Dormir de costado es una de las posiciones más convenientes. Sin embargo, algunas personas descubren al despertar que el hombro quedó dolorido, rígido o con una sensación de adormecimiento que puede durar varias horas. En numerosos casos, el problema no se debe a una lesión previa sino a la forma en que el cuerpo permanece apoyado durante toda la noche.
La buena noticia es que existe un método simple que puede mejorar notablemente la comodidad al dormir. Solo hay que agarrar una almohada extra y unos pequeños ajustes en la postura. Según expertos en salud musculoesquelética de Sleep Foundation, esta técnica ayuda a mantener la articulación en una posición más natural y disminuye la tensión que suele acumularse mientras descansamos.
posición de descanso
La postura comprime los tendones del manguito rotador y dificulta la circulación sanguínea.
WEB
Por qué dormir de costado puede provocar dolor en los hombros
El hombro es una de las articulaciones con mayor movilidad del cuerpo humano. Precisamente por esa característica, también resulta más vulnerable cuando permanece sometido a presión durante períodos prolongados.
Al dormir de lado, el brazo superior suele desplazarse hacia adelante de manera involuntaria. Cuando esto ocurre, los tendones y músculos que forman el manguito rotador quedan sometidos a una tensión constante. Además, el hombro que permanece apoyado contra el colchón soporta gran parte del peso corporal, lo que incrementa la compresión sobre la articulación.
Con el paso de las horas, esta combinación puede generar inflamación, molestias e incluso agravar problemas preexistentes. En personas con tendinitis, bursitis o desgaste articular, los síntomas suelen ser más notorios al despertar.
posición de descanso
La alineación de la columna se altera y aumenta la presión sobre la zona de los hombros.
WEB
El truco del abrazo con almohada que mejora la postura al dormir
Una de las recomendaciones más efectivas consiste en utilizar una almohada de firmeza media o alta para abrazarla durante la noche. Este método, conocido como "abrazo de almohada", ayuda a sostener el brazo superior y evita que el hombro se desplome hacia adelante.
- Para aplicarlo correctamente, lo ideal es acostarse sobre el lado que no presenta dolor.
- Luego, se coloca una almohada contra el pecho y se la abraza suavemente, permitiendo que el brazo superior repose sobre ella.
- Este apoyo adicional favorece una posición más neutra de la articulación y reduce significativamente la tensión sobre los tejidos blandos. Como resultado, se experimentan menos molestias al despertar.
- Los especialistas también sugieren colocar una pequeña almohada o una toalla doblada debajo de la axila del brazo que queda apoyado sobre el colchón. Este recurso ayuda a disminuir la compresión sobre la articulación inferior y mejora la distribución del peso corporal.
- Otro detalle importante es ubicar una almohada entre las rodillas. Esta medida estabiliza la pelvis y la columna lumbar, evitando torsiones que pueden repercutir en la postura de la parte superior del cuerpo.
El dolor de hombro asociado al sueño suele estar relacionado con la postura adoptada durante la noche y la presión constante sobre la articulación. El truco del abrazo con almohada aparece como una solución simple, económica y fácil de implementar para mantener una alineación más saludable.