales de venta libre y promocionados con frecuencia, la profesional llamó a mirar con lupa la letra chica. “A veces tienen muy poca cantidad de dosis de estos minerales y vitaminas, y a veces no sé si son el objetivo de la persona que lo quiere consumir. Siempre está bueno saber el 'para qué', porque es fundamental para no estar tomando algo que no sabemos si nos va a hacer bien, si nos va a hacer mal o no nos va a hacer nada”.
Suplementos vitamínicos: ¿una invesrión en salud o una pérdida de dinero?
Consumir productos sin una meta clara suele derivar en un gasto inútil: “Muchas veces puede pasar que cuando yo no tengo bien el objetivo planteado, puedo estar consumiendo y gastando plata en algo que directamente no me sirve. No tiene efecto ni positivo ni negativo. Y a veces puede tener efectos negativos también”.
Dosis engañosas e interacciones con medicamentos
La nutricionista alertó sobre los peligros de la suplementación a ciegas y las contraindicaciones con tratamientos farmacológicos en curso. “Por ejemplo, cuando yo estoy tomando otro tipo de medicación o tengo una patología. Qué sé yo, tengo hipotiroidismo, tengo que tomar levotiroxina que es una medicación, entonces tengo que tener cuidado con alguno de los suplementos de venta libre porque pueden hacer una interacción. No es que sí o sí yo puedo tomar en cantidad y que no me van a hacer nada”, detalló.
Respecto a las cantidades, puso un ejemplo gráfico con la vitamina C: “El requerimiento o la evidencia científica dice que para cumplir la función antioxidante tiene que haber más o menos entre 1000 y 2000 mg (1 o 2 gramos). Muchas veces vos ves en un multivitamínico que tiene muchas cosas y tiene 50 mg de vitamina C; no vendría a cumplir esa función”.
“La mayoría son de venta libre y a veces hay mucho 2x1. Ojo, yo también me he tentado y he comprado 2x1, y después leo y digo: 'Ay, no me sirve, 50 mg no te sirve'. Tenemos que llegar a dosis más altas”, apuntó.
Suplementos en el gimnasio y la menopausia
En los gimnasios predomina el consumo de proteínas, aminoácidos y creatina. Sobre esto, la experta remarcó que el polvo no hace milagros sin esfuerzo previo: “Si yo no llevo una alimentación rica en proteínas y si no hago ejercicio de fuerza, sobre todo, no va a haber suplemento que me ayude a formar masa muscular”.
En cuanto a la creatina, destacó su respaldo técnico: “Es la que más está estudiada, tiene muchísima evidencia, es muy positiva y es muy barata. Es genial si soy una persona que estoy yendo a hacer actividad física al gimnasio y quiero aumentar mi masa muscular y estoy comiendo suficiente proteína; si no, no va a funcionar”. Asimismo, citó nuevos avances: “Se está estudiando sobre todo lo que es el sistema cognitivo, tendría una acción positiva para mayores de 50 o 60 años”.
Frente a la desconfianza por la mezcla de suplementos con sustancias no permitidas en algunos establecimientos deportivos, aconsejó leer los ingredientes para descartar anabólicos u otros compuestos prohibidos en Argentina.
Respecto del magnesio, explicó que hay diferentes formas químicas y de absorción. Su efectividad varía según la salud digestiva del paciente (gastritis o problemas de absorción).
Suplementos en vegetarianos
La experta aclaró que los vegetarianos no requieren magnesio por su dieta, sino obligatoriamente Vitamina B12, ya que es de exclusividad animal. En cuento al consumo de Omega 3 y Vitamina C dijo que sSon opciones muy utilizadas en consultorio por su evidencia científica como antiinflamatorios y antioxidantes.
Para concluir, Narpe insistió en que la suplementación debe ser la última herramienta y siempre requiere un chequeo médico previo: “A mí lo que más me gusta es que tengan evidencia científica, las dosis necesarias y un tiempo de evaluación. Siempre basándose en la orientación de un profesional y con una analítica (análisis de laboratorio) que lo justifique”.