28 de febrero de 2026 - 10:10

Harvard reveló cuántas tazas de café hay que beber al día para reducir el riesgo de demencia

Un estudio con 130.000 personas descubrió que la cafeína y los polifenoles reducen la inflamación cerebral. Conocé la dosis exacta para proteger tus neuronas hoy.

Investigadores de la Universidad de Harvard han identificado una relación directa entre el consumo regular de café y la prevención del deterioro mental. Tras analizar datos de más de 130.000 personas durante cinco décadas, el estudio revela que existe una dosis diaria muy específica capaz de reducir hasta un 20% el riesgo de demencia.

¿Cuál es la cantidad exacta de café que protege al cerebro?

La investigación, publicada en la revista científica JAMA, se basó en el seguimiento exhaustivo de dos grandes grupos de participantes: el Estudio de salud de enfermeras y el Estudio de seguimiento de profesionales de la salud. Durante 43 años, los científicos recopilaron información sobre la dieta, los resultados de pruebas cognitivas y los diagnósticos de demencia de los voluntarios. Los resultados arrojaron una cifra precisa para obtener los beneficios neuroprotectores sin caer en excesos perjudiciales.

Los datos demuestran que las personas que beben regularmente de dos a tres tazas de café con cafeína al día presentan un riesgo entre un 15 y un 20 por ciento menor de desarrollar demencia en comparación con quienes no lo consumen. Curiosamente, el efecto también se observa en quienes beben de una a dos tazas de té con cafeína diariamente. Sin embargo, el estudio aclara que estos beneficios desaparecen cuando se trata de café descafeinado, lo que sugiere que el componente activo clave es, precisamente, la cafeína.

El mecanismo biológico: por qué el café actúa como un escudo neuronal

La razón por la cual esta bebida impacta tan positivamente en la salud mental reside en una combinación química específica. La cafeína no es solo un estimulante superficial; tiene la capacidad de aumentar el metabolismo energético del cerebro y elevar la concentración de neurotransmisores esenciales como la dopamina y la serotonina en el sistema nervioso central. Mientras la dopamina es vital para coordinar movimientos y regular las emociones, la serotonina influye directamente en la estabilidad del estado de ánimo.

A este proceso se suma la acción de los polifenoles, potentes antioxidantes presentes tanto en el café como en el té. Estas sustancias ayudan al organismo a combatir la descomposición celular provocada por los radicales libres. El mecanismo protector se completa mediante la reducción de la inflamación sistémica, una condición que suele aumentar la presencia de proteínas dañinas en el cerebro vinculadas a la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. Además, la cafeína se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2, un factor de riesgo conocido que suele acelerar el deterioro cognitivo.

¿Existen riesgos al aumentar el consumo de cafeína?

A pesar de los hallazgos positivos, la comunidad científica pide cautela. El estudio es de carácter observacional, lo que significa que, aunque existe un vínculo claro, no se puede afirmar con total certeza que el café sea la única causa del menor riesgo de demencia. Otros factores del estilo de vida de los bebedores de café podrían estar influyendo en los resultados finales.

Expertos en enfermedades cardiovasculares advierten que un exceso de cafeína puede ser contraproducente, especialmente porque eleva la presión arterial, que curiosamente es otro de los factores de riesgo identificados para la demencia. Por este motivo, la recomendación de Harvard se estabiliza en las tres tazas: superar esa medida no incrementa la protección y podría generar efectos adversos en el sistema circulatorio.

Finalmente, la salud cerebral no puede depender de un solo ingrediente. Los investigadores enfatizan que el café no es una panacea ni una cura milagrosa contra el paso del tiempo. Para mantener una mente fresca y funcional durante la vejez, es imprescindible complementar el consumo moderado de café con un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular, una dieta variada y, fundamentalmente, una higiene del sueño adecuada.

LAS MAS LEIDAS