El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, aseguró qu e el régimen decidió retirar a su selección de la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Por la guerra, la selección iraní decidió retirarse de la próxima Copa del Mundo que se juega en Estados Unidos, México y Canadá. El duro comunicado.
El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, aseguró qu e el régimen decidió retirar a su selección de la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
La decisión se produce en medio de la escalada de violencia en la región y tras el ataque en el que murió el líder del régimen iraní, el ayatolá Alí Jamenei, el pasado 28 de febrero. Así lo explicó Donyamali en declaraciones a la agencia alemana DPA, reproducidas por medios europeos e internacionales.
El funcionario justificó la retirada al señalar que la combinación de enfrentamientos armados y represalias internacionales provocó la muerte de “varios miles de ciudadanos” durante los últimos meses. “Definitivamente, no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, afirmó al referirse al torneo.
Según el calendario previsto y como parte del grupo G, la selección iraní debía disputar sus tres partidos de la fase de grupos en ciudades estadounidenses: dos encuentros en Los Ángeles y uno en Seattle, frente a las selecciones de Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Pese al contexto político y militar, desde la organización del torneo no se había descartado la participación iraní.
Incluso el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reveló recientemente que el presidente estadounidense Donald Trump había señalado que el combinado iraní era “bienvenido” a disputar el torneo en territorio norteamericano.
Al haber anunciado su retirada con más de 30 días de anticipación respecto del inicio del campeonato, previsto para el 11 de junio, la federación iraní podría enfrentar sanciones económicas. Según el reglamento de competición, la Comisión Disciplinaria de la FIFA le impondría una multa mínima de 250.000 francos suizos (unos 323.700 dólares).
Además, la Federación de Fútbol de Irán deberá devolver los fondos que recibió para preparar su participación en el torneo. El Consejo de la FIFA había aprobado el pago de 1,5 millones de dólares a cada selección clasificada para cubrir gastos de preparación, además de 10,5 millones de dólares por disputar el Mundial.
Previo al anuncio oficial, el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, ya había anticipado que la participación era poco probable. “Con lo que ha pasado y con ese ataque de Estados Unidos, es difícil esperar el Mundial con ilusión”, señaló.
El reglamento del torneo establece que, en caso de retirada o exclusión de una selección, la FIFA puede decidir su reemplazo.
Si se mantiene el cupo asignado a la Confederación Asiática de Fútbol, una de las candidatas a ocupar el lugar sería la selección de Irak, que obtuvo el derecho a disputar el repechaje internacional previsto para el 31 de marzo.
En ese escenario, el rival saldría del ganador de la semifinal entre Bolivia y Surinam.
También podría verse beneficiada la selección de Emiratos Árabes Unidos, que cayó ante Irak en el repechaje asiático.
La historia de los Mundiales registra varios antecedentes de selecciones reemplazadas por renuncias. En la primera edición de Copa Mundial de la FIFA 1930, la ausencia de potencias europeas permitió la participación de equipos como Yugoslavia, Rumania y Bélgica.
Otro caso ocurrió en el Mundial de Brasil 1950, cuando India se clasificó automáticamente tras la retirada de sus rivales asiáticos, aunque finalmente también renunció por problemas económicos y de preparación.