domingo 20 de septiembre de 2020

El rapero, otra vez polémico, escribió una larga cantidad de mensajes disparando para todos lados y con un video que dio que hablar
Espectáculos

Polémico: Kanye West orinó un Grammy como protesta contra la industria musical y se convirtió en TT

El rapero y empresario se refirió a su disputa contraactual con las discográficas y amenazó con dejar la música en una cadena extensa de mensajes en Twitter.

El rapero, otra vez polémico, escribió una larga cantidad de mensajes disparando para todos lados y con un video que dio que hablar

El reconocido rapero Kanye West se ha visto envuelto en polémicas por sus constantes comentarios desafortunados y su comportamiento bipolar.

Sin embargo, lo de este miércoles en Twitter supera cualquier otra cosa que haya hecho. El cantante, productor y empresario, en un cadena vertiginosa de mensajes por redes sociales, no solo carga contra la industria de la música por el trato desigual a los negros y su disputa contraactual con las discográficas, sino que amenaza con dejar la música y se hace pis, literalmente, en uno de los 21 premios Grammy que tiene en sus vitrinas. Ahí queda para la historia del esperpento la imagen del gramófono bajo una lluvia dorada del artista de 43 años.

“Perdono a todo el mundo de la industria musical que está involucrado en esta esclavitud moderna. La venganza es solo de los dioses”, escribe en uno de sus cuantiosos mensajes, antes de publicar la lista de los 10 contratos que ha firmado con Universal, con la intención de que lo revise “cada abogado del mundo” y den fe de la injusticia que se comete con los artistas negros en EEUU. “Este momento va a cambiar la industria de la música para siempre”, escribe, con constantes referencias bíblicas. “Me siento muy agradecido de que Dios me haya puesto en una posición suficientemente fuerte como para poder hacer esto”.

West, con una fortuna personal de más de 1.300 millones de dólares y 140 millones de discos vendidos, avisa que la guerra contra Universal y Vivendi será feroz hasta que sus contratos sean modificados, “empezando por recuperar los masters para mis hijos”, apunta. “No voy a parar. Te prometo. Soy malvado y esto es personal”. De Sony dice que tampoco se librarán de sus iras. “Todos los músicos serán libres”.

El lunes por la noche, el cantante ya amenazó con “dejar de publicar música hasta que haya terminado con mi contrato con Universal y Sony”. En enero de 2019, West presentó una demanda contra EMI, UMG Recordings, Def Jam y Bravado Internacional Group. A principios de 2020 llegaron a un acuerdo extrajudicial.

Unas horas más tarde, West comenzó con una lluvia de mensajes por Twitter en los que citó cartas a los romanos, efesios y colosenses, además de compararse con Moisés, hacer referencia a la NBA, al movimiento Black Lives Matter o publicar una foto del sofá de su casa, todo ello a un ritmo demencial. Comparte incluso un enlace de Nat Turner, el esclavo americano con el que se ha comparado en el pasado y que protagonizó una rebelión en 1831.

De fondo, el trastorno bipolar que ha reconocido padecer y al que hizo referencia recientemente su mujer, Kim Kardashian. Escribió en su cuenta de Instagram que West no sólo tiene “la presión de ser un artista y un hombre negro”, sino que experimentó “la dolorosa pérdida de su madre”, además de tener que lidiar “con la presión y el aislamiento que aumenta su trastorno bipolar”. Lo describe, eso sí, como un “genio”.

El propio músico ha reconocido en el pasado sus problemas de salud mental. Lo hizo en 2019 en el programa de entrevistas de David Letterman ‘No necesitan presentación’. “Cuando estás en este estado, eres hiperparanoico acerca de todo, todo te parece una conspiración. Sientes que el Gobierno está poniendo fichas en tu cabeza. Sientes que te están grabando. Sientes todas estas cosas”, indicó.