Hoy a las 13 arranca otra etapa crucial del megajuicio al exjuez Walter Bento, quien ayer, en un fallo contundente, fue declarado culpable por el Tribunal Oral Federal Número 2 de conducir una asociación ilícita que cobraba coimas a cambio de beneficios judiciales y por realizar maniobras de lavado de dinero. Se trata de la fijación de los años de cárcel que le corresponderán a Bento y a todos los implicados.
Este "minijuicio" durará dos días y el veredicto se conocerá el viernes. Se denomina "juicio de cesura". No sólo será sometido a este proceso Bento, quien ya cumple prisión preventiva desde noviembre de 2023, si no también todos los miembros de la asociación ilícita que conducía y particularmente el clan familiar, que arriesga duras penas de cárcel, por sus complicidades en las maniobras de lavado.
Sobre Boiza, quien hace mucho tiempo no participa de las audiencias del juicio, la presidenta del TOF2, Gretel Diamante, dijo que tuvo un rol central en las maniobras de su esposo. "Desempeñó un rol activo y sostenido. Su figura fue un vehículo patrimonial primario, concentrando adquisiciones, efectuando donaciones posteriores y realizando cesiones estratégicas".
Boiza solo apareció en el juicio esta semana a través de una conexión virtual en vivo. En modo selfie, recostada en una cama, donde se recupera (según su esposo) de una importante intervención quirúrgica, la mujer solamente dijo ante el tribunal que renunciaba al derecho de decir sus últimas palabras en el juicio.
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El otro familiar complicado es Nahuel Bento. "Cumplió un rol relevante en esa dinámica de circulación intrafamiliar de bienes. Las transferencias sucesivas de vehículos y las operaciones cruzadas con su hermano (ndR: por Luciano) formaron parte de una estrategia orientada a fragmentar la trazabilidad del dinero y a intentar darle apariencia de legalidad a los fondos provenientes del delito", leyó la jueza Diamante este martes.
Y agregó: "A la vez asumió un rol protagónico en algunos de los negocios, en los cuales se constataron tipologías propias del lavado, en donde hubo utilización de efectivo en grandes sumas, subvaluación y registración fraudulenta".
Walter Bento
Distinta es la situación de Luciano Bento, hermano de Nahuel. Luciano quedó desvinculado del juicio, porque el Ministerio Público Fiscal, representado en este tema por la Procelac, finalmente no formuló una acusación en su contra.
Pero para Diamante, de ninguna manera es inocente. Lo calificó como "presta nombre funcional" y como "el engranaje más visible del sistema de registración fraudulenta".
Luciano Bento
Aparentemente Luciano Bento fue absuelto porque es el familiar del exjuez que presentó "menores valores lícitos". Sin embargo, el TOF2 marcó un contraste al sostener que "contaba con una cantidad importante de bienes registrados a su nombre, cuyo valor es mayor al de los bienes registrados de su hermano Nahuel".
En definitiva, para el tribunal, toda la familia Bento intervenía en las maniobras, lo que incluía la utilización del tercer hermano, Facundo Bento, quien padece una grave discapacidad y obviamente nunca estuvo entre los acusados. "En este entramado no dejaron afuera a su hijo con discapacidad. Pusieron bienes a su nombre, consagrándolo propietario de bienes, vehículos, locales comerciales, usufructuario de rentas por alquiler, lo inscribieron en Afip", criticaron las juezas en su sentencia.
En cualquier caso, Luciano Bento fue quien pudo blanquear en el juicio, con gran claridad, la estrategia legal de la familia Bento en la etapa final del juicio. "En este proceso no se me juzgó por mis actos, sino por mi apellido", expresó, y pidió que la responsabilidad penal fuera "personal".
Walter Bento remató la secuencia unos minutos después. "Si por alguna circunstancia entienden que hay alguna responsabilidad, endílguenmela a mí, no a mi familia", declaró.
Pero esas palabras no tuvieron eco en el TOF2 y ahora buena parte de la familia de Bento está en una encrucijada.
Penas de cárcel para la familia de Bento
Los delitos que el TOF 2 le asignó a Marta Boiza tienen, por supuesto, penas de cárcel. Según la escala que se analiza en tribunales federales por estos momentos, la esposa del exjuez podría recibir una pena mínima de cuatro años y medio de cárcel, mientras que el máximo que le pueden asignar alcanza hasta los 25 años y 4 meses.
En tanto, para Nahuel Bento, la pena oscilará entre un mínimo que también es de cuatro años y medio y un máximo menor al de Marta Boiza: 13 años y 4 meses.
La condena de todos los implicados dependerá de la evaluación del TOF2, que desde el mediodía de hoy escuchará los pedidos de la Fiscalía y los de la defensa de Bento y su familia.
El fiscal Dante Vega, protagonista en el megajuicio contra el juez Bento. / Foto: Orlando Pelichotti
El fiscal Dante Vega, protagonista en el megajuicio contra el juez Bento. / Foto: Orlando Pelichotti
Serán dos días de muchísima actividad en tribunales federales, ya que el juicio termina "sí o sí" el viernes con el dictado definitivo de las condenas.
Con un agregado relevante: Dante Vega, el fiscal que llevó adelante la investigación sobre Bento y que estuvo ausente estos días por un viaje programado, estará presente al menos en la audiencia final.