Rodolfo Suárez: “Tengo 60 años, estoy bien y no descarto volver a la gobernación”

El mandatario lamenta los fracasos de la minería y de la reforma constitucional. Destaca, en cambio, el manejo de la pandemia, el superávit fiscal y los U$S 1023 millones que deja para obras.

Rodolfo Suárez: “Tengo 60 años, estoy bien y no descarto volver a la gobernación”
Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Rodolfo Suárez está a una semana de dejar el poder. Recibe a Los Andes en el recinto para reuniones de la Casa de Gobierno. Relajado, de buen humor y sin mostrar señales de deterioro por el trajín, repasa sus cuatro años en la gobernación.

Su balance es positivo, lo atribuye más que nada a la “continuidad del equipo”, pero también a la decisión de no haber tenido conflictos hacia adentro. Con el gobernador anterior, por ejemplo.

Dice que le alcanza con irse de la gestión con la calificación popular de “tipo bueno”, pero sorprende al sostener que no descarta volver cuando finalice el mandato de Alfredo Cornejo.

-¿Qué sensaciones tiene hoy?

-Desde el punto de vista de la gestión política, estoy bastante conforme con el gobierno que hemos llevado adelante. El hecho de que continúe Alfredo (Cornejo) en la gestión y que hayamos trabajado para que así sea, que así lo haya reconocido la gente, creo que queda demostrado en el ánimo que tengo. Creo que para quien le toca gobernar, uno de los hitos del éxito es dejar gobernando a alguien del mismo equipo. Somos distintas personas pero con la misma idea de lo que tiene que ser el Estado. Hemos llevado una política de reducción y achicamiento del Estado y de eficiencia en la prestación de los servicios que ha sido importante en estos años, dentro del contexto de lo que es la Argentina, de la macroeconomía y del país en el que vivimos. No se nos puede exigir llevar políticas o resultados del primer mundo en el contexto en el cual estamos. Dentro de estos contextos, creo que en cada área del Gobierno hemos funcionado bien. Y en lo personal comienza una nueva etapa en mi vida. Me entusiasma mucho lo del Senado de la Nación, creo que va a ser un Senado que va a ser crucial en el Gobierno que viene por el tinte de las reformas que se están planteando. La mayoría necesita de leyes. Estoy muy entusiasmado con eso que viene.

-¿Cuál es su debe y su haber?

-Creo que en el debe hubo reformas que son fundamentales para Mendoza, que fundamentalmente tienen que ver con la minería. Me confundió el hecho de que durante la campaña planteamos reformas y también la oposición planteó reformas. Si se las suma, era el 85% del electorado que votó. Fue una ley votada en la Legislatura con amplísimas mayorías. Creo que era uno de los primeros indicios de una política de Estado para Mendoza de crecimiento en cuanto a ampliar la matriz productiva. No supe leer lo que pasó luego en la sociedad. O no lo supe leer porque no estaba y surgió después. Creo que nos pasó a todos.

Bueno, pasó lo que pasó. No obstante, dejamos a la provincia con proyectos mineros muy trascendentes para el futuro en marcha. Ese es un tema que aún me va a dar vuelta en la cabeza durante mucho tiempo, ¿qué pasó?

-¿Por qué no avanzó con la reforma educativa?

-El tema educativo está bastante legislado en la provincia. Nosotros en lo que hemos avanzado en materia de educación es sobre todo en la comprensión lectora, que hemos llegado a porcentaje bajísimos de chicos que no comprenden. Ha sido un hito en la gestión educativa, esta cantidad de chicos que ahora comprende lo que lee. Pudimos rescatar a los que se iban del sistema, quienes han vuelto con el sistema GEM (NdR: Gestión Educativa Mendoza). Ir a las casas, buscarlos, llevarlos. Hay que optimizar los recursos para la comprensión de los chicos.

Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. 

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

-Había un borrador dando vueltas pero estaba la interna con el Sute

-Es la ley de alfabetización que, eso sí, es una política de Estado y salió. Yo hice declaraciones en ese momento, que el que más peleaba con el Gobierno era el que iba a ganar la elección del Sute.

-¿Algo más en el debe?

-La Reforma Constitucional y los esfuerzos que hice reuniéndome sobre todo con el Frente de Todos para que acompañara una reforma de la Constitución que era acorde a los tiempos con los cuales se ha votado ahora. Nosotros lo dijimos mucho tiempo, que hay que reducir el costo de la política, que hay que ajustarse, que hay que tener empatía con la gente, que hay que reducir los legisladores a menos a la mitad de lo que hay. También eliminar las elecciones de medio término y que el tema del equilibrio fiscal tiene que tener rango constitucional. No logré que el peronismo apoyara esta reforma. No obstante creo, a la sazón, que si ellos apoyaban, les iba a ir mejor, porque la gente lo iba a valorar como una política de Estado. No lo entendieron nunca y así les fue. No se dieron esa señal que había que dar. Lamentablemente no logramos los dos tercios de los votos.

-¿Se quedó con las ganas de avanzar en algunas cuestiones como Portezuelo del Viento?

-No lo veo en el debe porque están los 1023 millones de dólares. Si hubiéramos tenido un gobernador aventurero, estaríamos con una obra empezada sin terminar, habiendo gastado muchísimos millones de dólares. Yo en eso fui muy prudente, muy precavido. La plata está. Avizoramos lo que iba a pasar desde el momento que en el presidente Alberto Fernández fue a La Pampa, se confundió los ríos y dijo que había que hacer los estudios de impacto ambiental. Se dispararon muchas alertas. Podía llegar a frenar Portezuelo del Viento y es lo que en definitiva lo hizo.

Muchos, que no voy a dar los nombres, dirigentes de la oposición y que en su momento eran parte de Cambia Mendoza decían: “adjudicá y arrancá igual”. Eso hubiera sido realmente perder plata. Y hoy, yo no estaría para nada conforme. En cambio es estoy muy conforme porque Mendoza tiene 1023 millones de dólares para obra pública que serán destinados en lo que el gobierno que va a comenzar dentro de poco considere.

-¿No se quedó con las ganas de activar usted el plan B?

-El yo para mí no existe en la gestión. Creo que lo he demostrado durante todos estos años. Hemos dejado muy avanzado lo de El Baqueano. Están todos los estudios y el proceso en marcha. Hay muchísimos proyectos que se han trabajado y que se están trabajando para el crecimiento de Mendoza, porque no es solamente tener la plata, sino tener los proyectos, no es un tema menor. También el acuerdo con la empresa de Israel, Mekorot, (ndr: para la mejora en el manejo del agua), en el que estamos trabajando junto con Irrigación.

-¿Y cuál es su haber?

-Lo de la pandemia fue muy positivo para Mendoza en muchísimas aspectos, como en el sanitario y en el de la economía también. Durante la pandemia se abrieron más restaurantes en Mendoza y mantuvimos el turismo interno abierto. Y eso tiene mucho que ver con lo que pasa ahora, también. Nunca paró, nunca ninguna empresa cerró. Cuando esto se abre, nosotros veníamos con un impulso importante. Hoy se me acerca gente y me dice: “Gracias a ustedes no me fundí”. Fueron medidas que tomamos, en su momento, de mucho riesgo, pero las tomamos en base a evidencias que teníamos.

Creo que se ha hecho muchísima obra pública y el demostrativo es que las empresas están todas con trabajo. Además, nunca tuve un inconveniente con el vicegobernador y con el gobernador anterior. Creo que ese fue un aporte también que hace a la cultura ciudadana.

-A pesar de que a veces no había coincidencias…

-Obvio. Por supuesto que no hay coincidencia plena, ni hay manera de que la haya, eso no existe. En ningún ámbito de la vida. Es una utopía, pero el manejo de las diferencias sí puede ser distinto. En eso, creo que nosotros lo hemos manejado bien.

-¿Cuál cree que fue su mejor contribución a Mendoza?

-Creo que dejar un gobierno con superávit, con nómina salarial, con 1023 millones de dólares. Creo que hemos contribuido al orden de Mendoza. Y en la medida que Mendoza esté cada vez más ordenada, cuando le llegue a la Argentina la hora, que le va a llegar porque soy muy optimista, el momento del desarrollo, de la estabilidad económica, Mendoza entonces estará en mejor condición que cualquier otra provincia. De hecho, en estas coyunturas, ahora hay reuniones en Buenos Aires de la mayoría de los gobernadores que no pueden pagar los aguinaldos y acá el tema está totalmente fuera de discusión.

-¿Eso no fue gracias al freno de la obra pública o su disminución?

-No. Hemos hecho toda la obra pública que nos hemos planteado. Hemos hecho obra pública que no se ve, pero que es la más necesaria y tiene que ver con cloacas y saneamiento. Podría haber hecho otras obras que se ven más, pero no son las necesarias. Estas obras son necesarias para las generaciones futuras. Hoy estamos sacando cañerías de cerámica. Y en algunos lugares no había ni cañerías, eran las cavidades. Hemos hecho una infraestructura tremenda.

-A la vista de lo que ha pasado con Milei, ¿cree que hay cuestiones que se van a tener que revisar a futuro? Como por ejemplo las empresas del Estado o la participación del Estado en empresas.

-Yo diría que no como un concepto general. Yo analizaría cada una de las empresas. Aysam está funcionando muy bien, obviamente que tuvimos que darle tarifa. A nadie le gusta la tarifa pero sin tarifa no funciona. Estamos ahora con el proceso de los medidores, etcétera. La empresa de transporte funciona con superávit, y muy bien. En OSEP tampoco era simpático aumentar la cuota social, pero lo hicimos y eso permite que OSEP empezara a regularizar sus pagos.

Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. 

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

-No está saneada la OSEP…

-No hay ningún sistema de salud saneado en la Argentina y tiene que ver con la inflación, los medicamentos, los insumos que vienen de afuera. Pero acomodamos los pagos, acomodamos la cuestión. Emesa es una empresa que le da superávit al Estado y genera proyectos en forma permanente. La decisión que tomamos de intervenir en Impsa…ustedes lo han publicado, la reducción de la deuda. Hemos tomado medidas muy razonables en cada una de las empresas que están bien. No hay una empresa que sea un agujero negro, hoy, en las que tiene participación la provincia.

-¿Y a futuro?

-Todo lo que sea a futuro se lo tienen que preguntar al próximo gobernador.

-Volviendo al debe y el haber, ¿la seguridad cómo la ve?

-A la seguridad nosotros la analizamos desde el dato frío de la estadística y ha sido muy positiva sobre todo, en lo que tiene que ver con asesinatos y robos agravados. Hay muchísimos menos y ahí no hay nodenuncias. A quien le roban una cubierta capaz no lo denuncia. En cambio, en lo que es crimen y robo agravado, ahí siempre hay denuncia y siempre interviene la Policía. Esos han disminuido y los otros han aumentado. Ese aumento de los otros, que le llaman raterío, es el robo que más tiene que ver más con la condición social de un determinado territorio en un determinado momento, que es la Argentina. La condición social lleva muchas veces a eso. Lo ha dicho el propio Alfredo Cornejo, que va a ser mucho más hincapié ahora en ese tema y me parece bien.

-La oposición ha planteado la necesidad de aumentar la cantidad de policías, ¿no hace falta?

-No hacen falta más policías. No sé cuántas cuadras tiene Mendoza, pero si quiere poner un policía en cada esquina, tampoco es la solución al tema del delito. Y en ningún lugar del mundo se ha solucionado con cantidad de policías. Eso se soluciona con más inteligencia del Estado, con más tecnología. Nosotros hemos estado con más móviles, con más chalecos, con más armas, con más balas, con más infraestructura, logística del Estado. Y aparte lo que estoy diciendo tienen demostraciones científicas. Un policía en una esquina, que esté permanente, tiene un radio de acción de al menos una cuadra, no más. Eso es una discusión absurda.

-A futuro lo que queda es ir a buscar ese delito que aumenta…

-El delito no tiene una sola causa, pero parte de las condiciones económicas y sociales son importantes. Eso tiene que ver con que no se tenga el 45% de pobreza, otro tanto de desocupación, lo que es la condición social. Y después con mucha inteligencia por parte del Estado y con mucha incorporación de tecnología. La tecnología tiene que ser las cámaras de identificación de rostros. Más cámaras. Han habido muchos casos graves en Mendoza y están todos resueltos. Hay detenidos y hay una cárcel que parece del primer mundo, la que inauguré hace poco.

-¿Y el turismo?

-En turismo es impresionante lo que está pasando en Mendoza. Y creo que ahí también llevamos una política muy buena de posicionamiento, a pesar de la pandemia, que teníamos otros planes de internacionalizar mucho más Mendoza. Pero a pesar de eso, todo lo que estamos avanzando en conectividad, y con un reclamo muy fuerte por el aeropuerto que seguramente lo va a seguir Alfredo, que es que hay que ampliarlo sí o sí. Hemos conseguido el vuelo de Mendoza a Madrid, pero la sala internacional para un vuelo de esas características no alcanza. Hay que hacer una sala nueva urgente, más grande, porque son vuelos para 350 pasajeros. Ni siquiera deberíamos estar pensando que coincidan dos vuelos internacionales, porque se necesitarían dos salas grandes.

-¿Pero no falta infraestructura turística, como ocurre hace muchos años en el perilago del dique Potrerillos?

-Nosotros lo licitamos y ganaron dos empresas que ya presentaron los proyectos y ahora tienen que estar presentando las garantías de lo que van a hacer. Está para empezar ahora.

Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. 

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

-Viene de hace tiempo lo del Perilago…

-Yo lo licité, lo adjudicamos, se han presentado los master plan porque el proceso era así. Y ahora las empresas tienen que empezar a desarrollar todo.

-¿Cómo termina su relación con la oposición?

-Cuando salió lo de la reforma de la Constitución, a pesar de que todos sabemos tenía el 98% de aprobación de la ciudadanía, que quería esa reforma, ahí se hizo difícil el diálogo. Después costó mucho, no nos dieron el roll over para negociar deuda, en su momento. Y después se hizo muy dificultosa la relación, casualmente por los mismos problemas de ellos. Hoy el panorama es otro.

-En su momento, Fernández Sagasti dijo que usted se comportaba como un niño rico y caprichoso…

-No tengo nada de niño, no tengo nada de rico ni tengo nada de caprichoso (risas).

-¿La relación con ella está rota?

-Tengo una relación correcta. Quien me conoce sabe que no puedo tener una relación no correcta.

-¿Colaboró con usted en situaciones puntuales con el Gobierno nacional?

-No.

-¿Fue un nexo?

-No.

-Haber tenido mejor relación, hubiera permitido avanzar con la reforma de la Constitución?

-Tenía la mejor de las relaciones, hablé con todos y les decía: “bueno hagamos un debate público”. Pero decían que no. Propuse abrir el debate en la Legislatura. Y decían que no, porque no. En esos términos se dio el diálogo.

-¿Le sorprende que no esté en los planes del Gobernador electo avanzar con la reforma?

-Se lo tiene que preguntar a él.

-¿Se arrepiente de algo que hizo?

-Vuelvo al primer tema. Me arrepiento de no haber entendido que con la campaña no era suficiente. Haber generado más consenso social sobre el tema. Sigo estando convencido de que eso tiene que ver con que la gente tuviera más riqueza, tuviera auto, se fuera vacaciones, tuviera su casa, lograr salarios muy distintos.

-Ha cerrado dos cuestiones que significan un beneficio para un grupo empresario puntual: Potasio Río Colorado y Edemsa

-Vamos a Edemsa. No lo puse yo a ese grupo empresario. Fueron algunos de los que ahora critican. Lo que yo hice fue sanear el sistema, pero no solamente en el tema de energía no es solamente Edemsa, sino también todo el sistema eléctrico. Hay un acuerdo con cada una de las empresas, pero de esos no hablan, hablan de este. Dimos la prórroga del contrato y no pagamos nada. No licitamos, porque si no se llevaban la plata ellos y la empresa sigue funcionando a cambio de mayores inversiones. Para que haya mayores inversiones, cambiamos el estatuto para que pudiera generar energía fotovoltaica, que no existía en el momento del contrato.

-¿Pero todo eso no es más plata para la empresa?

- ¡Si el empresario tiene que ganar plata! ¿Vé que tenemos conceptos que nos retrasan en este país? Por Dios, si el empresario no gana plata no hay empresas, no hay trabajo y no hay empleo genuino.

-¿Fue un peso para usted esta decisión?

-¿Cómo va a ser un peso?

-Porque generó de críticas….

-Me importa un pomo. No lo pienso, tengo que hacer lo que corresponde. Tan básicas son estas cosas que hay algunos imbéciles que escriben cualquier huevada. Ahora vamos a Potasio. No vino más nadie. Fuimos a Canadá, vinieron 50 empresas, vinieron tres a la licitación, un concurso que hizo la Unión de Bancos Suizos. Ni siquiera lo hicimos nosotros, ellos fueron los que dictaminaron. Ni siquiera fui yo, ¿usted cree que yo me saldría de un dictamen que haga la UBS, que es lo más serio que hay en este sentido? Nosotros lo primero que fuimos a buscar fueron las garantías: 100 millones de dólares el primer año, sino hacen esto que tienen que hacer. Pero aparte dan un porcentaje más de regalías a la provincia. Otra empresa no podía dar esa garantía y daba menos a la provincia. Una firma no tenía ningún antecedente minero. Esta es Minera Aguilar, con todos los antecedentes.

Entrevista al gobernador.
Entrevista al gobernador.

-No digo que el proceso haya sido irregular, pero hubo un antecedente irregular del grupo empresario en las inversiones petroleras por ejemplo. No pusieron plata.

-Perdieron millones de dólares con Puesto Rojas. Fueron los primeros que hicieron fracking y era papa. Cada pozo que es papa, son seis o siete millones de dólares. No había petróleo.

-Está el antecedente que recibieron las concesiones y las vendieron con una inversión mínima…

-Porque se lo permitíamos con la ley. No lo conozco a fondo ese tema. Son empresas distintas, pero tenemos que ser serios en esto si queremos crecer.

-No es un prejuicio. Hay sospechas

-Son las suyas. Cuando le dimos tarifa a Edemsa, empezó a mejorar el servicio ¿Alguna vez se quedó sin suministro de energía en Mendoza?

-Tuvo muy poca intervención en materia judicial, viniendo de un gobierno que había hecho foco ahí, ¿no hizo falta?

-Alfredo Cornejo hizo muchas reformas y yo hice la audiencia de conciliaciones civiles. Después ampliamos el juicio por jurado penal. De ahí en más he tenido cero diálogo con la justicia.

-En estos cuatro años no hubo un jury a un juez…

-No me ha llegado nada.

-¿Quiénes han sido sus mejores funcionarios? Si Cornejo le diera la opción de elegir a un funcionario o algunos para que siguieran, ¿a quiénes elegiría?

-No me pregunten eso…yo he mantenido a todos los funcionarios desde el primer día a la fecha. Salvo los casos de Lisandro Nieri y Mariana Juri que se fueron como legisladores nacionales. Lo demás lo mantuve, a todos los funcionarios. Es un equipo que funcionó bastante aceitado, bastante bien. No tengo preferidos, son todos muy buenos. No le debo nada a nadie.

-En 2019, en un viaje a China, se dio una charla suya con Cornejo sobre el gabinete, ¿se va a dar esa instancia de nuevo ahora?

-Yo hablo mucho con él. Él no me pidió por nadie, por lo tanto, yo no puedo pedir. Y ahí se terminó la conversación. Y eso yo lo valoro muchísimo de Alfredo.

-Ahora con Milei que asumirá, Cambia Mendoza quiere aportar a la gobernabilidad, ¿cómo ve ese panorama?

-Yo creo que a un gobierno que se inicia con 55% de los votos, hay que apoyarle el paquete de reformas salvo que afecte en los intereses de Mendoza, porque en ese caso deberíamos levantar la voz. Ahora todo lo que tenga que ver con el paquete de medidas a nivel nacional, que tenga que ver con la macroeconomía, hay que apoyarlo y que tengas las herramientas para gobernar.

-¿Juntos por el Cambio debe cogobernar?

-Hasta acá no nos han propuesto so-gobernar. Cada uno va haciendo lo que le parezca. No hubo una reunión de Juntos por el Cambio.

-¿Cómo avizora el año próximo desde lo financiero? ¿Complejo, difícil?

-Me gustaría contestar esa pregunta el 15, el 20 de diciembre, cuando vea cuál es el paquete de leyes que va a mandar Milei al Congreso y cuál es la profundidad de las reformas de esta política de shock que va a llegar. Sin tener ese paquete de leyes, son rumores.

-De las dos nóminas salariales que iba a dejar como ahorro, va a solo quedar una…

-Ahora recibimos siete mil millones de pesos menos por lo de Ganancias y esto va a seguir. Por eso introducimos la acción judicial, estoy litigando contra eso. Yo me mantengo como gobernador con esa acción judicial.

-¿Qué va a pasar con el Fondo anticíclico informal que deja?

-Se lo va a comer. Nosotros ahora tenemos una nómina salarial menos, pero vamos a pagar los aguinaldos.

-Una vez De Marchi me dijo: “yo me voy de Cambia Mendoza porque esto es uno y después el otro”, hablando de usted y Cornejo.

-Nos pillaron (risas)

-¿Le gustaría volver?

-No sé. Tengo 60 años, estoy bien de salud, que se yo…

-¿No descarta una vuelta?

-Yo no descarto nada en la vida. ¿Ustedes me descartan? Nosotros tenemos solamente un plan que tiene que ver con lo que pensamos sobre cómo tiene que funcionar un Estado. Estamos en un proceso de ordenamiento del Estado, de reformas, de reformas sobre reformas, esperando que la macroeconomía cambie. Esa es la idea central, ¿quiénes la tienen que llevar adelante? Puede ser uno o puede ser otro. El equipo es amplio, con altísima gente calificada, con jóvenes muy calificados. Sí voy a trabajar en este proyecto que tiene que ver con continuar este camino que arrancó Alfredo en 2015.

-¿Qué es lo que más padeció en el cargo?

-A veces fue duro lo la pandemia, fue muy duro tomar decisiones. Yo hablo de los procesos de toma de decisiones. Las personas quizás toman unas 200 decisiones en el día que no se tienen ni idea que se han tomado. Acá se tomaban decisiones que afectaban en la vida de las personas. No hay mayores decisiones que afectan a la vida personal que las que tomamos en la pandemia. Para la toma de decisiones tiene que haber un proceso que se llama de escucha, de consulta. En la pandemia ocurrió que llegaba la noche y la decisión era mía. En muchas ocasiones era no pasar de la fase 1 y salíamos de la residencia y habían opinado todos. Y de la residencia hasta la Casa de Gobierno, llegaba y decía: “no volvemos a la Fase 1″. Pero no venía de una decisión de allá.

-Era como una contradicción…

-No, porque no había definición, eran dilemas. La diferencia entre un problema y un dilema es que el dilema no tiene una solución, ¿me entiende? No solamente tomaba la decisión, por ahí me llamaban y me decían que iban a haber muertos en las plazas acumulados. Y yo no dormía. Pero aparte empezaba esto de que no había camas. Eran las tres y media, cuatro de la mañana, y con Anita (NdR: Ana María Nadal, ministra de Salud) hablábamos y decíamos: “ya están ubicados”. Pasábamos al otro día y arrancaba de nuevo.

Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. 

Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Entrevista al gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez, realizada en su despacho donde reflexiona sobre sus cuatro años de gestión. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

-¿Hubo situaciones no deseadas?

-Eran cosas terribles, ¿se acuerdan cuando empezamos la primera etapa que era el seguimiento de los casos? Estaba Mariana Juri en el aeropuerto. Todos haciendo cosas que nunca habían hecho en la vida, no tenían nada que ver con las funciones.

-¿Qué le genera dejar el poder?

-Es muy tenso, esto es muy duro. Me parece que luego lo otro que viene también es complicado (risas). Estoy contento, tranquilo. Para mí un indicador de importancia es poder seguir haciendo la misma vida que hacía antes de ser gobernador y tener una vida normal. Prácticamente no he usado la custodia, poder ir a comer un lugar, llevar a mis chicos al acto del colegio. A todos lados a donde voy, la gente me saluda. No he tenido una sola recriminación de un mendocino o una mendocina. Adonde voy, ¿eh? Voy a todos lados y todo bien. Eso es un valor.

-¿Cómo le gustaría que lo recordaran?

-El otro día Alonso (en referencia al empresario Sigisfredo Alonso) me dijo que yo era un tipo bueno. Y la verdad es que he sido un tipo bueno, con la gente que he trabajado he tenido buen trato.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA