Los cortes de cerdo se fueron ganando un lugar en las parrillas de los argentinos, que unos años atrás poco espacio solían habilitar para lo que no fuera carne vacuna y los tradicionales chorizo, morcilla y achuras. Pero el precio más accesible de la carne porcina hizo que fuera desplazando a la de vaca, no sólo para el asado, sino también en otras preparaciones.
José Rizzo, presidente de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza y titular de Carnes Rizzo, señaló que el precio del cerdo ha bajado, al punto que se pueden comprar dos kilos de esta carne por el mismo valor que uno de vaca. Para dar dos ejemplos, manifestó que un kilo de carne para milanesa vale $11 mil, mientras uno de costeleta de cerdo está en los $6 mil; y un kilo de vacío de cerdo cuesta $6.900 y uno de vacío vacuno, $13 mil.
Esto hace, planteó, que, si bien el consumo per cápita de proteína se ha sostenido, la gente opte cada vez más por las carnes alternativas y la demanda de cortes vacunos haya disminuido. La relación de precio es todavía más marcada en el caso del pollo, porque se pueden comprar tres kilos por uno de vaca.
Un informe de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo revela que, en abril, las ventas de carnes porcinas y chacinados crecieron 10,2% anual y acumulan una suba del 8,2% en los primeros cuatro meses del año. Sin embargo, en la comparación con marzo se produjo un descenso del 4,5%. El documento aclara que estos datos positivos surgen de un paralelo con meses de mucha caída, como fueron enero a abril de 2024.
En abril, los precios de carnes porcinas y chacinados subieron 3%, lo que marcó una aceleración leve frente a marzo -cuando habían subido 2,6%-, pero aumentaron por debajo de la carne vacuna (+4,6%) y la carne de pollo (+8,6%). Cuando se analiza lo sucedido en el primer cuatrimestre de 2025, el IPC porcino acumula una variación de 12,5%, mientras el IPC aviar subió 18,5% y el IPC vacuno, 25,4%.
Jesica Brizuela, de Carnes Brizuela, comentó que, efectivamente, se ha incrementado bastante la venta de carne porcina. “El precio del cerdo se sigue manteniendo estable. De hecho, hace un tiempo que está en los mismos valores y la carne vacuna ha subido bastante, mucho más que el cerdo, por lo tanto, se consume mucho más cerdo y pollo en estos momentos que carne vacuna”, detalló.
Sumó que el consumo de cortes de vaca se ha caído, a la par de que ha aumentado el de otros de menor valor, como son los cerdo y pollo. Como registraron esta tendencia, en la empresa decidieron comenzar a realizar la faena propia de cerdo -hasta ahora compraban a las fábricas de embutidos y se dedicaban a la reventa-, para darle un poco más de impulso a ese mercado. Precisó que hoy cuentan con la opción de comprar media res de cerdo y el desposte, que faenan ellos mismos, en todas las sucursales.
Embutidos chacinados salame cerdo
Impacto en el consumo
El informe de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo también analiza el comportamiento del consumo y detalla que, favorecido por las fuertes subas en los precios de la carne vacuna, el consumo de cerdo y chacinados subió 10,2% en abril, con respecto al mismo mes de 2024, y muestra un alza de 8,7% en el primer cuatrimestre del año frente a el mismo período del año pasado.
El consumo de carne porcina cumplió en abril siete meses consecutivos de alzas interanuales. Pero la entidad advierte que la comparación se realiza con meses de mucha caída en las ventas, ya que, en abril de 2024, por ejemplo, habían disminuido 9,1% anual. Por otra parte, en abril de 2025 se observó una contracción del 4,5% en el consumo frente a marzo, que coincide con la leve aceleración de los precios.
Otro dato que se observa es que las ventas de chacinados -chorizo, morcilla, salchicha parrillera y salchicha de Viena- crecieron 15% anual, mientras que las de carne fresca apenas un 5% anual. Esto evidencia el impacto de la pérdida de poder adquisitivo, que hace que los chacinados, con precios más accesibles, se conviertan en una opción.
Cómo subieron los distintos cortes de cerdo
En el primer cuatrimestre, la costeleta de cerdo lidera los aumentos, con un 23,6%, seguida por el lomo embuchado (19,8%), el bife de cerdo (+17%), la paleta (16,3%) y el lomo de cerdo (16,2%).
En el otro extremo, los productos con menor incremento acumulado de precios de enero a abril fueron: jamón crudo y jamón cocido de cerdo (ambos con 6,4%), churrasquito (7,1%) y carré con hueso (7,6%). A modo de referencia, en el mismo período, la inflación acumulada fue del 11,6% y la específica de la categoría alimentos y bebidas no alcohólicas, del 14,6%.