23 de noviembre de 2025 - 16:15

El estudio que recomiendan a fumadores y exfumadores para prevenir el cáncer de pulmón

Un simple estudio médico podría detectar el cáncer de pulmón en etapas tempranas y salvar miles de vidas. A quiénes se recomienda y por qué es clave hacerlo.

Aunque dejar el cigarrillo siempre mejora la salud, quienes fumaron durante muchos años siguen teniendo un riesgo elevado de desarrollar cáncer de pulmón incluso después de haber abandonado el hábito.

Por eso, especialistas en salud coinciden en que existe un estudio clave que puede marcar una diferencia enorme, la tomografía computarizada de baja dosis, una herramienta que permite identificar nódulos y tumores en etapas muy tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento son mucho más altas.

Este método, además de ser rápido y no invasivo, se consolidó como una estrategia de detección temprana especialmente recomendada para personas con historial de tabaquismo. No se trata de un estudio para toda la población, sino de una prueba dirigida a grupos de riesgo bien definidos, fumadores y exfumadores con determinados años de consumo acumulado y dentro de un rango etario específico.

Un método clave para detectar a tiempo

La evidencia recopilada en evaluaciones clínicas recientes muestra que la tomografía de baja dosis reduce la mortalidad por cáncer de pulmón en personas con riesgo elevado. Esto se debe a su capacidad para identificar lesiones pequeñas antes de que generen síntomas visibles, algo que cambia por completo el escenario de tratamiento.

Los expertos explican que este estudio está indicado para quienes tienen entre 55 y 74 años y acumulan más de 30 paquetes por año de consumo. Incluye tanto a fumadores actuales como a quienes dejaron el cigarrillo en los últimos 15 años, periodo en el que el riesgo continúa siendo alto pese a los beneficios de haber abandonado la adicción. Después de ese tiempo, la probabilidad disminuye de forma considerable y ya no se justifica realizar un cribado sistemático.

El especialista Jorge Tartaglione también remarcó que incluso personas que dejaron de fumar hace más de una década pueden obtener ventajas del estudio, ya que permite diagnosticar de forma temprana enfermedades que podrían pasar desapercibidas.

Fumar cigarrillo. Fuente: Canva
Fumar cigarrillo. Fuente: Canva

Fumar cigarrillo. Fuente: Canva

Por qué sigue siendo necesario después de dejar de fumar

Aunque dejar el cigarrillo genera mejoras rápidas, como la normalización de la frecuencia cardíaca a los 20 minutos o la recuperación de la capacidad pulmonar a los dos días, el daño acumulado por años de exposición al tabaco mantiene un riesgo elevado durante largo tiempo. Según especialistas, entre los 10 y 15 años después de abandonar la adicción, la probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón finalmente se equipara a la de una persona que nunca fumó.

Este lapso prolongado es la razón por la que el estudio se recomienda también a exfumadores recientes, el cuerpo mejora, pero la carga de exposición previa sigue siendo un factor determinante. Además, la mayoría de los casos de cáncer de pulmón se diagnostican tarde, cuando ya existen síntomas y las alternativas terapéuticas se reducen significativamente. Por eso, los especialistas insisten en que el acceso a la tomografía para la población en riesgo puede salvar miles de vidas.

Al mismo tiempo, remarcan que no se trata de reemplazar la prevención principal, dejar de fumar. La tomografía funciona como un complemento para quienes ya cargan un historial de exposición al tabaco.

Los riesgos y la importancia de controlar la exposición al tabaco

Aunque el estudio puede arrojar falsos positivos y llevar a pruebas adicionales, los análisis muestran que estos procedimientos no incrementan la mortalidad y que los beneficios superan ampliamente los riesgos cuando se aplica a la población indicada.

También se advierte que no solo importa el consumo directo, la exposición pasiva, incluso aquella que queda impregnada en paredes o telas durante meses, también contribuye al riesgo respiratorio.

En este contexto, el mensaje de los profesionales es claro, dejar de fumar, intentarlo todas las veces que sea necesario y, para quienes cumplan los criterios, realizarse la tomografía de baja dosis. Una herramienta accesible, preventiva y capaz de cambiar la historia de una enfermedad que sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en Argentina.

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