Mercado interno: aseguran que el consumo de vino caerá este año

El negocio vitivinícola no escapa a la inercia que vive el país. La caída del poder adquisitivo de los consumidores estiman que terminará afectando las ventas durante el primer semestre.

Mercado interno: aseguran que el consumo de vino caerá este año
La venta de vino en botella en el mercado interno ha disminuído y no hay proyecciones de crecimiento.

Según los datos más recientes y públicos proporcionados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) hasta noviembre de 2023, al analizar la evolución durante los primeros once meses de 2023 en comparación con el año anterior, se detecta una disminución general del 8,4% en la comercialización de vinos en el mercado interno. Esta cifra se deriva de un promedio de reducción del 8% en la comercialización de vinos de color y una caída del 8,3% en la de blancos.

La evaluación de enero a noviembre del ente vitivinícola señala que la venta en el mercado interno fue de 354,200 hectolitros de vino en botellas de 650 o 750 centímetros cúbicos. Siendo el vino de color el de mayor volumen con 70,8% frente a un 29,2% de blancos.

Solo el 29,2% de la venta fue de vino blanco.
Solo el 29,2% de la venta fue de vino blanco.

Si bien en la comparación noviembre del 2022 vs noviembre de 2023 se observa un incremento del 3,2% en la comercialización total de vinos nacionales en comparación con el año anterior, lo cierto es que el robote no alcanzó a compensar la caída total del negocio. Así, en ese mismo periodo analizado, a pesar de que los vinos de color experimentaron una disminución del 4,9%, los blancos mostraron un notable aumento del 30,9%. Sin embargo, es importante destacar que los datos de diciembre aún no han sido presentados.

Viendo estas cifras surge el interrogante sobre el estado de las ventas de vinos en el mercado interno en medio de una alta inflación y la pérdida del poder adquisitivo. ¿Cómo afecta este panorama económico a la industria vinícola y qué pronostican para los próximos meses?

Un año complejo

El escenario del comercio de vino durante diciembre y enero es objeto de análisis por parte de líderes de la industria, quienes ofrecen perspectivas variadas sobre el desempeño del mercado interno.

Milton Kuret, director de Bodegas de Argentina, destacó la vulnerabilidad del vino frente a las fluctuaciones económicas: “Se ha resentido en este escenario el bolsillo del consumidor, y en esa situación el vino es muy sensible. En esas situaciones, si uno corre su correlación a cada vez que pasa esto, inmediatamente el consumidor se retrae o gasta menos en un producto o lo sustituye en un producto como el vino”, comentó.

Además, subrayó la importancia de enero, un mes que suele reflejar el verdadero impacto del consumo luego de las fiestas de fin de año: “En cuanto a las sensaciones, esta es una fecha muy importante enero, porque siempre las fiestas de fin de año generan una expectativa en todo lo que es en los comercios, en los distribuidores, en los supermercados”, añadió.

Por otro lado, Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), aportó una visión más general del periodo: “Diciembre vino a la baja, como venía la tendencia, y veremos ahora cómo sigue de aquí para adelante”.

Ruggeri también destacó que, históricamente, enero presenta dificultades en las ventas internas debido a que muchos distribuidores ya han abastecido sus existencias durante noviembre y diciembre.

Mauro Sosa, director del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este Mendoza, ofreció una perspectiva desde el sector de traslado y destaca la búsqueda activa de vino en el mercado: “El sector fracturado tiene esa lógica, que antes de las fiestas, hay momentos que ahora en el sector de traslado, en estos momentos, por ejemplo, se busca mucho vino, hay demanda de vino en el mercado”.

Sin embargo, Sosa expuso la dificultad que enfrenta el sector debido a la estabilidad de los precios a lo largo del año, lo que ha limitado su capacidad de respuesta a la inflación: “Estamos mal porque nos pica por todos lados. Del mercado interno dependemos mucho del tema de que la inflación nos dé un respiro para recuperar poder adquisitivo”, comentó.

Factores influyentes

El escenario del mercado de vinos en 2023 se ha moldeado por factores que han impactado mucho en la industria, generando desafíos notables y planteando reflexiones sobre el futuro del sector.

Milton Kuret de BdA describió la complejidad del contexto, indicando que se encontraban ante un escenario notablemente diferente al del año pasado. Destacó la influencia crucial de los supermercados, donde el control de precios había marcado la pauta, creando discrepancias notables en los valores de los vinos en comparación con otros puntos de venta.

Hoy, frente a una situación donde eso no existe, habrá que ver cómo reacciona el consumidor y sobre todo en los vinos masivos, que es lo que más se vende en las cadenas de supermercados”, afirmó Kuret.

Mauro Sosa, por su parte, aseguró que la lógica inflacionaria está agravando la situación. “A medida en que no se detenga la inflación, va a ser un círculo pernicioso, porque no para nunca. O sea, nosotros vemos que hay mucha incertidumbre en todo”, comentó.

La inflación y la pérdida del poder adquisitivo son unas de las razones de la baja en el consumo del mercado interno. Imagen ilustrativa.
La inflación y la pérdida del poder adquisitivo son unas de las razones de la baja en el consumo del mercado interno. Imagen ilustrativa.

Fabián Ruggeri reflexionó sobre la realidad económica del momento, haciendo hincapié en el impacto negativo de la inflación en los salarios y, por ende, en el poder adquisitivo de los consumidores. Aseguró que, con la falta de recursos para gastar, la capacidad de venta de la industria del vino se veía directamente afectada.

El ingeniero de Acovi cree que este año tendrán un alto aumento en los costos, no solo en términos de mano de obra y producción, sino también en los insumos esenciales para la elaboración del vino. Aseguró: “Como siempre digo, no es la primera crisis que atravesamos en el sector, ni va a ser la última. De alguna u otra forma vamos a encontrar soluciones para esta situación, pero la macroeconomía debe acompañar”.

Perspectivas 2024

En los primeros seis meses del año, la industria vitivinícola se enfrenta a desafíos significativos. Fabián Ruggeri describió: “Las perspectivas son muy malas realmente. Hoy contamos con una cosecha mayor que va a generar mayor cantidad de stock, con un mercado interno a la baja o con el mejor de los éxitos mantenido, con un aumento del costo interno importantísimo. La verdad es que las perspectivas que tenemos no son buenas”.

Por otro lado, Milton Kuret dejó que la etapa actual sea considerada como inicial en términos de evaluación: “Diría que recién comenzamos, todavía estamos viendo cómo podemos proyectar el año, porque va a ser un año complejo”.

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