6 de febrero de 2026 - 14:07

Fácil, fresco y sin horno: cómo hacer un delicioso postre cremoso de banana split con pocos ingredientes

Con ingredientes que tenés en tu cocina, en pocos minutos podrás preparar un postre ideal para una reunión o simplemente para darse un gusto.

Hay postres que nos llevan directo a la infancia, a una heladería de barrio o a una sobremesa larga de domingo. El banana split es uno de ellos. Clásico, simple y recontra popular, combina banana, crema y ese sabor dulce que siempre funciona. Pero no hace falta armar una copa gigante ni tener mil ingredientes para disfrutarlo en casa.

Esta versión de postre de banana split es fácil, rendidora y se hace con lo que casi seguro ya tenés en la heladera. La idea es transformar esos sabores clásicos en un postre cremoso, tipo flan suave o crema fría, ideal para servir en vasitos o en una fuente para compartir.

Es perfecto para cuando las bananas ya están bien maduras y piden a gritos ser usadas antes de que sea tarde. Además, no requiere horno y se arma en pocos pasos, lo que lo convierte en un comodín para resolver un postre rico sin complicarse.

Ideal para una comida familiar, para llevar a una reunión o simplemente para darse un gusto dulce durante la semana, este banana split casero demuestra que no hace falta ser pastelero para lograr un postre que guste a todos.

postre de banana split-.j

Ingredientes

  • 3 bananas bien maduras
  • 1 litro de leche (entera, descremada o vegetal, la que consumas)
  • 1 cucharada sopera bien generosa de dulce de leche
  • 3 cucharadas soperas de maicena
  • Un chorrito de agua fría
  • Azúcar o endulzante, a gusto (opcional)

El paso a paso para hacer el postre de banana y dulce de leche

  1. Pelá las bananas y cortalas en rodajas. Colocalas en una licuadora o procesadora junto con un poco de la leche y procesá hasta obtener una mezcla lisa, sin grumos.
  2. En una cacerola, volcá el resto de la leche y agregá la banana procesada. Sumá la cucharada generosa de dulce de leche y, si lo preferís más dulce, agregá azúcar o endulzante a gusto. Mezclá bien.
  3. Disolvé las cucharadas de maicena en un chorrito de agua fría, asegurándote de que no queden grumos.
  4. Llevá la cacerola a fuego medio y, cuando la preparación esté caliente, incorporá la maicena disuelta sin dejar de revolver. Este paso es clave para que la crema quede pareja.
  5. Continuá cocinando a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que la mezcla espese y tenga una textura similar a la de una crema pastelera liviana.
  6. Retirá del fuego y volcá la preparación en una fuente grande o en vasitos individuales.
  7. Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera por al menos 2 horas, hasta que esté bien frío y firme.
  8. A la hora de servir, podés decorarlo con rodajas de banana, un poco más de dulce de leche, chocolate rallado o lo que tengas a mano.
LAS MAS LEIDAS