El consumo de carne vacuna volvió a mostrar signos de retroceso durante el primer semestre de 2026. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), la demanda interna cayó un 11,5% interanual, en un contexto en el que los precios de los principales cortes aumentaron por encima de la inflación.
El mercado doméstico absorbió unas 1,02 millones de toneladas de carne vacuna entre enero y junio, unas 131.830 toneladas menos que en igual período del año pasado. La retracción coincide con un incremento del 53,6% anual en el precio de los cortes vacunos, muy por encima del avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC). La información surge de un reporte difundido por la agencia Noticias Argentinas.
El consumo de carne bajó en el primer semestre de la mano de un aumento de los precios.
El consumo por habitante sigue en baja
El informe indica que el consumo promedio por habitante, medido sobre los últimos doce meses, se ubicó en 47 kilos anuales, un 8,2% menos que un año atrás. En términos prácticos, cada argentino consume hoy 4,2 kilos menos de carne vacuna por año que en junio de 2025.
Para Ciccra, la principal explicación de esta caída está en la evolución de los precios. Aunque la inflación general se desaceleró y en junio fue del 1,9% mensual, el rubro carnes y derivados acumuló un incremento del 45% interanual, superando ampliamente el 33,4% registrado por el índice general de precios.
Al observar únicamente la carne vacuna, el aumento fue todavía mayor. En junio, los cortes registraban un alza promedio del 53,6% respecto del mismo mes del año pasado, mientras que el pollo subió un 29,9%, ampliando la diferencia de precios entre ambas proteínas.
Algunos cortes empezaron a estabilizarse
Pese a la fuerte suba acumulada, el informe detectó señales de estabilización durante el último trimestre. En junio, el precio promedio de los cortes vacunos prácticamente no mostró variaciones, con una leve baja del 0,1% mensual.
Entre los cortes que redujeron sus valores se destacaron el asado (-1,8%), la nalga (-0,9%) y el cuadril (-0,5%). En cambio, la carne picada común aumentó un 2,1% y la paleta registró una suba del 0,6%.
Más carne para exportación
La menor demanda interna también modificó el destino de la producción nacional. Durante el primer semestre, el mercado local absorbió el 71,4% de la carne producida, una participación inferior al 75,6% registrado en igual período de 2025.
En contrapartida, las exportaciones crecieron 10,2% interanual en volumen, impulsadas principalmente por la ampliación de la cuota de exportación hacia Estados Unidos.
De acuerdo con Ciccra, ese mayor dinamismo de las ventas externas permitió compensar parcialmente la menor actividad de la industria frigorífica, que durante junio operó con niveles históricamente bajos debido a la reducción en la oferta de hacienda.