Aunque falte tiempo para las próximas elecciones, ir prestando atención a las demandas de los mendocinos debería ser una de las tareas principales para quienes pretenden competir por la gobernación el año que viene.
Algunas encuestas revelan demandas y preocupaciones de la gente en el largo camino a las elecciones del año que viene.
Aunque falte tiempo para las próximas elecciones, ir prestando atención a las demandas de los mendocinos debería ser una de las tareas principales para quienes pretenden competir por la gobernación el año que viene.
En este sentido, algunas encuestas están dejando pistas claras de las necesidades e inquietudes sociales. Por ejemplo, el encuestador platense Aníbal Urios preguntó hace poco en un sondeo: ¿Qué falta en Mendoza? Se impusieron con claridad las palabras “inversiones” y “desarrollo”, a las que le siguió una preocupación de siempre: la “seguridad”.
No sorprende a nadie que la gente pida que mejore la economía: Javier Milei es presidente del país porque “vendió” que tenía la solución a ese padecimiento de años.
Ahora, de acuerdo con el sondeo de Urios, la gente está pensando especialmente en mejoras estructurales, que se sostengan en el tiempo, porque las inversiones y el desarrollo son cuestiones mucho más importantes que otra inquietud económica: tener un “mejor salario”.
Se puede armar un primer apunte con estos datos. No es que no haya malaria ni urgencias de plata, pero la sociedad pide, más que nada, medidas para poder soñar con un mejor pasar en el mediano plazo.
Otro dato de la encuesta de Urios que puede sorprender es que, aparentemente, la mejora salarial preocupa menos que el valor de los impuestos: hay más gente pidiendo que le bajen los tributos que personas solicitando que les mejoren el sueldo.
Si así fuera, hay otra pista. La persona que reciba el trono de Alfredo Cornejo se encontrará con una provincia que seguirá interrogando o cuestionando al Estado, que se mantiene precisamente gracias al pago de impuestos.
Este dato dialoga bastante bien con los que surgieron de otra encuesta, en este caso, realizada por el encuestador mendocino Rubén Zavi. En este sondeo, también realizado en Mendoza, un rotundo 77,4% respondió que los valores de los impuestos son demasiado altos.
Es más, en este sondeo aparece también que la gente no está para nada preocupada por el desfinanciamiento del Estado que pueda producir una baja de impuestos. Zavi preguntó concretamente si prefiere "mantener los impuestos actuales para sostener el gasto público" o "pagar menos impuestos aunque el Estado tenga menos recursos". La victoria de la segunda opción fue más que contundente: sacó casi el 71%.
La elección de pagar menos impuestos a pesar de que cruja el Estado alcanza el 95% de los votos en el caso de los votantes de Milei, pero incluso es la que gana entre votantes de Sergio Massa (47% a 39%).
Aclaración: la encuesta era respecto de los impuestos y el Estado nacionales. Pero no hay razones para creer que las opiniones pueden variar demasiado si se consulta sobre cuestiones provinciales.
"Esta preferencia no surge de manera coyuntural, sino que responde a un clima social previo, que ya estaba presente antes del proceso electoral de 2023 y que fue capitalizado políticamente por Javier Milei", advierte Zavi en sus conclusiones.
Hagamos dialogar una vez más esta encuesta con la de Urios. A la luz de los resultados de su último sondeo, el conductor de DC Consultores asegura que Milei "retiene un capital de confianza altísimo en la provincia", que equivale al 65%. Sin embargo, hay a la par un "desgaste local", e incluso un "divorcio" con el gobierno de Cornejo ¿Por qué? El 36% ha respondido en su último sondeo que el rumbo de Mendoza "es una pesadilla".
Cornejo y Milei son aliados, al punto que el gobernador acaba de apostar por la continuidad de este vínculo hasta las elecciones del año que viene. El consultor sugiere que esto tal vez no alcance para ganar una elección, además de que ya no estará el dos veces conductor de la provincia al tope de la boleta.
Será problema de los partidos o frentes electorales elegir a las figuras que mejor sintonicen con la ciudadanía. Pero mientras tanto, a todos les conviene tener en cuenta las preocupaciones sociales, aunque puedan sonar contradictorias. Por ejemplo, la gente pide inversiones, pero en el capítulo minero, el 50% dice que todavía le teme a los problemas ambientales.
Párrafo aparte para una cosa muy distinta a las anteriores. En el sondeo de Urios aparece una pregunta respecto de la salud mental, un tema que viene poniendo en agenda el propio ministro de Salud Rodolfo Montero y que sin dudas se vincula a la alarma social que tronó la semana pasada ante las pintadas que adelantaban que iban a haber tiroteos en las escuelas.
El problema de la salud mental está instalado en la agenda social mendocina con conceptos muy negativos: 36% cree que "se habla mucho pero nadie hace nada" y otro 33% cree que "es un problema que crece y no saben cómo frenarlo". A la par, sólo 23% dice que no es problema del Estado.
Falta mucho para las elecciones y habrá más pistas para que estudien los que quieren ser candidatos. En este sentido, las nuevas encuestas indicarán si también encuentran su lugar en la agenda pública otras preocupaciones, como la independencia de la Justicia, un asunto que la dirigencia debate con intensidad últimamente.
* El autor es periodista. [email protected]