7 de junio de 2026 - 08:00

De Zoo a Ecoparque: historias, secretos y detalles de la transición que tomó 10 años

Tras permanecer cerrado por una década, el espacio al pie del Cerro de la Gloria reabrió, pero modificado. Novedades, recuerdos y el cambio de paradigma que motorizó la conversión.

“Si 10 años después no estamos igual, qué le vas a hacer”. Así como lo inmortalizaron Los Rodríguez, bien podría decirse que lo deja en evidencia el Ecoparque de Mendoza.

Luego de cerrar al público en mayo de 2016 y de avanzar con todo un proceso de transición que redujo de 3.000 a 1.000 la cantidad de animales que viven en el lugar, este viernes el Ecoparque reabrió al público.

Y un día volvió a abrir el Ecoparque de Mendoza: cómo es y qué se puede ver dentro del renovado paseo
Y un día volvió a abrir el Ecoparque de Mendoza: cómo es y qué se puede ver dentro del renovado paseo

Y un día volvió a abrir el Ecoparque de Mendoza: cómo es y qué se puede ver dentro del renovado paseo

Pasaron 86 años desde la inauguración de este paseo en el costado del Cerro de la Gloria -que contó con el proyecto original de Carlos Thays y de Daniel Ramos Correa en 1940-, y pasaron más 30 años de sus años de máximo esplendor.

Zoo Mendoza

Y, teniendo en cuenta este renovado paradigma de dejar de centrar la atención en el encierro de los animales y su exhibición como “entretenimiento”, las diferencias en el hoy reconvertido Ecoparque son notables comparadas con lo que fue el viejo Zoo de Mendoza.

La muerte que aceleró la reconversión en Ecoparque

Aunque el paseo se encontraba cerrado al público desde fines de mayo de 2016, la muerte del oso polar Arturo (ocurrida en julio de ese año) aceleró la reconversión del ex Zoo de Mendoza en Ecoparque.

Desde mediados del siglo XX, el paseo había recibido a una gran cantidad de animales como parte de trueques con otros zoológicos. Leones, tigres, osos pardos y monos eran el centro de atención en el piedemonte mendocino.

Oso Arturo 2

Incluso, un circo que pasó por Mendoza y no gestionó la autorización para cruzar su elefante a Chile -donde pensaba seguir con su gira- dejó al paquidermo en el zoo. Así fue como el elefante asiático Tamy llegó a Mendoza, ese mismo que estuvo algunas horas deambulando por las afueras del zoológico tras lograr escaparse, y que logró ser recapturado usando a una elefanta como cebo.

Elefante Tamy
Murió Tamy, el elefante que se

Murió Tamy, el elefante que se "escondió" en los cerros: pasó 41 años en cautiverio y esperaba irse a Brasil. Foto: Archivo Los Andes

La muerte de Arturo fue la gota que colmó el vaso. También en 2016, antes de que se decidiera el cierre en mayo, se registraron cerca de 30 muertes de animales en el Ecoparque. Ello motivó el cierre, mientras que la muerte de Arturo -quien, siendo un oso polar, debía soportar temperaturas de 40 grados en verano- le dio el empujón definitivo a la reconversión a Ecoparque.

Embed

La parte alta, cerrada al público

Si bien se mantiene la entrada principal por la histórica boletería -sobre Avenida del Libertador, al lado del ingreso al Cerro de la Gloria-, se ha sumado un nuevo acceso sobre San Francisco de Asís (frente al ingreso al estadio Malvinas Argentinas y al Aconcagua Arena). Allí antes estaba el sector de los camellos.

De regreso a la entrada histórica, la boletería se mantiene como siempre. Y, aunque luce algo descuidada -producto del paso de los años-, se ha pensado revalorizarla y hacer un llamado a licitación para activarla como un área de servicios.

Ecoparque 4

Se trata del sector con mayor valor patrimonial en el Ecoparque, por lo que se deberá mantener su estructura y fachada con el inconfundible sello de Ramos Correa.

La jaula del guacamayo que recibía a los visitantes se mantiene en el lugar, aunque sin el guacamayo. De hecho, hay en el lugar dos aves en recuperación que no están siendo exhibidas al público.

El piletón donde vivían los hipopótamos también está vacío. El último inquilino de este recinto fue Kayi, quien falleció en noviembre de 2015 tras tragar una pelotita de tenis que alguien le arrojó.

Hipopotamo

También permanece vacío el focario, aquel donde habitaban focas y lobos marinos. Y donde, en más de una ocasión, alguno de estos animales abandonó la pileta para caminar entre los visitantes y mendigar algo de comida (algo que es extremadamente peligroso, para el animal y para el visitante).

Para el recorrido del público quedó habilitado el antiguo sector bajo del paseo, sin incluir jaulas o recintos. De hecho, los pocos animales que puede observar el visitante se ven a la distancia -observación no invasiva, como le llaman- o puede llegar a toparse con maras y zorritos caminando por las calles internas.

Ecoparque 9

Lejos quedó la exhibición de los elefantes en sus monótonos recintos de piedras y tierra donde, ocasionalmente, podía lloverle al visitante un cascotazo arrojado con la trompa de alguno de ellos cuando pasaba cerca.

Ni hablar del deprimente espectáculo de ver a un grupo de osos pardos caminando de un lado a otro, estresados por el encierro (estos animales fueron trasladados oportunamente a un santuario en América del Norte).

Embed

O la fosa de los leones, aquella donde se veía a los felinos echados al sol y costaba diferenciar si estaban vivos, muertos o dormidos. Ni hablar de aquella vez en que Luisito, un niño que se dejó llevar por la curiosidad en la jaula de los leones, vivió en carne propia cómo uno de estos animales le arrancaba un brazo por meterlo en la jaula (y esa sería apenas una de las desgracias que le esperaban en su vida).

Leon

Una de las ideas para el focario es instalar en el lugar un teatro al aire libre. Mientras que en el recinto de los elefantes asiáticos (Pocha, Guillermina y Tamy) también hay intenciones de aprovecharlo de otra manera.

La casa del gobernador que luego fue hostería

El hoy reconvertido y reinaugurado como Ecoparque no fue el primer zoo de Mendoza. Porque el originario fue inaugurado en 1903, donde actualmente se encuentra el Teatro Pulgarcito (dentro del Parque San Martín).

Allí había coballos, zorros y hasta perros en jaulas. Fue en 1925 que a nivel mundial se incorporó el concepto de recintos para animales. Y en 1940 el zoológico fue reinaugurado al lado del Cerro de la Gloria, ya con animales exóticos.

Ecoparque en marcha: anuncian las bases para presentar proyectos y en abril habrá ganador
La conversión del Zoo a Ecoparque

La conversión del Zoo a Ecoparque

En este mismo sitio había sido inaugurada, en 1920, la casa de fin de semana del gobernador de Mendoza. No obstante, cuando el zoológico llegó al lugar, se convirtió en una hostería. Luego funcionó allí la oficina del director del zoo y actualmente está cerrada.

También es una de las joyas patrimoniales del lugar, y la intención del Gobierno de Mendoza es licitar e instalar allí otra área de servicios a futuro..

La chimpancé que hizo historia y abrió la puerta a los traslados

A lo largo de toda su historia -como zoológico y como Ecoparque-, este paseo mendocino ha contado con cuatro tipos de mono: los babuinos (actualmente quedan 200 ejemplares), los monos carayá, los monos caí y los chimpancés.

Chimpance cecilia

Y si de chimpancés “mendocinos” hay que hablar, imposible no mencionar a la legendaria Cecilia. Su historia de vida y su lucha por dejar el Ecoparque de Mendoza con destino a un santuario en San Pablo (Brasil) marcó un antes y un después; no solo en su vida, sino en la de todos los animales.

Cecilia fue trasladada a Sorocaba en noviembre de 2019, pero antes hubo una disputa judicial que incluyó todo tipo de presentaciones. Hasta que, finalmente, Cecilia fue declarada “persona no humana” y “sujeto de derecho” para la Justicia, lo que le abrió las puertas al traslado. Y también sentó jurisprudencia para los leones, los osos y las elefantas que, a posteriori, fueron derivadas del ex Zoo de Mendoza a distintos santuarios y reservas.

Baduinos Ecoparque 4

De los recintos de los primates solo queda uno, especialmente adaptado para los babuinos y que funciona en un ex jirafario (refuncionalizado). Antes de reubicarlos en este lugar, fueron separados hembras y machos, esterilizados y se tomaron los recaudos para que no continuaran reproduciéndose.

Con los casi 3.000 animales que el Ecoparque de Mendoza tenía en 2016, no solo se quintuplicaba y hasta sextuplicaba la capacidad de carga del sitio, sino que -además- se convertía en uno de los predios con más animales del mundo. “Llegaba a haber hasta canibalismo entre los animales”, resumió la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, durante la visita inaugural al reinaugurado y renovado Ecoparque.

Baduinos Ecoparque 8

Por ello es que haber pasado de 3.000 a 1.050 animales en una década -y con perspectivas de seguir bajando- es un logro que destacan (y mucho) las autoridades ambientales de Mendoza.

Un futuro verde

Si algo caracterizó desde siempre al ex Zoo de Mendoza era su vegetación abundante y tupida. Por ello es que, hay que reconocerlo, el exceso de tierra y claros en su nueva versión resulta impactante. Pero, según explicaron desde el Ejecutivo, es cuestión de tiempo. Porque en el lugar se procedió a una reforestación con especies autóctonas que tienen más que ver con el suelo mendocino y su demanda hídrica.

Sin ir más lejos, muchos de los imponentes árboles que estaban en el Ecoparque estaban secos y con muy mal estado de salud. Y mucho tenía que ver en ello un arcaico y poco eficiente sistema de riego por medio de acequias que, en definitiva, no llevaban agua a todos lados por igual (así había sido diseñado en sus orígenes).

Ecoparque 12

Según destacó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, en el actual Ecoparque se implementó un sistema de riego tecnificado que permite irrigar 42 de las 46 hectáreas comprendidas en el predio. De no mediar inconvenientes, y de acuerdo a las expectativas oficiales, es cuestión de tiempo para que el verde que siempre caracterizó a este sitio vuelva a tomar protagonismo.

Y si de árboles viejos hay que hablar, imposible no mencionar las intervenciones artísticas que se han hecho en muchos de estos árboles añejos y secos. Por medio del tallado de madera, se ha dado forma a águilas coronadas, pumas, guanacos y cóndores.

Ecoparque 5

Entre las obras que llaman la atención de este museo a cielo abierto se destaca al monumento tallado sobre un tronco gigante y que lleva “La Transición” por nombre. Se trata de un tronco que tiene en la base a dos elefantes (¿Pocha, Guillermina, Tamy, Kenya?), luego continúa con unas jirafas (en el ex Zoo de Mendoza vivieron y murieron seis jirafas en 14 años), un oso (por qué no, Arturo), hasta llegar al punto más alto de la obra, donde se ve a un par de cóndores volar. Y aquellas cadenas que se ven en la base del monumento se rompen -como todo un simbolismo- en la medida en que los animales van tomando altura.

Aunque no los veamos, los animales están

El nuevo paradigma del Ecoparque de Mendoza (y en sintonía con otros espacios y reservas a nivel mundial) no elimina a los animales en cautiverio. De hecho, ya sea porque no pueden ser derivados, porque nunca recuperaron sus facultades plenas para regresar a su hábitat natural y convivir con sus pares o porque se encuentran en proceso de recuperación, quedan (y van a seguir quedando) animales en el Ecoparque.

Ecoparque 1

Pumas, camellos, cebras, ciervos, animales de corral y algún que otro cóndor. Todos ellos se encuentran bien contenidos y estudiados por especialistas, incluso con tratamientos veterinarios si lo precisan. Lo mismo ocurrirá con aquellos otros que -tristemente- siguen y seguirán llegando para ser tratados luego de ser rescatados en operativos contra el tráfico ilegal de fauna.

Sin embargo, lejos de ser estos animales la atracción del paseo -y de quedar expuestos en su totalidad para los visitantes-, estos ejemplares se encuentran destinados al área de bienestar animal. Este sector comprende el 25% de la totalidad del predio y se encuentra restringido al público en general.

LAS MAS LEIDAS