El paso de los años no significa que haya que renunciar al desarrollo muscular. El entrenador Bryan Krahn, creador de un programa de entrenamiento orientado a hombres mayores de 50 años, sostiene que algunos ejercicios permiten trabajar los principales grupos musculares con una exigencia más controlada sobre las articulaciones.
Aunque las personas jóvenes suelen tener ciertas ventajas para ganar masa muscular, quienes superaron los 50 también pueden progresar si entrenan de manera constante y ajustan los ejercicios a sus necesidades.
Una de las claves está en dejar de pensar que entrenar más significa necesariamente entrenar mejor. A partir de cierta edad, seleccionar movimientos adecuados puede ser tan importante como aumentar el peso o el volumen de entrenamiento.
1. Remo con mancuernas
El remo con mancuerna es un ejercicio destinado principalmente a trabajar la espalda. Entre sus beneficios se encuentran el fortalecimiento de la parte superior de la espalda y los dorsales, además de la posibilidad de mejorar la estabilidad de los hombros y la postura.
Cómo hacerlo
- Colocate junto a un banco con los pies separados aproximadamente al ancho de los hombros.
- Llevá los glúteos hacia atrás e incliná el torso mientras apoyás una mano sobre el banco.
- Sujetá la mancuerna con la mano libre y mantené la espalda recta.
- Activá los abdominales y los glúteos para estabilizar el cuerpo.
- Llevá el codo hacia atrás y acercá la mancuerna al torso.
- Bajá el peso de manera controlada y repetí sin girar el tronco.
Series y repeticiones: 3 series de 8 a 10 repeticiones por brazo.
2. Flexiones de brazos
Las flexiones son un ejercicio sencillo para trabajar principalmente el pecho, los tríceps y los músculos que estabilizan los hombros. Además, pueden realizarse prácticamente en cualquier lugar y permiten adaptar la dificultad según el nivel de cada persona.
Cómo hacerlas
- Comenzá en posición de plancha alta, con las manos debajo de los hombros.
- Mantené el abdomen y los glúteos contraídos para conservar una línea recta desde la cabeza hasta los pies.
- Flexioná los codos y descendé lentamente.
- Mantené los codos aproximadamente a 45 grados respecto del torso.
- Bajá hasta que el pecho quede cerca del suelo.
- Empujá contra el suelo hasta volver a la posición inicial.
Series y repeticiones: 3 series de 12 a 15 repeticiones.
Si las flexiones convencionales resultan demasiado exigentes, se puede reducir la dificultad utilizando una superficie elevada y progresar gradualmente hacia la versión tradicional.
3. Sentadilla dividida
En lugar de recurrir necesariamente a una sentadilla trasera pesada con barra, la sentadilla dividida permite trabajar las piernas de manera unilateral. Esto ayuda a desarrollar fuerza y masa muscular mientras se entrena el equilibrio y la estabilidad.
Cómo hacerla
- Comenzá con una pierna adelantada y la otra detrás, manteniendo una postura estable.
- Flexioná ambas rodillas para descender de manera controlada.
- Mantené el torso relativamente erguido y la columna en una posición neutra.
- Bajá hasta una profundidad que puedas controlar sin perder estabilidad.
- Empujá con la pierna delantera para regresar a la posición inicial.
- Repetí todas las repeticiones y luego cambiá de lado.
Series y repeticiones: 3 series de 6 a 8 repeticiones por lado.