El jefe de Gabinete Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, volverá a mostrarse en público este martes al participar de una misa en homenaje al papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su muerte.
El jefe de Gabinete estará en la Basílica de Luján. Se espera que esté también Victoria Villarruel por el viaje del Presidente a Medio Oriente.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, volverá a mostrarse en público este martes al participar de una misa en homenaje al papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su muerte.
La ceremonia, organizada por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), se realizará a las 17 en la Basílica de Luján y contará con una amplia convocatoria política.
El acto estará encabezado por Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, y reunirá a buena parte del gabinete nacional.
Entre los asistentes confirmados figuran la vicepresidenta Victoria Villarruel -enfrentada a Milei-, el titular de Diputados Martín Menem y ministros como Federico Sturzenegger, además de otros funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza. El presidente Javier Milei no estará presente debido a su viaje oficial a Israel.
La reaparición de Adorni se da en un contexto político particular, atravesado por el respaldo del Gobierno y la causa por presunto enriquecimiento ilícito que lo involucra. En los últimos días, el funcionario había retomado actividad con recorridas por Vaca Muerta y el Instituto Malbrán, acompañado por Karina Milei, en una señal de apoyo interno.
La convocatoria por Francisco también incluirá a representantes diplomáticos -unos 20 embajadores-, gobernadores, intendentes y autoridades provinciales, en una ceremonia que busca trascender lo religioso y consolidarse como un gesto institucional en memoria del pontífice argentino.
En paralelo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, oficiará otra misa a las 20 en la Basílica San José de Flores, barrio donde creció Francisco.
La jornada se completará con la plantación de un olivo por la paz y la bendición de un mural que luego será exhibido en una estación de la línea E de subte, como parte de los homenajes al legado del Papa.