Con el uso intencionado de las comillas en el título,la nueva versión de “Cumbres Borrascosas” con Margot Robbie toma grandes licencias del libro de Emily Brontë de 1847. Si bien funciona en el cine, donde predominan el público femenino y las lágrimas, las alteraciones le quitan peso a esta tragedia en la que los protagonistas son los únicos responsables de sus desdichas, resultado de personalidades tan oscuras como la finca que le da nombre a la producción.
Incluso antes de su estreno, Emerald Fennell, productora, directora y guionista, procuró aclarar que la película protagonizada por Robbie y Jacob Elordi era una reinterpretación libre de la novela que había leído a los 14 años. El problema es que no solo matiza la historia, sino que convierte una tragedia motivada por la autodestrucción en un drama romántico atravesado por circunstancias externas.
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La producción sigue a Catherine Earnshaw, hija del dueño de Cumbres Borrascosas, un páramo en Yorkshire, Inglaterra, y al joven Heathcliff, un niño que el padre de la protagonista adoptó de las calles y a quien toma como “mascota”.
"Cumbres Borrascosas": las diferencias entre la novela y la película de 2026
Hasta este punto la narrativa va en sintonía con Brontë, quien relata cómo se va forjando el vínculo entre estos niños, primero, y luego adolescentes que, con el tiempo, se convertirá en un amor desbocado y lleno de rencores.
Muy pronto los protagonistas se convierten en adultos y, teniendo en cuenta que Margot tiene 35 años y Elordi 28, poco queda de los adolescentes en los que recae la historia, lo que justifica, hasta cierto punto, las acciones egoístas, dramáticas y cuestionables de Catherine y Heathcliff.
Jacob Elordi es Heathcliff.
Jacob Elordi es Heathcliff.
gentileza
Además, Fennell incluye un personaje que no aparece en el libro: Nelly, una supuesta bastarda que se convierte en dama de compañía de Catherine y a quien la directora utiliza como culpable de varias acciones que, en la versión de Brontë, son pura y exclusivamente de la pareja.
Esta joven es una fusión de Ellen Dean, la criada a la que recurre la escritora para contar la historia a través de sus ojos. Si bien esta mujer, al igual que la mayoría de los personajes, es responsable de acciones que atentan contra el romance protagónico, no es, ni por lejos, la villana en la que la convierte la película.
En un intento de vender un drama romántico con el que el público pueda empatizar y conmoverse hasta las lágrimas, la creadora decidió bajar los niveles de maldad de Cathy y Heathcliff y trasladarlos a Nelly, quien evita que los amantes se encuentren en varias oportunidades.
También se modifican momentos clave. La Catherine de la película duda, quiere cancelar su compromiso y parece empujada por terceros. La de 1847 elige casarse con Edgar por ambición social, plenamente consciente de que eso hiere a Heathcliff. El filme insiste en presentar obstáculos externos; la novela, en mostrar decisiones egoístas.
Algo similar ocurre con Heathcliff: su regreso embellecido y la carga sexual explícita transforman una relación obsesiva y destructiva en una pasión romántica. La película erotiza lo que en Brontë es, ante todo, una guerra de egos. En la que la pareja, solo hacia el final apenas intercambian unos besos y abrazos desesperados.
Margot Robbie es Catherine Earnshaw
Margot Robbie es Catherine Earnshaw
gentileza
No es un drama romántico, es una muestra feroz de las peores miserias humanas combinadas: venganza, orgullo, egoísmo y brutalidad en su máxima expresión. Los protagonistas pasan más tiempo peleando por sus egos que amándose; ella jamás se cuestiona los sentimientos de su marido ni el pasar de su padre, un borracho y apostador que muere en Cumbres venido a menos.
Como pequeñas semillas, Fennell introduce en el imaginario del espectador una bondad, una sensación de injusticia y hasta un dolor en el pecho por el desenlace trágico de unos amantes que no lo merecen. Un amor descontrolado que enternece el egoísmo. Pero los verdaderos Catherine y Heathcliff aman solo a una persona más que al otro: a sí mismos.
Incluso en el acto más egoísta y malvado de Heathcliff —casarse con la hermana, en el libro, y pupila, en la película, de Edgar por venganza—, Fennell lo ablanda cuando le advierte a Isabella que es un hombre bruto y malvado que solo piensa en sí mismo. En el filme le explica que la utilizará y que su vida será un infierno si accede a casarse con él. Le da una advertencia que la joven nunca recibe en la novela.
Un desenlace a medias
Al final de la película, Catherine muere, no sin antes perdonar a Nelly por todas sus transgresiones, y en el camino pierde el embarazo. Heathcliff, desesperado, monta su caballo y va a su encuentro; Edgar le da su pésame y lo deja pasar, conmovido por su dolor. Él termina de enloquecer y el público estalla en lágrimas.
Para Brontë, la muerte de Catherine ocupa el capítulo 16, exactamente a la mitad de la novela. Jamás perdona a Ellen por no contarle que Heathcliff había escuchado cuando dijo que no podía casarse con él porque la degradaría en estatus; esta tampoco lo cuestiona. Edgar no permite que el protagonista vea a la fallecida. Y el deceso pasa sin penas ni gloria, ya que Cathy nunca generó un gramo de empatía en los lectores.
"Cumbres Borrascosas" la tragedia protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.
"Cumbres Borrascosas" la tragedia protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.
gentileza
Pero la Catherine de Margot Robbie sí es llorada, su muerte pesa en el pecho del espectador por un amor que no pudo ser, por factores externos y no por malas decisiones de la pareja; por un bebé que no llegó a término —aunque sí lo hizo en la novela e incluso protagoniza la segunda mitad del libro— y por la tristeza, que reemplaza el enojo, que sienten los dos hombres que la amaron.
La “Cumbres Borrascosas” moderna es una versión edulcorada de la verdadera novela. Aunque funciona en cines, enaltece figuras de por sí detestables y deja flotando en el aire qué habría sucedido si Nelly, la generadora del caos, no hubiera interferido. En el libro queda claro: ellos son su propia ruina.