viernes 27 de noviembre de 2020

Marcela Casale jugadora de Hockey sobre césped, con las casacas de Italia y Las Leonas.
+ Deportes

Marcela Casale: “La figura de la psicología es cada día más importante en el deporte”

Hockey Césped. La única mendocina que jugó para dos selecciones nacionales distintas, hizo un repaso sobre su carrera y reafirmó la necesidad del deporte de vincularse a su especialidad laboral.

Marcela Casale jugadora de Hockey sobre césped, con las casacas de Italia y Las Leonas.

Marcela Casale (Marista RC), es una de las mejores volantes ofensivas de hockey sobre césped de la Argentina y forma parte de los seleccionados mendocinos y de Italia, país con el que disputó el último Mundial (Gran Bretaña -2018-). Es psicóloga especializada en deporte APDA, coach integral CPI, facetas que completan su vida en el ámbito laboral. Además de Marista, Marcela vistió las camisetas de UD Taburiente y Real Sociedad (ambos de España), y del CUS Pisa (Italia), además de haber competido con Las Leonas. Su carrera arrancó a temprana edad (4 años), justo cuando su padre era presidente de esa institución y capitán de la Primera del equipo de rugby, y en cuanto a sus inicios, debutó de la mano de Carlos Verderico como entrenador, en un partido ante Manquehue. En esta nota, repasa su carrera y se refiere a que el deporte no queda exento del interés general en tiempo de pandemia, por lo que la psicología impacta directamente en el rendimiento deportivo.

-¿Lo último que hiciste en hockey?

-Hice un viaje a Estados Unidos que duró un dos meses. Fui a Harrisburg, en Pennsylvania, donde hice coach deportivo en el club East Coast FHC. Ahí trabajé con equipos U-12 a U-19. Llegué para la temporada de indoor hockey y fue espectacular. Había visto y jugado esa modalidad en España, porque en Europa es más común que acá. Y la verdad que aporté mucho desde el punto psicológico del deporte. Me sentí más entrenadora mental que de directora técnica. Estaba pautado terminar el 15 de marzo y nos propusieron volver, pero no sabemos qué pasará.

-¿Cómo fue tu experiencia como psicóloga en Banco Mendoza?

-Excelente. Fue un gran trabajo conjunto con el cuerpo técnico liderado por el DT Alejandro Marasco y que empezó en 2019. Fue una gran tarea con los jugadores varones. Me parecen sencillos y rápidos para trabajar aspectos que tengan que ver con tareas en equipo, comunicación y formación de líderes. Ocupé un rol de darle siempre un feedback después de los partidos, al inicio de cada semana de entrenamientos, y en aspectos grupales e individuales. Fue un año muy bueno para Banco Mendoza, un proceso productivo. Los jugadores son respetuosos, escuchaban y siempre me dieron el espacio para realizar mi trabajo.

-Son tiempos de pandemia y hemos vivido una larga cuarentena, ¿has trabajado en tu área con equipos o deportistas?

-Ha sido extraño todo. Nunca había estado tanto tiempo frente a una computadora, pero interesante. Fue una salida laboral que valoro. Seguí trabajando con gimnastas por video llamada y tuve la oportunidad de tener una charla con el equipo de San Martín dirigido por Marcelo Garrafo. Algo muy productivo, con los jugadores abiertos para trabajar aspectos psicológicos asociados a una situación determinada. También me llamaron de la Universidad Siglo XXI de Córdoba para tareas con alumnos que a la vez son deportistas. Luego hice un pantallazo de lo que es la psicología del deporte, porque en Mendoza y Córdoba recién se está entendiendo que es un área más del entrenamiento y que, de a poco, la figura del psicólogo está formando parte de los cuerpos técnicos y es cada día más valorada. Es un área más que se debe entrenar y la clave es trabajarla en forma paralela con los cuerpo técnicos. Mientras otra charla fue más específica, sobre lo que es un entrenamiento mental, cómo se realiza un proceso de práctica y cuales son las destrezas mentales que entreno.

-En lo estrictamente deportivo, ¿cómo está todo con la selección italiana?

-Más que bien, voy a seguir entrenando y jugando. No le puse cierre a mi carrera aún. Sinceramente me dio muchas satisfacciones estar en ese seleccionado. Es un equilibrio perfecto porque me permite mantener los vínculos con mis seres queridos.

-¿Qué es lo ultimo que jugaste con Italia?

-El año pasado jugamos amistosos con Argentina e Inglaterra y antes de preolímpico, frente a Alemania, partido que perdimos y nos quedamos afuera de los Juegos Olímpicos de Tokio.

-¿Cómo están en Marista con tanta cuarentena? ¿Has motivado a tus compañeras en estos donde no han podido jugar?

-Marista está muy bien. En todos estos meses que hicimos Zoom, han participado todas, muy predispuestas y el cuerpo técnico se rompió la cabeza para idear estímulos, actividades y juegos. Después de que se abrieron los entrenamientos, todo se vivió como un desahogo. Pero pasaron cuatro semanas y aún no se pueden jugar partidos. Si sos competitivo tenés ganas de entrar a una cancha. Hay que convivir con lo que nos toca y proponerse objetivos diarios.

-¿Tu mejor momento con ese seleccionado?

-Cuando clasificamos al Mundial de Inglaterra frente España, en Bélgica. Jugamos en cuartos ante India, que es mi karma, porque nos dejó afuera de las Olimpíadas de Río de Janeiro por penales australianas, después de que íbamos ganando. Fuimos segundas en una zona que estaban Holanda, China y Corea del Sur, todas top ten menos nosotras, que éramos las 17 del ranking. ¡Lo que jugamos ese mundial! La anécdota fue que antes de esa cita, jugamos un Tres Naciones con Chile e Irlanda, y le ganamos la final con las irlandesas, quienes dos semanas después fueron subcampeonas mundiales.

-¿Y en el hockey en general?

-En primer lugar, jugar un Mundial, un torneo muy bien organizado por Inglaterra y con un estadio increíble. Además estaba mi familia y amigas hinchando, y vivirlo con Eugenia Mastronardi (compañeras en Marista) en el equipo italiano. Otro instante importante fue mi primer torneo en Primera con Marista, en 2005, junto a ‘Las Gloriosas’. Fuimos campeonas invictas. Es un grupo numeroso y, desde ese día, inseparable. En octubre de 2010 jugué de titular para Las leonas un Cuatro Naciones. Lo hice de delantera con Sole García y Carla Rebecchi. En ese momento estaba todo el estadio lleno, con papá y mamá en la tribuna. Para mi viejo fue un momento importante, porque al año siguiente falleció. Además, estaba mi hermana, que entró con un ramo de rosas para mí, lo mismo que hizo Flor D’Elía para su hermana Silvina, y Vivi Epis que le entregó a Macarena Rodríguez. Fue un momento muy lindo.

-Contanos sobre ese capítulo en Las Leonas

-Empezó en octubre del 2009 hasta enero del 2012. Me convocaron luego del Campeonato Argentino 2009, cuando salimos campeonas con Mendoza, en Córdoba. Después de la final me preguntaron si me gustaría entrenar con Las Leonas. Así fue que al lunes siguiente empecé a viajar para esas prácticas con Argentina. Y justo empecé a despegar con mi rendimiento. Vivía todas las semanas en el Cenard y compartí mucho con Maca (Rodríguez). En ese momento no pasaba un momento familiar bueno. Carlos Retegui me dio oportunidades y me llevó a giras, pero no quedé para el Mundial 2010. Cuando paso por ese momento complicado, me doy cuenta que tenía que hacer un postrado en psicología del deporte para ayudar a los deportistas.

-Y en Italia, ¿cómo arrancaste?

-Con el tiempo me fui a jugar a España, al UD Taburiente y después pasé por la Real Sociedad en el 2014. En esa época me llaman en setiembre para entrenarme por primera vez. En ese momento empecé a jugar para Italia, algo muy bueno, y después me llamaron desde el CUS Pisa. Todo me ayudó a salir adelante, y les estoy muy agradecida.