Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas

En junio de 2017, contó que el padre de un alumno denunció en el instituto que su hijo había sido abusado. En 2008, la ex representante legal agregó que el hombre sacó un puñado de balas para amenazar al abusador, hoy condenado. Además, los investigadores del Vaticano habían recomendado dimitir al sacerdote.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.

Por estos días, en el Polo Judicial de Mendoza, transcurren los alegatos por el segundo juicio vinculado a los abusos sexuales cometidos contra niños sordos y niñas sordas en el instituto religioso Antonio Próvolo, que funcionó hasta fines de 2016 en Luján de Cuyo. En este segundo proceso hay 9 mujeres imputadas, entre ellas, dos monjas y la ex representante legal del establecimiento. La monja japonesa Kumiko Kosaka enfrenta una acusación concreta como autora de abusos, mientras que las otras 8 acusadas -así como también la propia religiosa oriental- tienen otras imputaciones como encubridoras y partícipes.

Sin embargo, y mientras este debate llega a su fin tras más de 2 años de audiencias, siguen surgiendo detalles del escabroso Caso Próvolo. Y es que no por nada se convirtió en el mayor y más escandaloso caso de abuso sexual eclesiástico de la historia de Mendoza, de Argentina y uno de los más impactantes a nivel mundial. Porque 4 hombres fueron condenados en 2019 por abusar sistemáticamente de niños y niñas, y entre ellos hay dos curas (Nicola Corradi y Horacio Corbacho), quienes fueron penados a 42 y 45 años de prisión, respectivamente, tras ser declarados culpables y autores de los abusos.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes.
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes.

Según se desprende de la investigación canónica -que aún está en marcha en manos del Vaticano-, el propio Corradi reconoció en 2017 que se habían cometido abusos sexuales contra menores de edad que dormían en los albergues del instituto de Carrodilla. Se trata de uno de los episodios en los que el ex monaguillo Jorge Bordón reconoció su autoría y uno de aquellos por los que fue condenado a 10 años de prisión en un juicio abreviado en septiembre de 2018.

“Hubo algún abuso”, reconoció Corradi en una entrevista mantenida con un psicólogo y de acuerdo al informe fechado el 15 de junio de 2017. Esta entrevista se realizó por solicitud de los investigadores designados por el Vaticano, Dante Simón y Juan Martínez.

“Un día vino un padre diciendo que (NdA: Bordón, a quien Corradi describe como un ayudante que habían enviado al instituto) abusaba de su hijo. Le dije: ‘¿Hacemos una denuncia o qué hacemos?’. Hicimos una nota y enviamos un fax a Italia. Lo mandamos a Italia porque el padre quería que se fuera el aspirante. No quiso que se hiciera la denuncia, por lo tanto no hay denuncia sobre esto”, destacó Corradi. Y resaltó: “Otro caso no me acuerdo”.

Precisamente el día en que el padre de este alumno se presentó en el Próvolo mendocino para denunciar en el lugar lo que había vivido su hijo y se dio esta comunicación reconstruida por Corradi, también estuvo presente en la reunión la por entonces representante legal del instituto, Graciela Pascual (hoy en juicio). Incluso, según consta en el expediente penal, Pascual contó que el hombre hasta sacó un puñado de balas de su bolsillo y amenazó con que mataría a Bordón si se repetía la situación.

Además, en las conclusiones de esta investigación preliminar -firmada por Simón y Martínez, y elevada a la Santa Sede-, los investigadores concluyeron en que correspondía “proceder a la dimisión del estado clerical de inmediato de acuerdo al artículo 21 de las Normas Sustanciales sobre los delitos más graves” como sanción a Corradi.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.

La investigación canónica continúa y es el Vaticano quien debe resolver la sentencia ahora. Sin embargo, únicamente está vigente sobre Corbacho (condenado por los abusos a 45 años de cárcel y quien se encuentra en una celda de la cárcel de Boulogne Sur Mer). Porque Corradi falleció en julio de 2021, mientras que al tercer sacerdote investigado -Ramón Amarilla, excluido de las denuncias por abuso, pero investigado por la Iglesia- fue expulsado como cura por el propio Vaticano por mantener una relación impropia y por “violación del sigilo sacramental”.

La confesión de Corradi

El cura italiano Nicola Corradi falleció el 14 de julio de 2021. Tenía 85 años y cumplía su condena a prisión domiciliaria (había sido condenado a 42 años) en un hogar de ancianos de Luján de Cuyo. Corradi murió siendo cura, ya que solamente el Papa puede dimitirlo de esa función (si decide hacerlo). Con la muerte de Corradi, la investigación canónica sobre su persona culminó.

Sin embargo, Horacio Corbacho -quien purga su pena de 45 años de prisión en Boulogne Sur Mer- también sigue siendo cura todavía e, incluso, cumple tareas confesionales entre los internos del pabellón 5. La misma investigación canónica que involucraba a Corradi es la que incluye a Corbacho, y hasta tanto no llegue a su fin y se conozca la sentencia, Corbacho seguirá con sus facultades ministeriales.

De acuerdo a lo que se desprende del expediente del primero de los juicios -y que se sustenta con la condena judicial, que fue la más alta de todas-, Corbacho fue el más perverso de los sacerdotes y quien cometió la mayor cantidad de abusos. En total se lo condenó por 13 episodios de abusos sexuales cometidos contra niños y niñas. Pero aún no hay una resolución sobre su culpabilidad -o no-en la justicia canónica (es independiente al proceso judicial ordinario). “Se retrasó y demoró un poco por la pandemia, ya que el proceso implicaba entrevistarse personalmente con Corbacho y no se pudo hacer durante la época de restricciones. Pero se ha avanzado y no debería demorarse demasiado la conclusión”, indicaron fuentes vinculadas a la investigación canónica a Los Andes.

Durante la investigación preliminar llevada adelante por la Iglesia, se destacan varios momentos, según se desprende del expediente. Por un lado, queda en evidencia que el Arzobispado de Mendoza se excusó de llevar adelante el procedimiento por temor a demandas civiles y a un “acoso legal y mediático”. Además, también se observa que tanto Corradi como Corbacho intentaron vincular toda la causa a un “invento” del cura Amarilla para quedarse con el control y el dinero del instituto.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes.

No obstante, si de las declaraciones y confesiones de los sacerdotes se trata, también hubo una confesión de Corradi referida a la comisión de abusos en el instituto. En el informe confeccionado por un psicólogo con fecha del 15 de junio de 2017 y a raíz de una única entrevista que mantuvo con el sacerdote de Verona, el profesional de salud mental detalló la respuesta de Corradi cuando se le preguntó si se había abusado de niños o niñas en el instituto.

Sin mencionarlo con nombre y apellido, Corradi re refirió a la ocasión en que el padre de un alumno se presentó en el instituto para denunciar que “un aspirante que habían enviado por orden de Italia” (así lo describe el cura) había abusado sexualmente de su hijo. Además, Corradi detalla que se le ofreció al hombre radicar la denuncia, pero que él prefirió no hacerlo.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Los Andes
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Los Andes

Y aunque en la entrevista psicológica incluida en el expediente canónico Corradi no menciona a Bordón, sí se lo hace en el expediente penal y en el mismo fragmento donde se describe esta tensa reunión entre el padre, Corradi y Graciela Pascual.

Incluso, ese episodio se suma al de la madre de otro ex estudiante del Próvolo, quien en noviembre de 2008 se presentó en la Oficina Fiscal 11 de Luján (según figura en el expediente 95.687/08/09) para denunciar que también tenía sospechas de que su hijo había sido abusado por Bordón.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Los Andes
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Los Andes

Amenazas con balas incluidas

De acuerdo a la denuncia del 28 de noviembre de 2008 -presentación que no prosperó oportunamente y que, tal vez, podría haber roto en aquel momento la cadena de abusos sistemáticos- , la mujer relató haber ido al Próvolo a mediados de junio de ese año para poner en conocimiento a las autoridades sobre la sospecha de abusos cometidos por Bordón contra su hijo. El niño -sordo- tenía 12 años, por entonces, dormía en el albergue del Próvolo y su madre había encontrado en sus carpetas un dibujo de dos hombres manteniendo sexo oral (“no era de su puño y letra”, manifestó). Este hallazgo y la conducta extraña en el niño despertaron las sospechas de que el celador -entonces- Jorge Bordón podría haber abusado del menor. Porque, agregó, el niño mostraba un fuerte rechazo hacia Bordón, lo esquivaba cuando lo veía en la escuela y se refería a él como “gordo malo”. Si hasta se hacía el enfermo para que no lo lleven, según explicó.

La denunciante, además, contó que el padre de otro alumno de 14 años -a quien se identificará como G.- también había irrumpido en ese momento y en el instituto de calle Boedo 385 exigiendo explicaciones porque su hijo le había manifestado que Bordón lo había “manoseado” y protagonizado “escenas obscenas” con él. Este es el episodio al que se refirió Corradi en la entrevista con el psicólogo.

Incluso, en el expediente de la causa penal (por la que Bordón ya fue condenado a 10 años de prisión) se detalla que el 24 de noviembre de 2008 hubo una reunión entre los padres de los chicos albergados en el Próvolo y las autoridades, en la que se les anunció que Bordón había sido retirado de su cargo. Todo después de que el padre de G. fuera al establecimiento.

Luego de que la primera mujer denunciara en noviembre 2008 la “sospecha de abusos” contra su hijo y diera algunos detalles de la visita del otro padre y del cambio de funciones de Bordón, el 3 de diciembre de ese año la Justicia citó a Graciela Pascual, por entonces representante legal del Instituto Próvolo y quien hoy está imputada como partícipe y encubridora de los diferentes abusos.

Según manifestó Pascual en aquella declaración, el padre de G. le contó a ella y a Corradi que su hijo le había dicho que si Bordón lo violaba “se iba a matar”. Además, siempre de acuerdo a Pascual y a lo relatado por el hombre, G. había acusado al celador de tocarlo y haberse metido en su cama. “(El padre de G.) sacó un puñado de balas de su bolsillo y dijo que con esas balas iba a matar a Bordón”, declaró la representante legal hace poco menos de 15 años.

“El 20 de noviembre de 2008 nos hicimos presentes con Corradi en el Juzgado de Familia para poner en conocimiento lo que pasaba en el instituto. Nos dijeron que teníamos que ir a la Fiscalía de Luján para solicitar que las autoridades competentes investigaran esta situación. Corradi se dirigió a la Fiscalía, expuso la situación y le dijeron que consultara con un abogado penalista. Creo que no le tomaron declaración por escrito”, relató la representante legal en su declaración.

En esa primera causa -que no prosperó, se estancó y luego fue incorporada en la que finalmente llegó a juicio- también se citó a una de las psicólogas que trabajaba en el Próvolo mendocino. Y ella confirmó que en noviembre de 2008 los padres de G. le informaron a ella que Bordón habría abusado de su hijo, por lo que la psicóloga los derivó a las autoridades.

Los investigadores del Vaticano recomendaron dimitir a Corradi como cura

De regreso al expediente canónico, al concluir la investigación preliminar, los vicarios judiciales Dante Simón y Juan Martínez fueron contundentes contra el cura Nicola Corradi.

“Evidentemente, con la certeza moral que estos actos son verosímiles, aunque pudieran no ser todos, el clérigo Corradi es responsable de haber cometido varios delitos de los más graves, considerados por la Iglesia, sea por comisión real u omisión”, detallan entre las conclusiones.

“De acuerdo a la dimensión que tiene esta causa a nivel local, nacional e internacional, el escándalo producido por estos gravísimos hechos, entendemos que se debe proceder a la dimisión del estado clerical de inmediato de acuerdo al artículo 21 de las Normas Sustanciales sobre los delitos más graves. A lo antes dicho se debe agregar el agravante al autor por haber sido el fundador muy referente y por tantos años superior”, detalla el documento firmado por los investigadores.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Captura
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Captura

“A nuestro entender, consideramos que esta medida se tomaría con certeza de lo sucedido. Al mismo tiempo, sería reparadora y ejemplificadora en la aplicación del Magisterio para estos casos. Poniendo en evidencia, de manera contundente, que la Iglesia pone su atención pastoral en particular sobre los más débiles y vulnerables”, cierran.

Además, entre otras irregularidades enumeran las fallas organizativas y la falta de atención y preocupación por parte del Superior General de la orden en Italia, Robert Frainer.

El tercer cura investigado fue expulsado por mantener una relación con una mujer

Además de Corradi y Corbacho, el cura misionero Ramón Amarilla fue parte de la investigación canónica. A diferencia de sus pares, este último no estaba denunciado por abusos sexuales a niños sordos y niñas sordas en el Próvolo. Sin embargo, las denuncias por una supuesta relación impropia y por lo que sería una “violación del sigilo sacramental” lo incluyeron en la investigación.

Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes
Próvolo: el día en que el cura Corradi reconoció abusos en Mendoza y un padre amenazó con balas. Foto: Archivo Los Andes

Así fue como, ante la irrefutabilidad de las pruebas y la confesión del propio Amarilla, el 7 de abril del 2017 el entonces arzobispo de Mendoza Carlos María Franzini envió una nota a Frainer donde informaba que, en base a los resultados preliminares de la investigación canónica, había resuelto “retirar las licencias ministeriales” en la Arquidiócesis de Mendoza.

La misma carta se envió al responsable del Próvolo en La Plata; y en ambos casos se adjuntó el decreto de suspensión. Firmado por el propio Amarilla, entre los considerandos del decreto está especificado que “Ramón Amarilla ha reconocido haber tenido una relación impropia”.

En noviembre de 2017, la Congregación para la Doctrina de la Fe expulsó al sacerdote Ramón Amarilla del estado clerical también. Es decir, no solo tuvo la suspensión de la Arquidiócesis de Mendoza, sino que además fue expulsado como cura del Vaticano.

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