Foro de Inversiones: Estanislao Bachrach analizó cómo las emociones impactan en las decisiones

El reconocido biólogo molecular disertó en el 7º Foro de Inversiones y Negocios sobre neurociencia, emociones y cambio.

“La mente que impulsa decisiones extraordinarias. Neurociencia, emociones y cambio” fue el título de la conferencia que, a sala llena -e, incluso, con gente de pie en la puerta-, brindó el biólogo molecular Estanislao Bachrach. Después de su disertación, respondió preguntas en la sala de Banco Macro, que promovió la charla en el 7º Foro de Inversiones y Negocios.

En el marco de un foro de inversiones, ¿qué puede aportar la neurociencia o entender cómo funciona nuestro cerebro a los empresarios?

La propuesta que traje hoy, gracias al Banco Macro, es poder contar desde la neurociencia o lo que yo llamo la biología del cerebro, el impacto que tienen mis emociones a la hora de decidir. A veces nos creemos mucho ser racionales, analíticos. Los empresarios, obviamente, en muchos momentos de su día lo son, pero siempre la emoción o te susurra o te grita cuando estás decidiendo algo.

Y poder aprender a escuchar esa emoción, a través del cuerpo o a través de los pensamientos, permite, sin ninguna duda, arrepentirse menos de las decisiones que tomo. Yo no sé si tomar mejores decisiones, pero arrepentirme menos de las decisiones que tomo. Entonces, introduje el mundo de emoción a la hora de decidir.

Uno de los ejes del foro es la confianza. Eso, más allá de ciertos factores de la macroeconomía, es emocional…

—Absolutamente. Cuántos hablan de que, si la gente no siente confianza, no invierte, no se anima a algo distinto, no toma riesgos. Y la confianza se construye, no es algo que se decide. Se construye con el tiempo.

Estanislao Bachrach
Estanislao Bachrach, Dr. en Biología Molecular en el Foro de Inversiones & Negocios

Estanislao Bachrach, Dr. en Biología Molecular en el Foro de Inversiones & Negocios

Qué obstaculiza el cambio

Se habla de la necesidad de un cambio cultural, de un modo distintos de gestionar las empresas con el nuevo contexto, ¿qué peso tiene la forma de pensar en las decisiones?

Lo que pasa es que esos cambios requieren de esfuerzo, requieren de atención, requieren de disciplina. Como cualquier cambio que uno hace en su vida, ya sea ir al gimnasio, o hacer dieta, o comportarte distinto en tu trabajo. Cambiar tu forma de pensar para adaptarte a estos tiempos -llamale nuevos o distintos- que estamos viviendo, requiere de un esfuerzo.

Y ese esfuerzo muchos no lo quieren hacer, porque tienen pereza, porque creen que esto va a durar poco y va a volver lo anterior. Entonces, habría que ir empresa por empresa y tratar de entender qué es lo que está pasando ahí adentro, para ver si se están animando a ese cambio o no.

Y después hay herramientas de distintas disciplinas -desde psicología, sociología, biología, coaching, mindset-, que apoyan o que ayudan al empresariado a cambiar. Pero tiene que haber un convencimiento, una creencia, una confianza de “quiero ir por acá, esto es bueno para mí, para mi empresa, ¿quién me puede ayudar?” No sabemos todo, hay gente que es experta en esto y nos puede ayudar.

Estanislao Bachrach
Estanislao Bachrac, Dr. en Biología Molecular en el Foro de Inversiones & Negocios.

Estanislao Bachrac, Dr. en Biología Molecular en el Foro de Inversiones & Negocios.

Argentinos en constante reacción

Los argentinos solemos decir mucho que “somos así”, eso es un pensamiento que subyace en las decisiones, ¿no?

Yo que tengo la suerte -soy un privilegiado, lo sé-, de viajar un poco por el mundo, no es el argentino. Somos todos así. Es verdad que los argentinos sí, a diferencia de otros países, viven en constante, yo no diría cambio, sino constante reacción. Cinco años una cosa, cinco años otra cosa, cinco años otra más, y eso genera amenaza, desconfianza, incertidumbre.

En las últimas empresas que estuve, me pasaba que en una estaban convencidos de que “por acá va a ser”, y otros decían “no vamos a invertir plata porque esto va a cambiar de vuelta y preferimos hacer la plancha”.

La verdad es que no tengo la solución. Ojalá que se pueda. A mí no hay ningún modelo económico o político que me represente, pero ojalá que pueda ser un poquito más sostenido en el tiempo para bajar el estrés, la ansiedad. No vivimos bien, vivimos muy tensionados.

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