El pronóstico de cosecha 2026 elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) confirmó que la producción de uva en Mendoza será menor a la del año pasado. La estimación oficial marca una baja del 9% respecto de 2025, en un escenario atravesado por heladas, sequía y un mercado del vino que sigue mostrando señales de debilidad.
Tal como ya había adelantado Los Andes, desde las entidades productivas venían proyectando una vendimia más corta en la provincia, aunque con un volumen nacional similar al del año anterior gracias al mejor desempeño esperado en San Juan. Aun así, persisten dudas sobre precios, stocks y rentabilidad.
El INV proyecta una cosecha 9% menor en Mendoza
Según la estimación de producción de uvas cosecha 2026 publicada por el INV, Mendoza alcanzaría los 13.450.000 quintales, frente a los casi 14,8 millones cosechados en 2025. Los datos corresponden a comienzos de febrero y contemplan un margen de variación del 5%.
Desde el organismo indicaron que los viñedos presentan un muy buen estado sanitario, aunque advirtieron que el volumen final dependerá del impacto efectivo de las heladas y de la evolución de las condiciones climáticas durante el resto del ciclo productivo.
Estimación Mendoza 2026
Heladas, sequía y stocks: las principales preocupaciones del sector
Más allá de la estimación promedio del INV, el escenario productivo muestra fuertes contrastes entre regiones de Mendoza. En zonas del Este mendocino, el sur provincial y algunos sectores del Valle de Uco, las heladas provocaron daños significativos en los viñedos, con pérdidas que podrían llegar hasta un 30% respecto de la cosecha 2025.
Uvas viñedos orgánicos (1).jpg
Las heladas y la falta de agua para riego generan fuertes diferencias entre regiones y mermas de hasta 30% en algunas zonas.
A este impacto se suma la sequía moderada y la menor disponibilidad de agua para riego, factores que condicionan el desarrollo final de la uva y amplían la incertidumbre sobre el volumen definitivo que ingresará a las bodegas durante la próxima vendimia.
La menor producción proyectada vuelve a poner en foco el nivel de stocks de vino. A fines de 2025, las existencias equivalían a 8,2 meses de comercialización, en un contexto de ventas internas y externas que siguen mostrando caídas interanuales.