La del 1800: el tango mendocino también hace escuela

Esta orquesta escuela, un proyecto totalmente independiente y dedicado a la música ciudadana, es la primera en su tipo en la provincia.

La del 1800: el tango mendocino también hace escuela
La del 1800 en uno de sus ensayos, el año pasado.

Mendoza es prolífica en el tango: no solo por sus enormes artistas, y por ese retumbar de pasos de baile de las distintas milongas que se activan semanalmente. También lo es por hacer escuela. Lo puede decir Gonzalo Lesta Saraví, que desde una ruta en Alemania (donde está de gira con la orquesta Andariega de Buenos Aires), habla con Los Andes para contarnos de uno de los proyectos más interesantes surgidos en los últimos meses en nuestra provincia: La del 1800.

Se trata de la primera orquesta escuela de tango mendocina. Funciona desde junio del año pasado, sumándose así a esos proyectos independientes que, desde los escenarios y la academia, están floreciendo en Mendoza: la Orquesta Barroca, la Académica y la Pianoforte, por nombrar algunos. “El objetivo principal del proyecto es difundir el género del tango en la provincia y aportarle nuevos músicos que conozcan su lenguaje”, nos explica Lesta Saraví, quien cumple la función de director del ensamble y trabaja codo a codo con Camilo Martínez, el coordinador.

La idea de formar esta orquesta escuela surgió luego de que dictáramos un curso de tango en la Nave UNCuyo con Diego López Páez (contrabajo) y Silvina Pérez Lacón (piano), al cual fueron más de 200 asistentes. Esto demostró el interés por el tango en la provincia y la falta de espacios pedagógicos al respecto. Fue entonces cuando Camilo me preguntó: ‘¿y si armamos una escuela de tango en Mendoza?’. A lo cual respondí: ‘sí, claro’”, recuerda el músico.

Claro que un proyecto de este estilo conlleva sus desafíos. “No recibimos respaldo municipal ni de ningún tipo, cobramos una cuota por alumno para sostener el espacio. Con ella pagamos el alquiler del lugar, la Academia Pianoforte, y traemos a maestros invitados, referentes actuales del tango en Buenos Aires, a que dirijan la orquesta y le transmitan su experiencia”, nos comenta sobre la orquesta, que ensaya los días sábados y que este año estará conformada por dos pianistas, dos contrabajistas, dos flautistas, cinco violinistas, una violista, una cellista, un guitarrista y nada menos que ocho bandoneones, lo que dará a la formación un sonido eminentemente tanguero.

¿Pero cómo definir un repertorio, en un territorio tan vasto y diverso? Atendiendo a que es un espacio de formación, se busca que represente toda la historia del género. “Elegimos tangos y estilos representativos del tango tradicional (Di Sarli, Troilo, Pugliese, D’Arienzo) y fomentamos, también, el movimiento llamado Tango del Siglo XXI, que aporta nuevos instrumentos y canciones al cancionero popular, a lo largo de todo el país”, dice Lesta Saraví.

Y aunque la impronta didáctica nos lleve a pensar que en La del 1800 hay jóvenes músicos, en realidad no hay ningún tipo de limitación respecto a la edad. “Actualmente la más joven tiene 18 años y la más grande, no se sabe…”, dice el director.

Aunque todavía este año no tienen ninguna fecha definida para tocar en público (recién empezarán a ensayar en mayo), trabajarán en un año culturalmente bastante golpeado. De hecho, las orquestas infantiles y juveniles son una de las víctimas del ajuste, además de las becas a artistas: hasta la propia Martha Argerich sacó, hace pocos días, un comunicado lamentando los recortes en las partidas culturales.

Es real que lo económico siempre es complicado y que recibir ayudas externas también lo es, aparte de que con dichas ayudas se corre riesgo de perder autonomía sobre el proyecto”, reflexiona el director. “Nuestra decisión, mientras sea sostenible, es la de financiar la escuela a través de las cuotas, y brindar a los alumnos conocimiento de los distintos lenguajes y recursos técnicos dentro del género, como también la posibilidad de aprender de los maestros invitados y sus perspectivas. Una vez más, nuestro objetivo va más allá de nosotros mismos, apunta a algo más grande e importante para la sociedad que es un aporte concreto a la cultura, y al crecimiento del tango, en el país y en la provincia”, finaliza.

Sobre los profesores

Gonzalo Lesta Saraví es violinista. Su primer contacto con el tango fue en Mendoza, en un grupo formado por los instrumentistas de Altertango (dirigido por Elbi Olalla) y un cuarteto de cuerdas y tres cantores: la recordada Orquesta Sísmica Mercalli. Gracias a la orquesta entró en contacto con Julián Peralta, gran referente del tango actual, y se mudó a Buenos Aires a estudiar con él: cursando las clases de orquestación en la Escuela de Música Popular de Avellaneda y estudiando en la orquesta escuela de tango Orlando Goñi, dirigida por Peralta.

También estudió en la orquesta escuela de tango Emilio Balcarce con Patricio Cotella, Ramiro Boero, Cristian Asato, Ignacio Varchausky y Guillermo Rubino, y llegó a tocar bajo la dirección de Víctor Lavallén (Sexteto Tango, Osvaldo Pugliese), Daniel Binelli (Ástor Piazzolla), Nicolás Ledesma (Leopoldo Federico), José Pepe Colángelo (Aníbal Troilo) y Mauricio Marcelli (Osvaldo Pugliese). Actualmente toca en la Orquesta Andariega de Buenos Aires, con la cual he realizado siete giras por Europa, tocando en milongas y teatros de 13 países del continente, y hasta una gira por Corea del Sur.

Camilo Martínez es profesor de percusión en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, en la carrera de música popular. Realizó su tesis sobre la batería en el tango y tiene títulos de estudio en relación a la historia y política del tango (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y UBA). Aparte de la coordinación, él también se encarga de dar unas clases introductorias a la historia del tango y su estilo, previas a los ensayos.

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