viernes 25 de septiembre de 2020

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La presa de la polémica. . El complejo Coca Codo Sinclair fue construido por Sinohydro en Ecuador. Dicen que hay 8.000 fisuras. “No tiene fallas. No hay problemas de seguridad ni de generación”, responden los chinos.
Política

Muchos dólares y supuestas fallas: quién es el gigante chino detrás de Portezuelo

Sinohydro lidera el consorcio que presentó la única oferta por la megapresa. Cuestionada en Ecuador, hoy tiene 12 proyectos energéticos en construcción en la Argentina.

La presa de la polémica. . El complejo Coca Codo Sinclair fue construido por Sinohydro en Ecuador. Dicen que hay 8.000 fisuras. “No tiene fallas. No hay problemas de seguridad ni de generación”, responden los chinos.
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Sinohydro es la compañía china que lidera la UTE Malal Hue que, junto a las mendocinas Ceosa, Impsa y Obras Andinas, fue la única oferente para la licitación de Portezuelo del Viento. Cuando se abrieron los sobres el 3 de julio, la propuesta de este consorcio sumaba cinco cajas llenas de biblioratos que revisó por completo el área Legal y Técnica del Gobierno.

En Mendoza, Sinohydro es aún un misterio, aunque la propia empresa empieza a hacer movimientos para difundir su interés en construir la megapresa en Malargüe y para limpiarse la mala reputación que arrastra por las supuestas fallas de un dique que construyó en Ecuador.

La denuncia dice que la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tiene 8.000 fisuras que ponen en riesgo su futuro. Pero los chinos lo desmienten. “Tenemos un estudio de una empresa de Alemania que se dedica a hacer certificación. La presa no tiene fallas, es buena. No hay problemas de seguridad ni de generación”, explicó a Los Andes Tu Shuiping, presidente en Argentina de Powerchina, la compañía estatal del gigante asiático de la que Sinohydro es una subsidiaria.

Powerchina es una de las mayores empresas de la industria energética y la construcción a nivel mundial. Según informa, posee activos fijos por más de 60 mil millones de dólares y tiene más de 800 proyectos en ejecución en 80 países.

Desembarcó en Argentina en 2011 y en casi una década ha desarrollado cuatro subsidiarias: PowerChina Argentina, Sinohydro Argentina, HydroChina Argentina y PowerChina Shanghai Argentina.

Bajo estos “sellos”, tiene en construcción 12 obras en 5 provincias (Jujuy, San Juan, Salta, Chubut y Buenos Aires) por 1.542 millones de dólares (Portezuelo sólo costará U$S 1.023 millones). Se trata de cinco parques eólicos, seis parques solares y una obra hidroeléctrica.

Por su origen, Powerchina maneja una “caja” propia que le da capacidad técnica y financiera y poca competencia en mercados como el argentino. Por ejemplo, financió con 45 millones de dólares el parque solar Caucharí en Jujuy; aportó 40 millones de dólares para los parques eólicos de Chubut y Miramar, y 60 millones más para la planta de energía solar Cafayate, de Salta.

Según aseguró su presidente, desde hace 10 años la empresa tiene los ojos puestos en Portezuelo del Viento. Sin embargo, Shuiping dice que no ha tenido contacto directo con el gobernador Rodolfo Suárez. “Nos fueron a visitar a China: Emilio Guiñazú y Martín Kerchner en octubre de 2019. Nos presentaron la presa como un proyecto prioritario de la provincia y nosotros mostramos interés en participar”, dijo el ejecutivo chino.

Siempre hubo un par de ingenieros trabajando en el proyecto, pero el grupo de trabajo se incrementó cuando en setiembre del año pasado Alfredo Cornejo firmó el llamado a licitación. “Trabajó un equipo de 70 personas repartidas en China y Argentina. Es una obra muy compleja, por eso muchas empresas no armaron la oferta. Nosotros tenemos una ventaja porque tenemos experiencia. Hemos diseñado y construido más del 65% de los proyectos hidroeléctricos de gran escala de China y más del 50% a nivel mundial”, aseguró Shuiping.

Además, el presidente de la empresa aseguró que cuentan con “la última tecnología en el diseño y construcción de presas de hormigón compactado a rodillo de gran altura”, lo que les da la delantera en este tipo de obras.

Como carta de presentación, los chinos remarcan que en las últimas semanas ganaron la licitación de la represa más grande del mundo. Diamer-Bhasha está en Pakistán, estará terminada en 2028 y tendrá una capacidad de generación de energía de 4.500 megavatios.

Ahora, Sinohydro está a la espera de la respuesta de la Provincia para ver si le da o no la construcción de Portezuelo. Pero antes hay un problema político: el laudo presidencial y la posibilidad de que un estudio de impacto ambiental, pedido por el Coirco, demore el inicio de la obra. Sin embargo, los chinos aseguran que acompañarán el proceso y que no tienen objeciones en cuanto a las decisiones de los gobiernos.

Sobre la posibilidad de que el Gobierno de Mendoza desista de hacer Portezuelo (como sugirió hace poco Suárez), Shuiping dijo que no está en sus planes ir por el camino judicial. “Es un riesgo que asumimos al hacer la oferta. De nuestra parte ofrecemos lo mejor y ojalá podamos avanzar. Si la obra se cae, no vamos a ensuciar una relación tan importante como la que tienen Argentina y China porque somos una empresa del Estado. Hacer un juicio por los gastos no está en discusión en este momento”, señaló.

“Argentina es un país desarrollado, con tierra rica y con personas bien educadas, pero le falta infraestructura. En China hay mucha población, poca tierra rica y mucha competitividad tecnológica. Esto los hace socios naturales”, cerró.

Con respecto a los socios mendocinos de la UTE, Shuiping dijo que Impsa es “líder en el mundo” y Ceosa y Obras Andinas son “muy competitivas en obras civiles”. Pero además, para los chinos hay un factor estratégico en esta alianza: les permite no tener que tratar con los sindicatos, confió el empresario..

Suárez ratifica la obra pero admite el plan B: avanzar con El Baqueano

El gobernador, Rodolfo Suárez, aseguró a Los Andes sobre Portezuelo que “el proyecto va a buen puerto”, aunque admitió que un eventual revés en el laudo presidencial habilitará el plan B: El Baqueano y otras obras hidroeléctricas menores: “Estamos hablando con el resto de las provincias (del Coirco), hemos sido muy abiertos. Lo que tenga que ver con el manejo del agua, del llenado de la presa, que se maneje dentro del Coirco; no le queremos hacer trampa a nadie. Es una obra que va a generar no menos de 10 mil puestos de trabajo en Mendoza, 250 megawatts que es una enormidad, que va a generar turismo, desarrollo en el sur, y aparte nos va a permitir seguir generando otras obras. No hay nada mejor que producir energía. Mendoza puede tener mucha plata propia en energía. ¿Si se cae Portezuelo por el laudo presidencial? Vamos con El Baqueano o con otras en las que estamos trabajando”, aseguró.