Es mamá soltera y pasó de tener un empleo regular a ganar US$ 8000 haciendo porno

Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web
Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web

Paula Rojas tenía un trabajo en un local de comida rápida, en donde recibía un sueldo paupérrimo que le dificultaba llegar a fin de mes. Un conocido le dio la idea de vender fotos en lencería y actualmente crea su propio contenido y cobre en dólares.

Paula Rojas, de 24 años, se sentí asfixiada por las largas jornadas que debía cumplir en un local de comida rápida en el que trabajaba. Sumado a esto, el sueldo era muy bajo y a pesar de tener la suerte de tener un trabajo “en blanco”, estaba en una encrucijada.

No solo era el escaso salario que recibía lo que le preocupaba, sino que, al ser madre soltera y jefa de hogar, apenas tenía tiempo para compartir con su hijo, debido al tiempo que le demandaba el trabajo.

Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web
Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web

Corría el año 2020 cuando un conocido le sugirió la idea de vender fotos en lencería entre sus seguidores de Instagram, Paula dudó. “¿Pero sabés lo que pasó? La primera semana vendí 6 fotos en ropa interior y gané lo mismo que en dos meses completos trabajando 7, 8, 9 horas por día en el local de hamburguesas”, cuenta ella a Infobae.

“Siempre me gustó sacarme fotos, nunca tuve muchos prejuicios en mostrarme en redes”, arranca Paula, que es oriunda de Paso del Rey, Moreno. No habla de redes con tres seguidores locos: sólo entre sus dos cuentas de Instagram y la de Twitter, Paula tiene casi 300.000.

“Pero honestamente, jamás pensé que me iba a dedicar a esto”, sigue. Se refiere a que “la changa erótica” dejó de ser “un kiosquito”, se expandió a su vida entera y hoy ya no trabaja en el local de hamburguesas de Caseros sino que trabaja, en sus palabras, como actriz porno.

No una actriz porno de las de antes, de la que le ponían el cuerpo a las ideas de otros y se llevaban migajas, sino una actriz de películas cortas como los capítulos de una serie que ella misma crea, produce, protagoniza, edita, publica y cobra (en dólares).

Una actriz de porno autogestivo que es, a la vez, mamá de un nene que está por cumplir 9 años.

Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web
Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web

“Cuando era chica e imaginaba qué quería ser cuando fuera grande obviamente pensaba en tener un trabajo convencional, como me habían dicho mis padres. Pero fui mamá a los 15, me hice cargo sola”, cuenta.

“Terminé el colegio un viernes y un sábado nació mi hijo, literal. Después de la licencia volví, terminé el secundario con el mejor promedio y me puse a estudiar auxiliar de farmacia, inglés. Pero me hacía cargo sola, y a la larga tuve que dejar los estudios para trabajar y mantenerlo”, agregó.

Paula no eligió de qué quería trabajar sino que agarró lo que había. Primero fue volantera - “bajo la lluvia, bajo el sol, con un montón de peso encima para no tener que volver a buscar más volantes, en el medio de unas peleas callejeras horribles”-. Después fue promotora, y a los 19 años empezó a trabajar como parte del crew (equipo) de una de las famosas cadenas de comidas rápidas.

La palabra en inglés sonaba bien, el trabajo era “en blanco” y, aunque ella la pasara mal, de afuera era vista como una madre que se mataba por su hijo, “lo que corresponde”.

Paula salía de la casa que alquilaba a las 5 de la mañana, dejaba a su hijo dormido en la casa de su madrina, entraba al local a las 7 de la mañana y salía a la tarde. En vez de volver, se ponía a estudiar, “eso me pedían para ascender de puesto”, y lo iba a buscar de noche, ya para darle de cenar.

“Empecé en la cocina, después fui ascendiendo. Pero me exigían tantas horas de trabajo que casi no lo veía. Había semanas que ni francos tenía. Lo veía cada vez más grande y pensaba ‘me estoy perdiendo todo esto por un trabajo digno -dice, y hace comillas con los dedos-, que me da un sueldo que ni siquiera me alcanza”.

Cuando se fue -cuenta- ganaba 13.000 pesos mensuales. La mitad de ese sueldo iba para el alquiler.

Durante un tiempo Paula sostuvo la “changa erótica” y el trabajo “en blanco” en simultáneo. Pero vino la pandemia y su trabajo, como el de muchos otros empleados gastronómicos, quedó en la cuerda floja. Para ese entonces, ya había conocido a Jesy Fux, la chica con la que ahora viajó a Bariloche un poco de vacaciones y otro poco para hacerse fotos desnudas en la nieve y luego venderlas.

Jesy le explicó cómo funcionaban Only Fans y Celeb, dos plataformas que permiten subir contenido sexual explícito, venderlo y cobrar en dólares. La changa se había mudado del erotismo al porno, por lo que habían aparecido nuevos miedos, nuevos prejuicios.

Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web
Paula Rojas tiene 24 años y es mamá de un varón de 9. Foto: Web

“Empecé a sentirme más juzgada. Tenía ese miedo de no ser lo que la sociedad considera que es ‘la madre ejemplo’, así que empecé a hablarlo mucho en terapia. Una gran parte de mí creía que estaba bien: yo disfrutaba de mi trabajo, me sentía libre, podía mantener a mi hijo, estar con él, irnos de vacaciones juntos. La otra parte de mí pensaba ‘pero está mal porque soy mamá’, ¿qué va a pasar si algún día le dicen ‘tu mamá es una puta’, o algo sobre mí que lo lastime? ¿estoy siendo egoísta?”.

Mientras en su cabeza se daba este debate, su vida había cambiado drásticamente. Se había animado a dejar el trabajo “seguro” y socialmente aceptado para crear videos porno, a veces sola y otras en plan “sexo grupal” junto a otros varones y mujeres del ambiente.

Paula no sólo había dejado de tener jefes, horarios y madrugones sino que su economía era completamente diferente a la de antes. Tres meses después de haber empezado a vender sus contenidos XXX tuvo el dinero para colocarse las siliconas y luego comprarse un auto, dos deseos que siempre había creído “imposibles de concretar”.

Sólo en Only Fans tiene hoy 1.500 suscriptores que pagan 5 dólares mensuales por ver sus contenidos. A eso hay que sumarle lo que cobra por cada video extra que vende (entre 25 y 40 dólares). “Hasta ahora no tuve meses malos. El último mes cerré en 8.700 dólares”, dice.

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