13 de noviembre de 2025 - 14:20

Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral

Identifica cambios genéticos y tiene resultados en 48 horas para un tratamiento temprano. Este tipo en estadio avanzado tiene baja expectativa de vida

En un nuevo logro para la ciencia mendocina, un equipo de investigadores de Mendoza, fue reconocido por un proyecto que permite identificar cambios genéticos y proteicos capaces de predecir la progresión de lesiones orales. El trabajo podría transformar el diagnóstico temprano y el tratamiento del cáncer oral.

Es que se enfocó en tumores esporádicos, un tipo “silencioso”, que suele llegar al abordaje en estadios avanzados, cuando tiene peor pronóstico y hay menos expectativas de vida.

Forman parte del Laboratorio de Hormonas y Biología del Cáncer del Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU,CONICET-UNCuyo) y al Centro de Investigaciones Odontológicas de la Facultad de Odontología, de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y trabajaron de manera interdisciplinaria con equipos de otras provincias y de Chile.

Fueron distinguidos con el galardón “Trabajo Destacado en Investigación Científica e Innovación” en la XIX Reunión de la Academia Iberoamericana de Patología y Medicina Bucal (AIPMB), celebrada este año en Argentina.

Investigadores Conicet
Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. Foto: Gentileza

Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. Foto: Gentileza

El trabajo lleva más de una década de investigación y se distingue por dos logros: anticipar la posible progresión de un tumor para avanzar en el tratamiento, y por otro lado, que detectaron una correlación entre la aparición de lesiones orales y cambios hormonales.

El beneficio de llegar antes a tratar el cáncer

La investigación es liderada por Flavia Bruna, doctora en Biología y profesional principal del CONICET quien explicó en diálogo con Los Andes que el equipo transdisciplinario está conformado por oncólogos de cabeza y cuello, cirujanos de cabeza y cuello, estomatólogos, biólogos moleculares, bioquímicos, biofísicos. “Estamos entre todos abordando la misma problemática desde distintos ángulos”, destacó.

El foco está en estudiar la biología de los tumores asociados al cáncer oral, para entender cómo se manifiesta la enfermedad e identificar blancos moleculares que permitan anticipar el diagnóstico, mejorar la calidad de vida y aumentar la expectativa de vida de los pacientes. El desafío no es menor: en el 85% de los casos detectados en estadios avanzados, la esperanza de vida no supera los cinco años.

El proyecto apunta a complementar el diagnóstico actual —basado en biopsias— mediante la detección temprana de variaciones moleculares. Es que una biopsia puede demorar bastante, más en un contexto en que, tal cual resaltó, hay un colapso del sistema para dar respuesta rápida en anatomía patológica en Mendoza. Por eso, apunta a estudiar las lesiones encontradas mediante una herramienta que da resultados en menos de dos días y así poder avanzar en el tratamiento con menos demoras.

Un diagnóstico más rápido

El estudio propone analizar un grupo de genes para “estadificar” las lesiones y acompañar el diagnóstico clínico con mayor precisión y rapidez. “La idea es que, mientras se espera el resultado de la biopsia, en un plazo de 48 horas se pueda obtener información molecular mediante un método bueno, bonito y barato, como es el PCR real-time”, agregó.

Esta técnica —popularizada durante la pandemia— está disponible en la mayoría de los centros asistenciales del país y permitiría anticipar en apenas dos días lo que una biopsia confirmará semanas después, facilitando decisiones terapéuticas tempranas.

“Nosotros vamos a analizar cambios en un grupo de genes, son cuatro genes, si están aumentados o disminuidos, en la toma de muestra de una lesión potencialmente maligna”, explicó.

Investigadores Conicet
Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. Las investigadoras Leila Zyla y Silvina Gómez. Foto: Gentileza

Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. Las investigadoras Leila Zyla y Silvina Gómez. Foto: Gentileza

“Por ejemplo, voy al odontólogo, me arregla la caries, me hace la limpieza anual y le digo, vos sabes que en la mejilla tengo una plaquita blanca, tengo un cambio de coloración de la mucosa, nunca me había pasado. Y el odontólogo revisa y decide hacer una biopsia para evaluar qué es. Pero antes de hacer la biopsia te voy a tomar un hisopado. Ese hisopado se analiza, en 48 horas se hace el informe del estatus de cómo están molecularmente esos genes”, detalló.

Así se podrá saber las características moleculares y su clasificación (si es benigna o no), “Luego, 15 o 22 días después, te llega el resultado de la biopsia y dice que es una hiperplasia. Listo, perfecto, el paciente siguió, esto te va a permitir anticiparse a lo que después va a confirmar la biopsia”, resumió.

Qué tipo de tumores estudian los investigadores

La científica detalló que hay dos tipos de tumores en cáncer oral.“Uno está asociado al virus del papiloma humano (VPH), que tiene un comportamiento muy parecido a lo que es el cáncer de cérvix por el virus. Este cáncer tiene un manejo terapéutico y un tratamiento diferente, ya se conoce la etiología y la respuesta al tratamiento es bastante buena. En la mayoría de los casos se recupera”, expresó.

El otro es el cáncer oral esporádico de células escamosas. “Es un cáncer que aparece sin antecedente previo. Por ejemplo, hemos tenido pacientes que no fuman, no beben alcohol, hacen yoga, no consumen carne y tienen 35 años y no entienden por qué les salió una ampolla en la lengua que no les sana. Es un cáncer más silencioso, pasa desapercibido y muchas veces asintomático hasta estadios avanzados; una vez que es detectado en estadio avanzado es mucho más agresivo y la expectativa de vida es baja. De hecho es no más de 5 años”, dijo la investigadora. Incluso apuntó que la tasa de recidivas, es decir, la probabilidad de que vuelva a aparecer una lesión en el mismo lugar donde se removió la anterior, es alta, de alrededor del 50%.

El impacto de las hormonas

Durante el desarrollo del proyecto, los investigadores observaron cambios en el patrón de incidencia del cáncer oral, que antes afectaba mayoritariamente a hombres mayores de 60 años. Los varones eran el doble que las mujeres. “Lo que hemos visto en esta última década es que eso ha ido cambiando. Cada vez hay más casos en personas más jóvenes, y ya no existiría una diferencia entre hombre y mujer”, detalló Bruna.

El equipo exploró la influencia del estatus hormonal en el comportamiento del tumor. En este sentido analizan cómo cambios al respecto o personas que reciben tratamientos pueden incidir en la evolución del tumor.

“Los cambios hormonales no anticipan ni predisponen. El estatus de los receptores hormonales en el tejido, nos podrían dar cuenta de cómo se va a comportar ese tumor frente a determinado tratamiento, así entendemos lo que pasa con el tumor para ver cómo tratarlo”, refirió.

Investigadores Conicet Mendoza
Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. El investigador Matias Ferrando. Foto: Gentileza

Ciencia mendocina: investigadores premiados por un estudio que anticipa la evolución de un tumor oral. El investigador Matias Ferrando. Foto: Gentileza

Esto también podría permitir estar atentos al seguimiento de personas más susceptibles.

“Actualmente estamos haciendo el estudio, todavía no tenemos los resultados finales, de los pacientes que están transitando su cambio de género con terapia hormonal, por ejemplo (...) y se han reportado en la literatura casos de mujeres que durante el embarazo han transitado lesiones en las partes blandas de la boca, una ampolla, una úlcera, que sanaba, volvía a aparecer, se inflamaba, y después del parto la mucosa volvió a estar sana y no hubo un problema, no volvió a aparecer la lesión”, detalló.

En definitiva, estos resultados podrían derivar en el desarrollo de un panel genético similar al que se usa en cáncer de mama, que permitiría estratificar mejor a los pacientes y orientar tratamientos más personalizados.

“Un premio al trabajo y a la ciencia pública”

Nacida en San Luis, Bruna se define como “nómade”, pero asegura que en Mendoza encontró el lugar ideal para desarrollar sus investigaciones. Le ofreció lo que buscaba: un espacio para hacer ciencia aplicada con impacto social.

El equipo local también está integrado por Leila Zyla y Matías Ferrando, junto a colaboradores de otras provincias y de Chile.

Se trata de un ensamble transdisciplinario. “Tenemos oncólogos cabeza a cuello, cirujanos cabeza a cuello, estomatólogos, biólogos moleculares, bioquímicos, biofísicos, o sea, estamos entre todos abordando la misma problemática desde distintos ángulos”, señaló.

En palabras de la investigadora, la meta final es clara: “Entender la biología de lo que está pasando y ver cómo eso puede tener un uso benéfico en la sociedad. Si logramos acompañar de manera temprana a que un diagnóstico se resuelva mejor, ahí está nuestro verdadero aporte”.

Bruna destacó el valor del reconocimiento internacional: “Este premio fue una mención de honor, súper importante como grupo, poder mostrar nuestro trabajo y someterlo a evaluación por los referentes en patologías bucales fue una gran satisfacción”.

La investigadora remarcó además el mérito de haber desarrollado el proyecto “desde el cono sur, aún con el recorte presupuestario que hemos tenido, con todo lo que cuesta poder publicar en revistas científicas de alto impacto”.

“Este premio sirve para marcarnos el camino de dónde estamos parados y hacia dónde deberíamos continuar. Nosotros en ciencia estamos para atender a la problemática de la sociedad y ver cómo podemos acompañar, mejorar y aportar soluciones”, concluyó.

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