Carla Villa nació hace más de un siglo y vive en Milán desde que era una niña. A sus 101 años, continúa llevando una rutina simple, sin seguir dietas especiales ni programas de longevidad. En una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, contó cómo transcurren sus días y explicó que nunca buscó un secreto para vivir más tiempo.
"Siempre hice lo que quería. Para ser honesta, no fue fácil", resumió.
Qué come todos los días
La alimentación de Carla es sencilla y prácticamente no cambió con el paso de los años.
Cada mañana se despierta entre las 7:30 y las 8:00 y desayuna una taza de café acompañada por galletas.
Generalmente no almuerza y concentra la comida principal durante la cena, donde suele elegir opciones como:
- Pollo con verduras.
- Pescado.
- Comidas caseras sencillas.
De vez en cuando también disfruta de un postre. Según contó, su hijo Thomas suele sorprenderla con un helado de café, uno de sus favoritos.
Mantenerse activa, dentro de sus posibilidades
Aunque actualmente necesita la ayuda de un cuidador y de su hijo para algunas actividades cotidianas, Carla procura mantenerse en movimiento.
Cuando el clima lo permite y su estado físico acompaña, sale a caminar por el barrio donde ha vivido prácticamente toda su vida.
Más de 90 años en el mismo barrio de Milán
Carla reside en Via San Marco desde 1927. Durante la entrevista recordó que, cuando era niña, la calle era muy diferente de la actual e incluso tenía un canal que pasaba frente a su casa.
Creció en el almacén administrado por su padre, Luigi Villa, un lugar frecuentado por periodistas, artistas e intelectuales italianos.
Entre los clientes habituales recordó al reconocido escritor Indro Montanelli.
Más adelante, sus hermanos abrieron un bar en el mismo barrio, llamado El Tombon, un nombre elegido por la propia Carla.
La decisión de criar sola a su hijo
Uno de los momentos más importantes de su vida fue convertirse en madre y tomar la decisión de criar sola a su hijo Thomas, algo poco habitual para la época.
Según relató, su familia la apoyó desde el primer momento y su hermana colaboró activamente en la crianza del niño.
Al recordar aquellos años resumió esa etapa con una frase que refleja su manera de enfrentar las dificultades:
"Vivimos con tan poco que nunca me pregunté si se podía o no hacer algo".
Trabajó hasta los 78 años
La vida laboral de Carla también fue extensa.
Primero abrió una tienda de antigüedades y luego continuó trabajando en distintos comercios hasta los 78 años, cuando aceptó reemplazar temporalmente a una empleada embarazada en una tienda de vestidos de novia.
Siempre sintió una gran pasión por la moda y acostumbraba diseñar su propia ropa, considerando la elegancia como una parte importante de su personalidad.
El secreto de su longevidad
Cuando le preguntan cómo logró llegar a los 101 años, Carla evita atribuirlo a una dieta milagrosa o a una rutina específica.
Para ella, nunca existió una fórmula especial. Simplemente vivió de acuerdo con sus propias decisiones, mantuvo hábitos estables y enfrentó las distintas etapas de la vida sin dejar de hacer aquello que consideraba importante.