Caminar todos los días es uno de los hábitos más recomendados para mantenerse activo después de los 65 o 70 años. Ayuda a mejorar la resistencia cardiovascular, favorece la movilidad y también puede aportar beneficios emocionales. Así lo advierte José Ruiz, entrenador personal y CEO de Malagaentrena.
También explica que una persona puede recorrer varios kilómetros sin cansarse demasiado y, al mismo tiempo, tener dificultades para levantar una valija, incorporarse desde el suelo o subir un escalón alto. La razón está en que caminar y entrenar la fuerza estimulan capacidades físicas diferentes.
La intensidad debe adaptarse al estado de salud y a la experiencia de cada persona.
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Caminar una hora todos los días no es suficiente después de los 70 años
El entrenador José Ruiz utiliza un ejemplo para explicar una situación frecuente entre los adultos mayores.
"Imagina que tienes 70 años y caminas una hora todos los días. Puedes recorrer cinco kilómetros sin demasiada dificultad, pero cuando tienes que levantar una maleta de quince kilos, incorporarte desde el suelo o subir un escalón especialmente alto, descubres que te cuesta muchísimo", señala.
Esto ocurre porque el cuerpo se adapta a las actividades que realiza habitualmente.
Si una persona camina todos los días, puede mejorar su capacidad para sostener ese esfuerzo. Sin embargo, eso no significa que desarrolle suficiente fuerza para levantar objetos pesados o realizar movimientos más exigentes.
"Tu cuerpo se ha adaptado a caminar, pero quizá no está recibiendo suficiente estímulo para desarrollar o conservar otras capacidades", explica Ruiz.
Con el paso de los años, la masa y la fuerza muscular pueden disminuir, especialmente cuando no se realizan actividades que estimulen los músculos.
Por eso, caminar es beneficioso, pero no reemplaza el entrenamiento de fuerza.
"Caminar en terreno llano no exige lo mismo que una sentadilla con resistencia, un ejercicio de empuje, un remo o un movimiento unilateral", advierte el especialista.
La diferencia es importante porque esas capacidades intervienen en acciones tan habituales como levantarse de una silla, cargar las bolsas de las compras o mantener el equilibrio al subir escaleras.
El error no es caminar todos los días. El error es pensar que caminar es todo lo que necesitamos hacer.
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Qué ejercicios conviene combinar con las caminatas después de los 65 años
La recomendación no consiste en abandonar las caminatas, sino en complementarlas con otras actividades.
"Caminar diariamente es uno de los hábitos que más recomendaría después de la jubilación. No lo quitaría nunca. Lo complementaría", sostiene Ruiz.
Para mantener la autonomía física, es importante trabajar la resistencia, la fuerza muscular y el equilibrio.
Entre los ejercicios que pueden incorporarse, según las posibilidades de cada persona, se encuentran:
- Sentarse y levantarse de una silla: ayuda a fortalecer las piernas y practicar un movimiento esencial para la vida diaria.
- Elevaciones de talones: permiten trabajar los músculos de las pantorrillas mientras se utiliza un apoyo estable.
- Subir un escalón bajo: fortalece las piernas y permite practicar un movimiento habitual, siempre que pueda realizarse con seguridad.
- Ejercicios de empuje contra una pared: ayudan a trabajar brazos, hombros y pecho.
- Movimientos de remo con banda elástica: permiten fortalecer parte de la musculatura de la espalda.
- Ejercicios de equilibrio con apoyo: ayudan a mejorar la estabilidad y el control corporal.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos mayores realicen actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.
También aconseja incorporar ejercicios que combinen equilibrio funcional y fuerza durante tres o más días semanales, especialmente para mejorar la capacidad física y prevenir caídas.
La clave para mantenerse activo después de los 70 años está en combinar diferentes tipos de movimiento.
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Mantener las caminatas, incorporar ejercicios de fuerza y equilibrio y evitar pasar demasiadas horas sentado puede ayudar a conservar la independencia para realizar las tareas cotidianas durante más años.