Se reabre el debate de la creación de un banco público provincial, con opiniones a favor y en contra

La propuesta surgió de los equipos técnicos del PJ mendocino y tiene aval en el kirchnerismo y otros sectores. Sin embargo, en el Gobierno provincial, a pesar de que Rodolfo Suárez lo propuso en campaña, ahora no avalan. Hay quienes proponen usar incluso parte de los fondos de Portezuelo del Viento.

Se reabre el debate de la creación de un banco público provincial, con opiniones a favor y en contra
26 de abril 2022 Mendoza Sociedad Esperas interminables en Banco de la Nación Argentina Por disposición de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), los bancos no volvieron a exigir el trámite de supervivencia (“ Fe de vida para jubilados ”) a los jubilados y pensionados para que cobren sus haberes. Y en muchos casos, deben hacerlo de manera mensual. Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes

El Gobierno provincial formalizó su acuerdo con el Banco Nación para que sea su agente financiero por los próximos 5 años. Relegó así, mucho más, aquella idea de campaña de Rodolfo Suárez en torno a la creación de un banco provincial.

No obstante, el debate todavía no se agotó ni mucho menos en el ámbito político. Late más que nada en el justicialismo mendocino, partido en el que se discute hace tiempo la propuesta del adversario político, aunque con miradas encontradas al respecto.

Nicolás Aroma es asesor económico del PJ y también del Frente de Todos en los dos bloques de la Legislatura. Aroma sale siempre a confrontar con el Gobierno en materia económica. Sin tapujos, el asesor dio a conocer públicamente su idea de crear un banco provincial incluso utilizando para ello parte de los fondos que no se podrán usar para la construcción del dique Portezuelo del Viento (1023 millones de dólares).

El contador consideró ante la consulta de Los Andes que es “hora de capitalizar un banco público para Mendoza, como toda provincia y país desarrollado” y que “sin crédito privado no hay economía posible, y en una provincia financieramente quebrada, el Fondo de la Transformación es sólo una partida de presupuesto que no tiene fondos”.

Aroma defendió su idea al comparar los intereses de la deuda que ha pagado la provincia entre 2016 y 2021, que fueron $40.599 millones; contra los $2.341 millones que se entregaron en créditos para la producción por parte del Fondo para la Transformación y Crecimiento (FtyC).

El asesor aventuró efectivamente que podría ser una buena idea que se utilicen parte de los fondos que hoy tiene reservados la provincia para Portezuelo u otras obras hidroeléctricas, y por la cual el gobernador pidió una adenda para obras productivas.

“Habría que analizar si esos fondos se pueden utilizar para que cambie la matriz de financiamiento de la provincia. Con 600 millones de dólares se multiplica por 20 la obra ejecutada en 2021. Con el resto (423 millones), se podría tener un sistema de expansión de crédito acorde a la potencialidad y capacidad de la economía mendocina”, opinó Aroma. Y agregó: “Cuántas oportunidades más existirán de tener fondos para dar un salto de desarrollo, es dinero que no se pierde ni se agota, sino que se utiliza para expandir el desarrollo.

DEBATE PERONISTA

En el kirchnerismo, la mirada respecto del banco provincial es amigable. “No sería para llenarlo de empleados, sería un banco de segundo orden, de inversiones, y con la devolución de los créditos se podría sostener la plata. Es interesante la idea y está siendo analizada por el PJ”, dijo un vocero del sector, el cual aclaró: “No sería un banco como el Mendoza, sino uno que ocuparía el lugar que ha dejado de ocupar el Fondo de la Transformación”.

De todos modos, en el Frente de Todos dicen que van a “seguir peleando por Portezuelo del Viento”, con lo cual la idea de volcar fondos de su financiamiento nacional tiene detractores.

En este sentido, el diputado nacional Adolfo Bermejo, desechó de plano la posibilidad de que se solicite parte de los recursos de Portezuelo para un banco provincial. “Los fondos de Portezuelo tienen que ir a obras hidroeléctricas. No están pensados para otro destino”, sentenció.

No obstante, declaró que hay que pensar cómo tener más herramientas para financiar la producción. “Es cierto lo que dice (Aroma) que con el Fondo para la Transformación no alcanza. Pero el tema bancos en Mendoza corta transversalmente a los partidos. Hay algunos que están a favor y otros en contra, de todos los espacios políticos”, consideró Bermejo, quien al final no emitió una postura clara respecto a si Mendoza debería o no avanzar en un banco local.

“Hay experiencias de provincias en los que andan muy bien, como San Juan. Pero el tema es cómo implementarlo y fondearlo, pero sobre todo que no sea una estructura burocrática que genere mas problemas que beneficios”, acotó.

Al debate se sumó, a pedido de Los Andes, Roberto Righi, intendente Lavalle y figura ascendente en la interna justicialista. Righi también descartó el uso de fondos de Portezuelo en la concreción de un banco provincial y hasta señaló que no cree que sea prioritaria la iniciativa. “No creo que hoy sea prioridad, teniendo en cuenta que hay varias alternativas que deberían ser más dinámicas para ponerlas al servicio de la producción y la industria y demás”, expresó

“Siento que hoy deberíamos discutir alternativas para fortalecer la producción de alimentos que puede ser complicado a nivel mundial, y para eso hay que apurar qué vamos hacer en Mendoza con el tema hídrico respecto del dinero de Portezuelo”, expresó

El rechazo del Gobierno y los malos recuerdos

En tanto, con cierta contundencia, el Gobierno provincial dio de baja su propia idea. En diálogo con Los Andes, el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, admitió que este ha sido in tema que se analizó por mucho tiempo, con un “barrido minucioso” respecto al sistema financiero y las entidades privadas y públicas de otras provincias.

¿Tiene sentido ir por un banco provincial? Hoy no”, fue la respuesta tajante del funcionario, quien marcó que el principal objetivo debería ser aumentar la oferta de créditos al sector productivo, sobre todo a las empresas que invierten y generan empleo en la provincia.

Sostuvo que “no hay relación de un mayor acceso a créditos para la producción en provincias con banca pública, que en las que no tienen”, y zanjó: “No depende la cantidad de préstamos a empresas si en esa jurisdicción hay o no banca pública”.

En este sentido, consideró que hay jurisdicciones que “en apariencia” tienen bancos provinciales, pero que no lo son, y dio como ejemplos los bancos San Juan, Entre Ríos, Santa Fe y Santa Cruz.

“Todos estos son privados, tienen mayoría de acciones de Grupo Petersen, de la familia Eskenazi”, afirmó, y agregó que por sí mismos “no generan financiamiento al sector productivo, sino que son las provincias las que ponen el dinero con ayuda de los bancos”, puntualizó.

Por otro lado, Fayad consideró que en la situación actual del sistema financiero, “es mejor tener un buen contrato con un agente financiero, que un banco en un sector híper competitivo, manejado por funcionarios públicos”.

“Muchas veces se generan problemas cuando se maneja por el Estado, y el riesgo puede ser muy grande porque siempre allí terminarán pagando los contribuyentes”, comentó el ministro, quien dejó en claro que no hacía referencia a este gobierno cuando se refirió al hecho de que pueda caer en manos de gente que quizás “no sabe administrar un banco, o lo hace mal. Venimos arrastrando U$S 1.000 millones de situaciones pasadas en estos términos”.

De este modo, Fayad invitó a recordar los peores momentos de la banca pública mendocina. Entre otros datos publicados por Los Andes resurge que la cartera irregular del Banco de Mendoza, a principios de 1995, cuando fue privatizado equivalía sólo al 50,5% del total de financiaciones otorgadas por el mismo.

En diciembre del ‘95, el entonces gobernador Rodolfo Gabrielli, decidió que se privatizara el banco saneado; es decir, sin los créditos de difícil cobro que pasaron al Fondo Residual, cuyo monto llegó a los 960 millones de pesos.

A noviembre del 2021, se han cobrado apenas 370 millones de pesos. La plata del Fondo Residual equivalía en 1995 a un presupuesto provincial. Sería como si hoy se hubieran generado 330 mil millones de deuda.

DEFENSA DEL FONDO DE LA TRANSFORMACIÓN

Fayad también valoró el acuerdo con el Nación al que se llegó días atrás, al marcar que Mendoza representa el 4% del PBI nacional “y recibe el 8% de los créditos que tiene la cartera del Nación. Es el doble, y es una buena noticia, marca un buen esquema que tenemos como agente financiero que nos ha dado resultados”.

También defendió las tres herramientas que tiene Mendoza -además del trabajo del banco Nación - para otorgar créditos destinados para la producción: el FtyC; la Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) Cuyo Aval; y Mendoza Fiduciaria.

A pesar de las críticas del PJ, sostuvo que “el FtyC está avanzando de a poco. Sólo en créditos al sector productivo, representa poco menos del 10% del total provincial, lo que es un número que ha ido en aumento; mientras que con Mendoza Fiduciaria se generan herramientas para que empresas accedan a financiamientos, puedan hacer compras en conjunto, entre otros”, acotó.

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