Caso Próvolo: cambio de juez, una polémica resolución previa y la posibilidad de que se caiga el segundo juicio

El juez Horacio Cadile, presidente del tribunal que lleva adelante el segundo de los juicios por abusos sexuales a niños sordos en el instituto religioso, resolvería inhibirse a sí mismo luego de una escandalosa denuncia de la defensa de la monja Kosaka. La jueza que ingresará en su lugar ya consideró que el caso tiene “intereses políticos”. Temor puertas adentro de la Justicia de que el proceso se caiga.

Caso Próvolo: cambio de juez, una polémica resolución previa y la posibilidad de que se caiga el segundo juicio
Los abogados defensores de las monjas Asunción Martínez y Kumiko Kosaka insistieron en recusar al juez Cadile, quien se apartaría de la causa. La jueza que ingrese en su lugar ya consideró al Caso Próvolo como un caso "con intereses políticos".

El Caso Próvolo arde en los tribunales mendocinos, aún incluso en contexto de pandemia y audiencias remotas y virtuales. Y es que la defensa de una de las 9 imputadas, la monja Kumiko Kosaka (quien tiene 7 imputaciones como autora y partícipe de los abusos a los niños sordos y niñas sordas que estudiaban y dormían en el instituto religioso) insistió esta mañana en el pedido de que el presidente del tribunal que encabeza el segundo de los juicios, Horacio Cadile, se inhiba de continuar al frente del debate.

Si bien este pedido ya ha sido formalizado en reiteradas oportunidades –incluso, antes del juicio- y siempre fue rechazado; esta vez el pedido vino acompañado de una escandalosa acusación. A tal punto de que es casi un hecho que en la reanudación del debate, este martes por la mañana, Cadile oficializará que se inhibirá de continuar al frente.

La monja Kumiko Kosaka llegó al juicio con 7 imputaciones en el caso que investiga la comisión de abusos sexuales a chicos sordos en el Próvolo.
La monja Kumiko Kosaka llegó al juicio con 7 imputaciones en el caso que investiga la comisión de abusos sexuales a chicos sordos en el Próvolo.

La acusación de los abogados Carlos Varela Álvarez, Lucas Fallet, Enoc Ortiz y Valeria Corbacho sostiene que Cadile integra un grupo de chat privado en la app de mensajería instantánea WhatsApp; y que, junto a él, interactúan varios fiscales mendocinos. De acuerdo a capturas de los mensajes intercambiados en ese espacio (y que los abogados resaltaron haber recibido de forma anónima), ante algunos comentarios de los integrantes del Ministerio Público Fiscal de Mendoza el propio Cadile habría respondido –en tono de humorada-: “Kumiko y yo somos amantes”.

A esta frase se aferran los abogados de la monja; quienes sostienen que evidencia la falta de “imparcialidad” del magistrado encargado justamente de llevar adelante el proceso judicial que busca determinar su responsabilidad y participación en los aberrantes abusos. Y sería también en base a esta acusación que Cadile oficializaría durante la mañana de este martes que se apartará “para que la causa transite, siga su curso y su figura (la de Cadile) no sea un impedimento”; según rumores de los pasillos de Tribunales de Mendoza.

Las monjas Kumiko Kosaka y Asunción Martínez junto al cura ya condenado por los abusos, Nicola Corradi.
Las monjas Kumiko Kosaka y Asunción Martínez junto al cura ya condenado por los abusos, Nicola Corradi.

Más allá de esto, y teniendo en cuenta que la estructura del juicio cuenta con dos jueces suplentes para que pasen a integrar el tribunal en caso de algún imprevisto –como en este caso-; el juicio no se suspenderá. No obstante, dentro de los tribunales y en el ámbito judicial de Mendoza hay un temor más latente aún: que el debate “se caiga” y no encuentre una sentencia como tuvo el primer juicio (donde dos curas fueron condenados a 45 y 42 años de prisión respectivamente como autores de los abusos; además de un ex jardinero y un ex monaguillo también condenados).

Y es que la jueza que pasaría a integrar el tribunal ya se ha manifestado con anterioridad dentro de la causa; e hizo lugar a un pedido de recusación contra otra jueza –también efectuado por los abogados de Kosaka- y consideró que el Caso Próvolo es un “caso con intereses políticos”.

La opinión de la jueza entrante

Al apartarse a sí mismo Cadile, será la jueza Graciela Urciuolo quien ocupe la presidencia del tribunal a partir de ese momento, mientras que será secundada por Rafel Escot y será Belén Salido quien ingrese a la terna. Hasta ahora, Salido es la primera vocal suplente en el juicio.

El detalle es que Salido ya tuvo su participación en el Caso Próvolo, más específicamente en la instancia previa al inicio del segundo juicio. En diciembre del 2020, Salido debió resolver el pedido de recusación interpuesto por los mismos abogados de Kosaka contra una de las conjuezas que había sido designada, Mariana Martín. Varela Álvarez y Corbacho habían formulado este pedido considerando que en calidad de interina –es decir, al no haber sido designada oficialmente como jueza todavía- “comporta para sus representadas (NdA: la monja Kosaka y su compañera, Asunción Martínez, también imputada en la causa) una sospecha legítima de parcialidad, por no tener la magistrada garantizada su independencia e imparcialidad”.

Los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi; junto al ex jardinero Armando Gómez. Todos fueron condenados en noviembre de 2019 como autores de los abusos, junto al ex monaguillo Jorge Bordón.
Los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi; junto al ex jardinero Armando Gómez. Todos fueron condenados en noviembre de 2019 como autores de los abusos, junto al ex monaguillo Jorge Bordón.

Y es lo largo de los fundamentos en los que se explaya para explicar por qué hace lugar al pedido de recusación de los abogados y aparta a la conjueza Martín, en los que se refiere a los intereses políticos” del Caso Próvolo. Y sostiene que la causa se inició con una denuncia impulsada por la senadora de la UCR, Daniela García, en 2016; y que fue la legisladora quien mayor impulso le dio al caso al inicio. En ese sentido, explicó que García “pertenece a la misma fracción política que el señor gobernador, quien tiene la potestad de proponer el pliego de la magistrada al Honorable Senado”.

“Los intereses que giran en torno al caso, su repercusión social y el involucramiento político evidenciado a partir de la actuación de la senadora García, proveen sobrada justificación al temor de dependencia y de parcialidad. No es que sólo en los casos de connotación o trascendencia públicas el juez o la jueza deba ser y demostrar independencia e imparcialidad, sino que, en este tipo de casos en el que convergen de modo tan claro las expectativas sociales y los intereses políticos, la sospecha que se invoca tiene una fundamentación incontrovertible”, argumentó Salido.

Y es precisamente esta visión “política” sobre el mayor caso de abuso eclesiástico en la historia de Mendoza lo que lleva a pensar –dentro de los Tribunales y como uno de los posibles desenlaces- en un juicio sin una resolución comparable con el histórico que culminó en noviembre de 2019.

“Alrededor del denominado caso ‘Próvolo’ hay sin dudas también intereses políticos, no sólo aquellos que implican una derivación de los sociales, sino uno que se observa como originario de la plataforma política. No olvidemos que quien impulsó la investigación del caso Próvolo fue una senadora de la provincia de Mendoza, la senadora Daniela García, quien en el mes de noviembre de 2016 recibió la novedad sobre estos hechos y comenzó a impulsar la actuación de la justicia, prestando incluso testimonio en la causa y dando entrevistas periodísticas sobre su gestión en el caso. La senadora forma o formó parte del cuerpo que debe prestar el acuerdo a la señora conjueza y pertenece a la misma fracción política que el señor Gobernador, quien tiene la potestad de proponer el pliego de la magistrada al Honorable Senado”, sintetizó oportunamente en su escrito Salido.

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