La locura que genera la Selección Argentina en las citas mundialistas no conoce de razones, presupuestos ni planes a largo plazo. Así lo demuestra la historia de un hincha mendocino que, antes del partido contra Egipto, decidió sacar un pasaje para ir a Estados Unidos a ver el Mundial.
Lo que no esperaba era que la corazonada que estuvo a punto de convertirse en pesadilla durante los noventa minutos contra Egipto, donde finalmente el equipo de Lionel Scaloni pudo dar vuelta el partido para clasificar a los cuartos de final, donde enfrentará a Suiza en el estadio de Kansas City.
Tras la victoria de la Selección, Exequiel “Chino” Alvelda compartió un video en Instagram en medio de lágrimas y emoción. “Estoy tan loco que me saque el pasaje hace dos días”, comenzó diciendo.
“Todo el partido me sentí un mufa, todo el partido me putie por sacarme el pasaje y acá estamos, me voy a cumplir el sueño de ver el Mundial. Vamos Selección”, dijo el joven en el video que superó las 130 mil visualizaciones.
De la locura a cumplir el sueño de viajar al Mundial
Terminado el partido y ya en viaje para cumplir el sueño mundialista, Exequiel dialogó con Los Andes y contó cómo surgió la idea. “La verdad que fue una locura increíble. Estaba por cambiar el auto, hace dos semanas venía vendiendo el mío y tratando de comprar uno”, expresó.
“Dos días antes del partido con Egipto vi unos amigos que estaban de viaje y dije ‘loco quiero estar allá’, que se espere el auto. Me saque un pasaje a Dallas”, comentó.
Ante la jugada arriesgada, solo quedaba esperar un triunfo de la Argentina contra la selección africana. “La presión que yo sentí en el partido contra Egipto es indescriptible. Se me caía el viaje, las vacaciones, mis ahorros, mi esfuerzo. Hasta pensaba por momentos perder el pasaje”, confesó.
El sufrimiento alcanzó su punto más crítico durante el entretiempo, cuando la Selección caía por 1 a 0 y no daba respuestas futbolísticas. “Estaba en casa con mi pareja y en el entretiempo yo lloraba y le decía ‘soy un mufa, esto es mi culpa, yo no tenía que sacar el pasaje’. Me lavó las manos con sal y se dio el resultado que se tenía que dar. Desde que terminó el partido no paro de estar emocionado”, manifestó.
Superado el milagro futbolístico y disueltos los fantasmas de la mala suerte, el "Chino", como lo conocen sus amigos, activó un itinerario kilométrico digno de la pasión albiceleste con "36 horas de todo corazón". “Desde Mendoza salí a Chile en micro y hago noche en el aeropuerto. De ahí tengo vuelo a Lima, después a Atlanta y de ahí a Dallas. En Dallas voy a alquilar un auto para viajar a Kansas, donde tengo muchos conocidos y donde va a haber muchos argentinos. La idea es tratar de conseguir la entrada al mejor precio posible”.
La travesía contempla una estadía prolongada hasta después de la final, que será el 19 de julio en Nueva Jersey, respaldada por una confianza ciega en la Selección. “La vuelta la tengo recién dos días después de la final del Mundial, así que vamos con toda la confianza. Hay que ver si llegamos con la economía, pero voy con la fe intacta y el hecho de estar allá ya es un gran sueño para mi”.