El regreso de Justin Bieber a los escenarios prometía ser uno de los momentos más esperados del año. Tras cuatro años alejado de los shows en vivo, el artista canadiense encabezó este sábado el festival de Coachella.
Tras cuatro años de ausencia en los grandes escenarios, el cantante pop apeló a una presentación "minimalista" con sabor a poco. Hasta Katy Perry se burló.
El regreso de Justin Bieber a los escenarios prometía ser uno de los momentos más esperados del año. Tras cuatro años alejado de los shows en vivo, el artista canadiense encabezó este sábado el festival de Coachella.
Sin embargo, su "minimalista" presentación apoyado por YouTube, en comparación a las headliners mujeres Sabrina Carpenter y Karol G, generó críticas en redes sociales y hasta un comentario de Katy Perry.
Según datos difundidos por Rolling Stone, Bieber habría cobrado alrededor de 10 millones de dólares por sus dos presentaciones en el festival, la primera este sábado y la segunda el próximo 18 de abril en el Valle de Indio. La cifra lo posiciona como uno de los shows más caros en la historia del evento, por encima de figuras como Beyoncé, Lady Gaga o Ariana Grande.
Pero lejos de un despliegue tradicional, el show sorprendió —y desconcertó— al público. Durante casi una hora, el cantante interpretó canciones de sus últimos discos "Swag" y "Swag II". Sin embargo, el tramo que desató la polémica llegó después: Bieber optó por reproducir varios de sus hits, como “Baby” o “That should be me”, desde YouTube en pleno escenario.
Con una puesta "minimalista", sin banda ni gran producción, el artista colocó un portátil sobre una mesa y comenzó a buscar sus propios temas en la plataforma, mientras el público veía en pantalla el proceso en tiempo real. Así revivió clásicos como "Never Say Never", interactuando con sus fans como si se tratara de un streaming.
“¿Hasta dónde quieren retroceder?”, preguntó en medio del show y apeló a la nostalgia de sus seguidores y reconstruyendo su historia desde sus inicios en YouTube.
La propuesta no pasó desapercibida. En redes sociales, muchos usuarios cuestionaron que un show millonario incluyera momentos que compararon con un “karaoke”, mientras otros atacaron: "Cobró USD 10 millones por pasar canciones en YouTube". Incluso algunas celebridades presentes reaccionaron con humor: Katy Perry bromeó durante la transmisión al decir “menos mal que es Premium, no quiero ver anuncios”.
El espectáculo también incluyó versiones de canciones que Bieber interpretaba antes de la fama, como "With You de Chris Brown" y "So Sick de Ne-Yo", reforzando la idea de un recorrido íntimo por su carrera.
Hacia el final, el canadiense sumó invitados al escenario, entre ellos Dijon, Tems, Wizkid y Mk.gee, con quienes interpretó temas de su última etapa musical.
Fuera del escenario, el show también reunió a varias figuras de alto perfil. Entre los asistentes estuvieron su esposa Hailey Bieber, a quien mencionó en el escenario, Jacob Elordi, Adele, Lizzo, Bad Bunny, y Lisa y Rosé de Blackpink, entre otros.