Hay recetas que se ganan su lugar en el día a día por una simple razón: son prácticas, sabrosas y siempre salen bien. Las rosty de zanahoria y zucchini entran directo en esa categoría porque son ideales para cuando querés comer algo casero, nutritivo y sin complicarte demasiado.
Son perfectas para acompañar una ensalada, una carne o simplemente para disfrutar solas con una buena salsa casera o un dip de yogur. Además, son sin gluten, así que son una gran opción para quienes buscan alternativas más livianas o aptas para celíacos. Pero lo mejor es que no hace falta seguir ninguna dieta especial para amarlas: son tan ricas que se vuelven un clásico para todos.
Estas rosty (o “tortillitas”, como también las llaman algunos) tienen una textura crocante por fuera y tierna por dentro. Combinan la dulzura natural de la zanahoria con el toque fresco del zucchini, y se preparan en minutos. Podés hacer varias y guardarlas en la heladera o el freezer para tener siempre a mano una comida saludable.
Son tan versátiles que se adaptan a cualquier momento del día: van genial en el almuerzo con una ensalada completa, en la cena con una porción de proteína o incluso en una picada saludable con hummus. Si sos de los que buscan comer rico sin perder tiempo, esta receta se va a convertir en tu "caballito de batalla.