2 de marzo de 2026 - 15:06

Sin gluten y súper fáciles: la receta de los mejores palitos materos que se hacen con pocos ingredientes

Estos palitos para el mate son crocantes por fuera, suaves por dentro y tienen un sabor intenso a queso que los vuelve irresistibles.

Estos palitos materos cumplen con todo eso y más: son crocantes por fuera, suaves por dentro y tienen ese sabor intenso a queso que los vuelve irresistibles.

Son ideales para quienes no consumen gluten o tienen celiaquía, pero también para cualquiera que quiera probar algo distinto. La base se hace con harina para arepas —harina de maíz precocida, fácil de conseguir en supermercados argentinos— y se combina con queso provolone, queso crema y un toque de espinaca que suma color y humedad. El resultado es una masa firme, fácil de trabajar y muy rendidora.

Lo mejor es que no necesitás técnicas complicadas ni utensilios especiales. En menos de 10 minutos podés tener la masa lista y en media hora los palitos salen dorados del horno. También se pueden freezar antes de cocinar, lo que los convierte en un comodín perfecto para tener siempre a mano.

palitos materos.

Ingredientes para la receta

  • 250 g de harina para arepas (harina de maíz precocida)
  • 1 cucharada al ras de polvo leudante
  • 120 g de queso provolone rallado
  • 1/2 taza de leche en polvo
  • 1 pote (aproximadamente 200 g) de queso crema
  • 1/2 taza de espinaca congelada, bien picada
  • Opcional: un chorrito de agua o leche si la masa lo necesita.
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El paso a paso para hacer los bastoncitos para el mate

  1. En un bowl grande colocá la harina para arepas, el polvo leudante y la leche en polvo. Integrá bien con una cuchara para que todo quede distribuido de manera pareja.
  2. Agregá el queso provolone rallado y la espinaca previamente descongelada y picada bien chiquita. Si la espinaca tiene exceso de agua, escurrila antes para que no humedezca de más la preparación.
  3. Añadí el queso crema y comenzá a unir todo con las manos o con una espátula firme. La idea es formar una masa homogénea, firme pero maleable. Si notás que está muy seca, agregá apenas un chorrito de agua o leche hasta lograr el punto justo.
  4. Llevá la masa a la mesada y estirala con palo de amasar hasta que tenga aproximadamente 2 centímetros de grosor. No hace falta que quede perfecta; lo importante es que el espesor sea parejo.
  5. Con un cuchillo cortá tiras rectangulares y dales forma de bastones. Podés hacerlos más finos si los preferís bien crocantes o más gruesos si te gustan más tiernos por dentro.
  6. Colocalos en una placa apenas enmantecada o cubierta con papel manteca. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados.
  7. Dejalos entibiar unos minutos y llevalos directo a la mesa. Con mate amargo, dulce o tereré, estos palitos sin gluten se convierten en los protagonistas de cualquier ronda.
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