Hay preparaciones que son sinónimo de mates como el budín, pero pocos conocen la receta saludable de este clásico, con solo dos Ingredientes, sin gluten (ideal para celíacos o quienes buscan reducir el TACC) y, por su base, prácticamente sin azúcar añadida, permitiendo que cada uno controle el dulzor a su gusto.
Este budín es la compañía ideal, tierno, esponjoso y con una humedad que sorprende, considerando su sencillez. Es el comodín de la cocina, porque es una receta que vas a memorizar y usar una y otra vez para un desayuno rápido, una merienda improvisada o para recibir visitas sin estrés.
La clave de su magia reside en la reacción química entre una base de harina y la acidez y consistencia del yogur, que actúa como aglutinante y leudante al mismo tiempo.
Esta preparación es la prueba fehaciente de que comer bien y disfrutar de lo casero no requiere ni de una despensa repleta ni de ser un pastelero experto. Simplemente necesitás dos elementos, un horno y, por supuesto, muchas ganas de comer un bocado tierno y saludable.