viernes 23 de abril de2021

Las dos hermanas violaron las restricciones para asistir a un exorcismo. Foto: captura del video.
Por las redes

Escándalo en Irlanda: un grupo de monjas violó las restricciones del covid-19 para realizar un exorcismo

Las hermanas viajaron a Dublín para “limpiar” el parlamento. El video del episodio se difundió en las redes y generó revuelo.

Las dos hermanas violaron las restricciones para asistir a un exorcismo. Foto: captura del video.

El hecho sucedió en Irlanda durante el mes de diciembre pasado, sin embargo, en los últimos días comenzó a circular por las redes sociales el video del episodio, lo que generó rechazo por parte de la sociedad.

El escándalo se debe a que en el momento en que se llevó a cabo el procedimiento religioso contra una supuesta fuerza oscura o maligna, regían las restricciones para la circulación, en uno de los momentos más complejos de la pandemia de Covid-19.

Las monjas rompieron la cuarentena impuesta a partir del aumento de casos de coronavirus, para asistir a un exorcismo del Dáil, nombre con el que se conoce a la Cámara de la Asamblea, días antes de Navidad, según informó el medio The Irish Examiner.

En el video se muestra el exorcismo y una misa posterior en Herbert Park

Las monjas pertenecen a un grupo llamado las Hermanas Carmelitas del Santo Rostro de Jesús. Foto: Captura video.Gentileza

Las dos hermanas asistieron al exorcismo en Dublín el 8 de diciembre, momento en que los viajes entre ciudades se encontraban restringidos por la pandemia.

Además, a pesar de que las reuniones al aire libre en ese momento estaban limitadas a 15 personas, el suceso atrajo a unos 70 asistentes.

La Misa estuvo a cargo del Padre Giacomo Ballini, quien aseguró a los concurrentes que “ningún poder humano puede quitar el derecho a celebrar una Misa”.

En el video del exorcismo se observa al padre, perteneciente al grupo disidente La Sociedad de Resistencia de San Pío, salpicando agua bendita a un edificio del gobierno irlandés mientras rezaba para que Satanás “abandonara este lugar”.

Por su parte, las monjas Irene Gibson y Anne Marie habían ganado trascendencia en Irlanda hace dos años debido a una campaña solidaria que iniciaron para poder comprar una casa, ya que el gobierno local las había echado del lugar en el que vivían.

Finalmente obtuvieron el dinero y varios medios las entrevistaron. Eran como unas súper estrellas católicas y quizás por esa relevancia fue que les llegó la convocatoria para realizar un exorcismo, nada menos que en el parlamento de Dublín.

Estos dos sucesos, no han sido los únicos por los que las practicantes religiosas del evento habrían dado que hablar.

Ya en 2019, la madre Irene Gibson, de un grupo llamado las Hermanas Carmelitas del Santo Rostro de Jesús, había protagonizado una polémica, cuando recibió la orden de desalojar el recinto en el que se alojaban por no contar con permiso de planificación.

A su vez, la hermana Anne Marie, antiguamente llamada Hannah Loeman de Whanganui, arribó en el transcurso de aquel año al grupo. Profesó sus votos de obediencia, castidad y pobreza en mayo, para convertirse en una monja carmelita del Santo Rostro de Jesús.

En aquel momento, la hermana expresó en una nota a The Irish Times: “Llegué aquí desde Nueva Zelanda en marzo de 2017 y en septiembre de 2017 recibí el hábito como novicia. Hoy hice mi primera profesión de votos por un período de tres años”.

Las hermanas habían ganado trascendencia en Irlanda hace dos años, debido a una campaña solidaria que iniciaron para poder comprar una casa.Gentileza

Fue luego de la polémica por la residencia, que las hermanas pudieron recaudar los fondos para irse a vivir a una cabaña de madera. Allí, la nueva hermana debió adaptarse a una vida de silencio y contemplación, que según reconoció, al principio le fue difícil.

“Somos una orden silenciosa, pero una hora todos los días, tenemos recreación y podemos hablar. Oramos en común en latín, pero cuando oramos en privado, podemos elegir entre latín o inglés, pero solo asistimos a misas tradicionales de rito latino”, le dijo al periódico en 2019.

Sin embargo, ahora tendrán que buscar alojamiento nuevamente.