La aerolínea low cost Flybondi anunció a sus empleados que no pudo pagar los sueldos de marzo en la fecha prevista, una decisión que generó malestar en un contexto ya marcado por cancelaciones de vuelos y un proceso abierto de retiros voluntarios.
La aerolínea low cost suma otro cuestionamiento a su historia reciente de vuelos suspendidos, reprogramaciones y el plan de retiros voluntarios.
La aerolínea low cost Flybondi anunció a sus empleados que no pudo pagar los sueldos de marzo en la fecha prevista, una decisión que generó malestar en un contexto ya marcado por cancelaciones de vuelos y un proceso abierto de retiros voluntarios.
“No contamos con una fecha confirmada de pago”, comunicó la compañía de manera interna a su personal, reconociendo el impacto que la situación genera en los trabajadores y sus familias.
En una segunda comunicación, la firma atribuyó el retraso a “motivos administrativos” y aseguró que el depósito se realizará “en los próximos días”, sin precisar plazos concretos.
Desde la empresa buscaron bajar la tensión con un dato: sí se abonaron los viáticos de las tripulaciones.
Además, remarcaron que se trata de un hecho “excepcional” en sus ocho años de operación y que mantienen diálogo abierto con Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) para monitorear la situación y dar previsibilidad.
El conflicto laboral aparece en paralelo a un escenario más amplio de reacomodamiento. Desde junio de 2025, la aerolínea pertenece a COC Global Enterprise, el holding del empresario Leonardo Scatturice, cercano al asesor presidencial Santiago Caputo. El cambio de manos, según la compañía, mejoró su vínculo con proveedores y con el Gobierno.
En los últimos meses se multiplicaron las cancelaciones y reprogramaciones de Flybondi, afectando la experiencia de los pasajeros y la imagen de la low cost. Al mismo tiempo, la empresa busca reducir costos con retiros voluntarios y reorganizar su estructura interna.
Pese a este cuadro, el plan de expansión sigue en pie. Flybondi apunta a crecer fuerte en los próximos años: proyecta aumentar su oferta de asientos un 230%, consolidar sus 16 destinos de cabotaje y expandirse en la región, con foco en mercados como Brasil, Paraguay y Perú.
El desempeño sigue siendo un punto crítico para Flybondi, que registró una puntualidad de apenas el 57,4% según la consultora Adventus.