28 de febrero de 2026 - 16:50

Qué es la torta vasca quemada: la receta para hacerla en casa con 5 ingredientes

Recetas. Con cinco elementos básicos y una cocción a alta temperatura, se logra un postre cremoso por dentro y caramelizado por fuera.

La torta vasca quemada es un cheesecake de origen español que se cocina a alta temperatura para lograr una superficie oscura, casi caramelizada, y un interior cremoso. A diferencia del cheesecake clásico, no lleva base de galletitas y su textura es más suave en el centro.

Su característica principal es justamente esa capa “quemada” en la parte superior. No es un error: es lo que le da identidad y sabor.

Qué es la torta vasca quemada y por qué se cocina así

También conocida como Basque Burnt Cheesecake, nació en el País Vasco, España, y se popularizó por su contraste entre exterior intenso e interior cremoso.

Se hornea a temperatura alta (200–220 °C) para que la superficie se oscurezca rápidamente mientras el centro queda apenas firme. Esa cocción genera:

  • Una capa superior con sabor ligeramente caramelizado

  • Bordes firmes

  • Centro suave y casi untuoso

No lleva baño María ni técnicas complejas. Esa simpleza es parte de su éxito.

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Ingredientes básicos (solo 5)

Para un molde de 20 a 22 cm necesitás:

  • 500 g de queso crema

  • 200 g de azúcar

  • 3 huevos

  • 250 ml de crema de leche

  • 1 cucharada de harina (opcional, ayuda a estabilizar)

Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para lograr una mezcla homogénea.

La receta original es incluso más minimalista: algunos cocineros eliminan la harina para una textura todavía más cremosa.

Paso a paso para hacerla en casa

  • Precalentá el horno a 210 °C.

  • Batí el queso crema con el azúcar hasta que quede liso.

  • Agregá los huevos de a uno, sin sobrebatir.

  • Incorporá la crema y, si querés, la harina tamizada.

  • Forrá el molde con papel manteca, dejando que sobresalga.

  • Volcá la mezcla y horneá entre 35 y 45 minutos.

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La superficie debe verse bien oscura y el centro apenas tembloroso al mover el molde.

Un dato importante: al enfriarse, la torta termina de tomar consistencia.

Qué tener en cuenta para que quede perfecta

Algunos puntos clave:

  • No batir en exceso para evitar burbujas grandes.

  • Usar papel manteca arrugado, así se adapta mejor al molde.

  • No cocinar de más: el centro debe quedar cremoso.

  • Dejar enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldar.

Si querés intensificar el sabor, podés sumar una pizca de sal o unas gotas de esencia de vainilla, aunque la versión clásica es muy simple.

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