10 de julio de 2026 - 07:15

Ya hay más de 38.000 casos de bronquiolitis: por qué se espera un repunte pese a la implementación de la vacuna

Advierten sobre un bache temporal que deja vulnerables a los nacidos a fin de año, entre otros factores. Cerca de 80% de los casos ocurren en bebés sanos.

Se trata de una enfermedad que afecta sobre todo a niños pequeños, más que nada durante sus primeros meses de vida. El asunto es que en 2024 comenzó a colocarse una vacuna a personas gestantes con la intención de prevenir casos graves antes de los 6 meses de los bebés.

Si bien la incorporación de la vacuna materna al calendario nacional marcó un quiebre, los especialistas advierten que se espera un repunte de casos en las próximas semanas y explican por qué persiste una brecha que deja desprotegidos a miles de bebés vulnerables.

El desafío de la bronquiolitis

El VSR es el principal responsable de la bronquiolitis y la neumonía en menores de un año, concentrando la mayor carga de enfermedad en los lactantes de menos de 12 meses. “El VSR es un virus de circulación estacional. Su circulación transcurre generalmente coincidiendo con las temperaturas más frías del año. Durante este período, el VSR es el causante del 60 al 80% de las bronquiolitis”, refirió el doctor Néstor Vain, médico pediatra, neonatólogo y jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.

Vacuna contra la bronquiolitis en bebés pequeños: reduce internaciones, pero deja una brecha sin protección en bebés nacidos fuera del período de aplicación.

Vacuna contra la bronquiolitis en bebés pequeños: reduce internaciones, pero deja una brecha sin protección en bebés nacidos fuera del período de aplicación.

Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave, ya que cerca del 80% de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables”, señaló.

En los últimos años, el comportamiento de este virus se ha mostrado más tardío, con picos desplazados hacia semanas más avanzadas debido a una mayor presencia de influenza, un patrón que también se replicó recientemente en el hemisferio norte. Este retraso en el brote representa una ventana clave para reforzar la prevención.

Eficacia comprobada, pero con límitantes.

La estrategia actual muestra buenos resultados en los sectores cubiertos. Tras el primer invierno de su implementación, desde el Ministerio de Salud de la Nación se había comunicado que “la vacunación contra VSR redujo un 70% la internación de menores de 6 meses”. En sintonía, desde la Dirección de Epidemiología de Mendoza aseguran que la vacuna ha tenido una buena respuesta y una eficacia del 70%; es decir, que 70% de los bebés de madres vacunadas no se enfermaron o no presentaron cuadros graves.

Incluso, en el hospital pediátrico Humberto Notti observan un descenso en las interacciones en general, y este es uno de los factores a los que lo atribuyen.

Sin embargo, quedan flancos descubiertos. En diálogo con Los Andes, el doctor Vain detalló el mecanismo de esta inmunización y por qué: “La vacuna es una vacuna materna y, por lo tanto, la mamá fabrica anticuerpos que pasan durante el embarazo a través de la placenta y llegan al bebé. Se necesita más o menos 15 días después de la administración de la vacuna para que tenga un buen nivel de anticuerpos que sea protector para el bebé cuando nazca. Y estos anticuerpos van a ir bajando, con lo cual, en los primeros meses, la protección va a ser mayor que en el 2º trimestre de vida del chico, de manera que es una muy buena protección, pero más efectiva en los primeros meses”.

Por qué no se puede esperar una eliminación total de la bronquiolitis

El especialista aclaró los límites también dentro de los plazos para la aplicación y que deja ese grupo sin protección. “La vacuna se da después de las 32 semanas de gestación, que serían 7 meses de embarazo, por decirlo de alguna manera, o 7 meses y medio. No se debe dar antes: se da entre las 32 y las 37 semanas de embarazo. Entonces, todos los bebés que nacen antes de las 32 o en las primeras 2 semanas que le recibió la madre no van a tener protección”, detalló.

Es por eso que subrayó: “Por lo tanto, no se puede tener una expectativa total. Por otro lado por esto antes dicho, que se desvanecen los anticuerpos con el tiempo, no tendría sentido darla para los chicos que van a nacer 8, 9 meses antes de que comience el invierno”.

Vacuna contra la bronquiolitis en bebés pequeños: reduce internaciones, pero deja una brecha sin protección en bebés nacidos fuera del período de aplicación.

Vacuna contra la bronquiolitis en bebés pequeños: reduce internaciones, pero deja una brecha sin protección en bebés nacidos fuera del período de aplicación.

Esto genera un bache temporal inevitable. “La vacuna se da en forma estacional desde enero hasta septiembre, con lo cual cubre a todos los chicos que nacen entre octubre y diciembre, que son la 4º parte de todos los nacimientos anuales. En nuestro país son, más o menos 120.000 chicos que nacen fuera de ese período, es decir, entre octubre y diciembre. Esos chicos van a llegar al invierno sin protección, no van a tener anticuerpos”, advirtió Vain, agregando que “entonces, no podemos esperar una efectividad total de la vacuna”.

Otro factor: la falta de adhesión a la vacuna

A esto se suma el factor de la cobertura real en la población. “Después está el cumplimiento. Las mamás y los papás somos muy propensos a llevar a nuestros chicos para vacunar, pero cuando nos toca alguna vacuna a nosotros, muchas veces nos escapamos o no nos la damos, otras veces hay olvidos, otras veces hay madres que no se controlan las suficientes veces durante el embarazo”, analizó el neonatólogo. Puntualizó que actualmente hay alrededor de un 65% de cobertura en el grupo objetivo, lo que deja a un 35% restante desprotegido. Con todo, para este año el especialista estima un escenario favorable en el plano de la ocupación hospitalaria: “Este año se espera una disminución entre el 20 y el 30% de las internaciones por esta causa con respecto a años anteriores”.

El calendario en Mendoza

En la provincia, la campaña avanza bajo los parámetros planeados. En Mendoza, “estamos vacunando embarazadas entre las 32 y las 36 semanas, inclusive”, recordó la doctora Iris Aguilar, directora de Inmunizaciones de la provincia. Respecto a los plazos vigentes para acudir a los centros de salud, la funcionaria mendocina precisó que la campaña la define por estacionalidad el Ministerio de Salud de la Nación, y dijo que este año arrancó el 15 de enero y termina el 31 de agosto.

Para optimizar la eficiencia y reducir la morbimortalidad, la Nación incluyó este año el nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que se aplica de forma directa a los bebés, aunque limitado exclusivamente a prematuros y niños con cardiopatías congénitas.

Apuesta por una estrategia integral para proteger a los bebés

Ante la brecha persistente que expone a miles de lactantes, las principales entidades científicas del sector —la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE)— manifestaron un respaldo unánime para avanzar hacia una estrategia integrada y combinada. Estas sociedades apoyan la fusión de la vacunación materna estacional con la inmunización mediante anticuerpos monoclonales para todos los menores de un año que no hayan quedado cubiertos por la vacuna de la madre.

El objetivo central de los especialistas es garantizar la equidad y evitar que los niños atraviesen su primer periodo de alta circulación viral sin defensas, puesto que la mayor carga de la enfermedad se da en el primer año de vida, provocando secuelas crónicas como la hiperreactividad bronquial y saturando las guardias y salas de internación con cuadros que hoy son altamente prevenibles.

“Por ello, es importante proteger a todos los bebés durante el primer año de vida mediante una estrategia integral: vacunación materna durante la ventana establecida por la campaña y el anticuerpo para todos aquellos bebés que no estén protegidos: todos los niños nacidos entre septiembre y enero de 2026, bebés de madres no vacunadas, bebés prematuros y bebés nacidos antes de los 14 días posteriores a la vacunación de la madre, que es el tiempo necesario para que la madre desarrolle anticuerpos y los transfiera al bebé”, concluyó Vain.

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