5 de enero de 2026 - 10:29

Tras la caída de Maduro, baja el precio del petróleo y se disparan las acciones de empresas estadounidenses

La disputa geopolítica por el crudo venezolano es tema de agenda tras la intervención de Estados Unidos.

Tras la caída de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en la crisis política en Venezuela, el mercado del petróleo arrancó la semana con una leve baja en los precios internacionales y euforia en las acciones de compañías norteamericanas.

En las primeras operaciones del lunes, el barril Brent a futuro cedía 23 centavos, un 0,4%, y cotizaba a 60,52 dólares, mientras que el West Texas Intermediate en Estados Unidos retrocedía 21 centavos, también un 0,4%, hasta los 57,11 dólares, según valores registrados alrededor de las 8 de la mañana de la Argentina.

La reacción moderada del mercado respondió, en parte, a los elevados niveles de stock a escala global, que amortiguaron las preocupaciones iniciales sobre un eventual impacto en los flujos de crudo tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses. De todos modos, los precios se movieron con volatilidad mientras los inversores evaluaban el nuevo escenario político en Caracas y sus posibles derivaciones sobre el suministro energético.

En el premarket del lunes, las acciones petroleras estadounidenses se dispararon hasta un 10% en Wall Street Halliburton, entre ellas, Schlumberger y Valero Energy. Marathon Petroleum 8%, Chevron 8%, ConocoPhillips 7%, ExxonMobil 5% y Occidental Petroleum 4%.

Cómo es el mercado petrolero en Venezuela

Analistas consultados por Reuters explicaron que, en un mercado con abundante oferta, cualquier interrupción en las exportaciones venezolanas tendría un impacto limitado en el corto plazo. Recordaron que la producción de crudo del país bolivariano se desplomó durante las últimas décadas como consecuencia de la mala gestión y la falta de inversión extranjera, especialmente luego de la nacionalización del sector en los años 2000.

En ese contexto, especialistas petroleros consideraron que la producción venezolana podría incluso aumentar durante un período posterior a la ofensiva estadounidense, lo que sumaría oferta al mercado global y ejercería presión bajista sobre los precios a más largo plazo.

Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos por cargos de narcoterrorismo
Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos por cargos de narcoterrorismo

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Durante el fin de semana, fuerzas de Estados Unidos capturaron a Maduro en Caracas y el presidente Donald Trump afirmó que Washington asumiría el control del país, al tiempo que ratificó la vigencia total del embargo sobre el petróleo venezolano.

Venezuela integra la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y concentra cerca del 17% de las reservas mundiales, unos 303.000 millones de barriles, por delante incluso de Arabia Saudita, según datos del Instituto de Energía con sede en Londres.

El contraste entre reservas y producción resulta marcado. En la década de 1970, Venezuela producía unos 3,5 millones de barriles diarios, más del 7% del total mundial. En los últimos años, esa cifra cayó por debajo de los 2 millones y el año pasado promedió apenas 1,1 millones de barriles diarios, alrededor del 1% de la producción global.

Se suma el estado crítico de la infraestructura. El crudo venezolano requiere procesos de tratamiento para poder ser transportado y refinado, lo que encarece los costos y demanda instalaciones en condiciones.

Según explicó a EFE el profesor Javier Rivas, de EAE Business School, la infraestructura petrolera del país se encuentra muy deteriorada y ya en 2023 se estimaba que hacía falta una inversión de unos 250.000 millones de dólares para recuperar una producción cercana a los 3 millones de barriles diarios.

Rivas planteó dos escenarios posibles: una reconstrucción de la infraestructura a mediano y largo plazo, o el envío del crudo en buques especializados hacia Estados Unidos, particularmente a Florida, que cuenta con capacidad de refinado, una alternativa que no resultaría favorable para Venezuela.

En la misma línea, Gonzalo Escribano, investigador del Real Instituto Elcano, explicó en declaraciones a RTVE que las sanciones complicaron la importación de los diluyentes necesarios para procesar el petróleo pesado venezolano y aceleraron la salida de capitales extranjeros, aunque sigue vigente una licencia para que opere la petrolera estadounidense Chevron.

A partir del nuevo escenario político, Escribano estimó que podrían regresar compañías internacionales para participar de una eventual reconfiguración del sector energético del país.

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