La selección de Egipto fue recibida como un verdadero equipo "campeón" este viernes en su regreso al país, pese a haber quedado eliminada del Mundial 2026 el pasado viernes tras perder 3-2 frente a Argentina en los octavos de final.
Los jugadores fueron celebrados como "héroes" en su país, mientras siguen sus quejas por supuesto "racismo" en el partido de octavos.
La selección de Egipto fue recibida como un verdadero equipo "campeón" este viernes en su regreso al país, pese a haber quedado eliminada del Mundial 2026 el pasado viernes tras perder 3-2 frente a Argentina en los octavos de final.
Bajo un intenso calor, el plantel arribó cerca de las 11.30 (hora local) a la ciudad de Nueva Al Alamein, sobre la costa del Mediterráneo, donde miles de hinchas esperaban desde temprano para homenajear al equipo que consiguió una actuación "histórica" al alcanzar por primera vez los octavos de final de una Copa del Mundo.
Uno a uno, los jugadores y el cuerpo técnico descendieron del avión y fueron recibidos con banderas egipcias y una multitud que los acompañó durante un recorrido de más de una hora en un autobús descapotable hasta un hotel cinco estrellas frente al mar. Ninguno de los integrantes del plantel realizó declaraciones.
La histórica campaña del conjunto liderado por Mohamed Salah quedó marcada por el polémico encuentro frente a la Selección argentina. El equipo africano ganaba 2-0, pero la Albiceleste logró una remontada en apenas 14 minutos para imponerse por 3-2 y avanzar a los cuartos de final.
La recepción oficial se realizó en Nueva Al Alamein debido a que, desde hace algunos años, la Presidencia y el Gobierno egipcio trasladan allí sus actividades durante el verano, alejándose del calor y la congestión de El Cairo.
Entre los miles de simpatizantes, abundaban las imágenes de Mohamed Salah, aunque el principal protagonista fue el entrenador Hossam Hassan, quien ya fue ratificado en su cargo por los próximos cuatro años, según medios locales.
Durante el recibimiento también pudieron verse carteles con la imagen del técnico junto a la bandera palestina. Hassan había exhibido ese estandarte tras la victoria sobre Australia en los dieciseisavos de final y luego pidió públicamente que se permita vivir al pueblo palestino, además de calificar como "inhumano" no sentir el sufrimiento de esa población.
El juez interpretó el gesto como una protesta y le mostró una tarjeta amarilla. Sin embargo, esa señal corresponde al protocolo oficial de la FIFA para denunciar posibles actos de discriminación durante un partido.
Hasta el momento, ni la FIFA ni la Federación Egipcia de Fútbol informaron oficialmente que se hayan registrado incidentes racistas durante el encuentro entre Argentina y Egipto.