En una semana marcada por los anuncios sobre obras viales, el Gobierno provincial presentó el proyecto para la remodelación amplia de una de las arterias más dañadas: el Acceso Sur.
El Gobierno provincial detalló el plan para remodelar el Acceso Sur con una inversión cercana a los 90 millones de dólares.
En una semana marcada por los anuncios sobre obras viales, el Gobierno provincial presentó el proyecto para la remodelación amplia de una de las arterias más dañadas: el Acceso Sur.
La obra costará cerca de 90 millones de dólares y será financiada íntegramente con el Fondo del Resarcimiento por la Promoción Industrial. “Es una inversión muy fuerte en un contexto económico complejo, pero creemos que es la base para el crecimiento futuro. Esta infraestructura, bien hecha y bien planificada, va a rendir mucho más cuando la economía empiece a crecer”, sostuvo el gobernador Alfredo Cornejo.
La intervención se divide en dos paquetes licitatorios, con eje divisorio en la calle Azcuénaga. El primer tramo, de 7,72 kilómetros, hacia el norte hasta la calle Paso, contempla la incorporación de una tercera trocha por sentido y la construcción de tres nuevos puentes elevados en los cruces con las calles Malabia, Castro Barros y Zapiola.
Al respecto, la subsecretaria de Infraestructura, Marité Badui, explicó que el objetivo central de la obra es “restaurar la capacidad estructural de la vía y aumentar el nivel de servicio, elevando significativamente la seguridad vial”. Además, detalló que el proyecto está diseñado para un tránsito actual de 70.000 vehículos diarios y proyectado a más de 100.000 vehículos en los próximos 12 años.
Badui precisó que en este tramo también se ampliarán los puentes de Bulnes y Anchorena, se ejecutarán nuevas rotondas en Aráoz y Azcuénaga y se incorporarán cruces peatonales estratégicos.
En este sentido, indicó que el objetivo es “dotar al Acceso Sur de capilaridad vial, generar vías alternativas y mejorar la conectividad transversal, integrando una zona altamente urbana y productiva”.
La inversión prevista para este sector es de 62 millones de dólares, con un plazo total de ejecución de 24 meses y la habilitación de la tercera trocha a los 14 meses.
El segundo tramo comprende 8 kilómetros desde Azcuénaga hasta el empalme con la Variante Palmira. Allí se realizará un reencarpetado integral de la calzada, la adecuación de banquinas y mejoras en los accesos.
Según explicó Badui, esta intervención permitirá “recuperar condiciones óptimas de rodamiento en un corredor clave para la logística, el transporte de carga y el comercio internacional”. La inversión será de 26 millones de dólares y el plazo de obra de 12 meses.
El anuncio fue realizado por el gobernador Alfredo Cornejo junto al intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino; y varios funcionarios.
Cornejo señaló: “Tomamos la decisión de invertir en rutas nacionales porque son corredores que utilizan casi exclusivamente los mendocinos. No podíamos quedarnos de brazos cruzados esperando una intervención que sabíamos que no iba a llegar”.
El mandatario aseguró que los recursos utilizados “están bien planificados y son dinero bien invertido”.
Cornejo también puso énfasis en la transparencia del proceso licitatorio: “Estamos publicando los pliegos en borrador para que las empresas puedan hacer sugerencias, para que todas estén en igualdad de condiciones y para que haya una competencia genuina”, expresó. Y aaseguró que este procedimiento “está dando muy buenos resultados, con muchas ofertas y precios por debajo de los presupuestos oficiales”.
“No se trata solo de sumar carriles, sino de un plan estratégico integral para mejorar los tiempos de viaje y la calidad de vida de los mendocinos”, señaló por su lado el ministro de Gobierno Natalio Mema.
El intendente de Luján, Esteban Allasino, habló de una inversión récord en infraestructura vial (200 millones de dólares en los últimos diez años) un nivel de inversión sostenido “difícil de encontrar en otras ciudades del país y de la región”.
Remarcó además que la obra permitirá generar una red de conexiones este-oeste sin necesidad de ingresar al Acceso Sur, y afirmó que “no son parches, son decisiones de fondo, pensadas para anticiparse a las demandas futuras”.