El triunfo peronista en Tucumán fortaleció a los gobernadores y su exigencia de un candidato único por consenso

El ministro Wado de Pedro fue el único de los presidenciales que viajó a Tucumán el domingo a la noche para felicitar a los ganadores. Alberto Fernández viajó esta tarde. El próximo 24 cierran las candidaturas.

El triunfo peronista en Tucumán fortaleció a los gobernadores y su exigencia de un candidato único por consenso
Alberto Fernández junto a Juan Manzur y Osvaldo Jaldo.

“Obviamente que sí”, respondió Juan Manzur cuando ya estaba consumada la paliza electoral del peronismo en Tucumán a costa de Juntos por el Cambio y la Libertad Avanza de Javier Milei. Al aún gobernador tucumano le habían preguntado si acompañaría a Wado de Pedro en una eventual fórmula presidencial del Frente de Todos. Una foto del ministro del Interior con Manzur y el electo gobernador Osvaldo Jaldo impulsó la enésima especulación sobre los binomios presidenciales que el oficialismo demora en anunciar.

De los presidenciables solo Wado de Pedro viajó a Tucumán. Daniel Scioli, de muy buena relación con Manzur, felicitó por Twitter a los ganadores. “Jaldo y Manzur, dos compañeros que representan la esencia de un peronismo abierto, plural y comprometido con una agenda de desarrollo”, los saludó el embajador en Brasil. Scioli insistió este lunes que no se baja de competencia por la candidatura presidencial. Ni aunque Cristina Kirchner se lo pida, ha dicho.

Los gobernadores del Norte Grande también se acercaron a felicitar a Manzur. El riojano Quintela, Jalil de Catamarca y Gerardo Zamora de Santiago del Estero; también el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, quién el próximo domingo irá por otra reelección. Los mandatarios peronistas y aliados del Norte Grande reclaman atención: aseguran que después del conurbano, el oficialismo tiene en esas provincias la clave para soñar con unas elecciones presidenciales competitivas.

Estos y otros gobernadores ya explicitaron la semana pasada su exigencia para que haya “una lista de unidad” en las PASO del 13 de agosto, contra las internas que alienta la Casa Rosada y Daniel Scioli. El 24 de junio vence el plazo para inscribir las candidaturas.

En 48 horas, además, vence el plazo para la inscripción de los frentes partidarios. El oficialismo afronta tranquilo ese cierre: Sergio Massa confirmó el sábado, en un monumental acto en el conurbano bonaerense, que el Frente Renovador no va a sacar los pies del plato y mencionó varias veces la palabra “unidad”. El ministro de Economía también reiteró que prefiere una candidatura por consenso, pero “si hay PASO, vamos a estar”, prometió en el tramo más aplaudido de su discurso.

No aludió a su candidatura presidencial, la que parece lejana. Máximo Kirchner, alguna vez repudiado por el Frente Renovador, envió saludos que fueron aplaudidos. Al filo de las definiciones, sigue la buena relación entre el massismo y el kirchnerismo. En este polo oficialista crece la versión sobre la probable candidatura de Massa, pero a senador, acompañando una fórmula respaldada por Cristina Kirchner y los gobernadores.

Manzur dice que un peronista no le dice que no cuando se le ofrece una responsabilidad electoral o de gobierno. El mismo, contra sus planes, pidió licencia a la gobernación, cuando Cristina Kirchner le dijo a Alberto Fernández que lo incorpore como jefe de gabinete tras los pésimos números del oficialismo en las PASO de 2021.

Manzur sabe que falta poco para las definiciones electorales y también sabe del peso de la opinión de la vicepresidenta de la Nación, quien sigue sin dar señales públicas sobre su preferencia electoral. Este lunes Cristina Kirchner publicó una foto junto a Reem Al Hashimy, ministra de Estado para la Cooperación Internacional de los Emiratos Árabes Unidos, quien la visitó en el despacho del Senado. La semana pasada difundió la visita de una joven ministra de Portugal.

“Hay que tener un poco de prudencia”, pidió Manzur ante la hipótesis que lo ubica junto a De Pedro. “Todos saben el cariño y el aprecio que le tengo, pero hay que esperar un poco”, dijo también, quien hasta no hace mucho tenía su propio proyecto presidencial, con base en Tucumán, el sexto distrito electoral del país.

Alberto Fernández viajó el lunes por la tarde a ver a Jaldo y a Manzur. Ya el domingo a la noche los había felicitado por teléfono vía Twitter. El presidente usó la red social para felicitar a Diego Poggi, que, como entre 2011 y 2015, volverá a gobernar San Luis, pero ahora impulsado por Juntos por el Cambio y bendecido por Adolfo Rodríguez Saá. También saludó a Alberto Rodríguez Saá, cuyo candidato fue derrotado. El mandatario puntano, distanciado del peronismo nacional y tras amagar a principios de año con un acercamiento a Juan Schiaretti, termina la gestión con una histórica derrota.

El presidente Fernández entiende que el aporte de la Casa Rosada con obra pública en las provincias explica parte de los triunfos oficialistas que se vienen acumulando.

La elección de Tucumán estaba prevista para el 14 de mayo, pero la Corte Suprema vetó la candidatura a vice de Manzur. “Cuando la oposición no puede ganar en las urnas, quiere gobernar el Poder Judicial”, dijo De Pedro, que hoy continuó con actividades propias de candidato: se vio con sindicalistas de Luz y Fuerza, explicó su plan de desarrollo federal ante varias asociaciones de PYMES, y publicó un video con el actor Esteban Lamothe, jugando con el parecido que dicen que tienen ambos, y la candidatura presidencial que no termina de formalizarse.

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